Gaceta Crítica

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Un profesor agredido en las manifestaciones por la educación en Madrid: “Era una fuerza bruta contra una gente totalmente pacífica”

Archie Willis (El País), 28 de Octubre de 2026

Damián Bernabéu, un docente de Formación Profesional, se encontró en medio de una carga policial contra una concentración de maestros madrileños en huelgaEscuchar el artículo

Damián Bernabéu, un profesor agredido durante las manifestaciones educativas, en la plaza del Carmen en Madrid, el 22 de octubre.Jaime Villanueva

Levantarse ha sido difícil en estos últimos días para Damián Bernabéu (Jaén, 63 años). Este profesor de Formación Profesional (FP), que llevaba 36 años ejerciendo hasta que se quedó en paro este verano, decidió unirse el 19 de octubre a las protestas de los docentes madrileños que están en huelga indefinida por la educación pública. La policía cargó contra Bernabéu y otros participantes frente al Palacio de Santoña, en el centro de la ciudad, a las puertas de un acto de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, mientras los profesores pedían mejorar las condiciones de un trabajo que él espera recuperar algún día. Un agente le empujó con un escudo policial, se cayó al suelo y se dio contra una pared. El impacto le dejó un gran moratón e hinchazón en la espalda que le provoca dolor cada vez que intenta levantarse de una silla o de la cama. Ahora ha presentado una denuncia en un juzgado de guardia por lo que considera una “fuerza bruta contra una gente totalmente pacífica”.

Los ojos de Bernabéu se llenan de lágrimas al recordar lo ocurrido. Porque en ese momento, cuando se levantó con la ayuda de otra manifestante para hablar con el agente, le miró a los ojos y veía a un funcionario como él, puede que formado en el sistema público, enseñado por profesores como él. “¿Vosotros no tenéis hijos?”, le preguntó. “¿Qué les vais a decir? ¿Que hoy le habéis pegado a los profesores? Nosotros os hemos enseñado”.

En el Hospital Universitario 12 de Octubre, en el distrito de Usera, le atendió unas horas después otra funcionaria. Una mujer joven, que estaba de prácticas de FP. “Ahí me sentí un poco triste”, cuenta, sentado al borde de la silla para no apoyar la espalda. “Veía la diferencia que había entre la educación de la que me trató, con tanta amabilidad, y la del policía”.

La manifestación del profesorado se había trasladado sobre las dos de la tarde de la calle de Alcalá, frente a la Consejería de Educación, al Palacio de Santoña, a unos 10 minutos a pie. Ayuso salió finalmente por la puerta trasera del edificio, donde no quedaba ningún manifestante. La responsable de Educación de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, tuiteó después del incidente que los huelguistas “no quieren paz en las calles, quieren París”, en referencia a la violencia que ha estallado en las últimas semanas en Francia. Los sindicatos hablan de más de 10 personas heridas entre esta manifestación y otra protesta en la Universidad Complutense de Madrid, el 14 de octubre, que han presentado denuncias contra las intervenciones policiales, mientras que el comité de huelga ha exigido a la Delegación del Gobierno que investigue la actuación.

El lunes de la carga policial, los docentes concentrados en el Palacio de Santoña reivindicaban las exigencias principales de la huelga, desde la reducción de las horas lectivas hasta la subida de los salarios. Pero la reclamación de Bernabéu es más específica. La Comunidad de Madrid no renovó su contrato este verano, como tampoco hizo con unos 18 profesores interinos de FP a los que él conoce, que cuentan con décadas de experiencia, asegura. El docente formaba parte del Cuerpo de Profesores Técnicos de Formación Profesional, una categoría que, según la ley educativa LOMLOE, se declaró extinta, y se estipuló una vía para integrarse al cuerpo de profesores de secundaria, para la cual necesitaban ampliar su formación.

Damián Bernabéu en la plaza del Carmen en Madrid, el 22 de octubre.Jaime Villanueva

La precariedad laboral ya venía de antes de este cambio para Bernabéu, que todavía tiene la esperanza de encontrar una salida a su situación. No es la primera vez que está en paro. “Cuando empecé a trabajar en 1990, los talleres eran muy grandes y teníamos mucho alumnado”, recuerda el profesor, que impartió sobre todo clases de electricidad. El mundo tecnológico ha cambiado mucho desde entonces y, con él, la FP. “El material que tenemos es de hace 20 años. No tiene nada que ver la tecnología que había antes con la que hay ahora”. Estos talleres han desaparecido, tanto para profesores como para los estudiantes. Según Comisiones Obreras, más de 60.000 alumnos madrileños se quedaron sin plazas públicas de FP en 2025. La Comunidad de Madrid rechaza ese dato y asegura que quedan más de 5.000 vacantes.

Durante otro momento de desempleo, en 2017, Bernabéu cuenta que se le empezó a caer el pelo. “Mi médico dijo que podía ser estrés y desde entonces estoy en tratamiento psicológico, pero no por mis alumnos. Es por el maltrato de la Administración”, critica. “¿Me llamarán? ¿Qué centro me darán? ¿Qué asignatura daré?”

Él afirma que enseñó unas “habilidades que hay que tener”. Cita a Jensen Huang, el consejero delegado de Nvidia, la empresa más valiosa del mundo que diseña chips que se usan para inteligencia artificial, quien ha dicho en varias ocasiones que una de las profesiones del futuro es la de electricista. Huang considera que los oficios manuales estarán mejor protegidos del auge de la IA a corto y medio plazo que algunos trabajos digitales.

Bernabéu aprendió estas habilidades manuales de joven, cuando sus profesores todavía pegaban a los alumnos. “Nunca en mi vida he tratado a mis estudiantes así. Mi alumnado siempre ha estado por encima de todo. Pero, ¿cómo puede ser que la policía me pegue así ahora?”, insiste.

Con ese golpe en la espalda se ha levantado hoy. “Me siento con más fuerza”, afirma. “Por mucho que me peguen, no me van a parar”. Una llamada a su teléfono le interrumpe. Es su hijo, también docente, que le llama desde otra manifestación de la huelga educativa que parte de la estación de Atocha a las 18.00. Faltan 10 minutos. Bernabéu pregunta a su hijo: “¿Ya ha empezado?” Y se levanta para sumarse de nuevo a la protesta.

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