Gaceta Crítica

Un espacio para la información y el debate crítico con el capitalismo en España y el Mundo. Contra la guerra y la opresión social y neocolonial. Por la Democracia y el Socialismo.

Qué representan Sánchez y su gobierno para la izquierda europea

Ana Lázaro (PÚBLICO), 6 de Octubre de 2026

  • El Ejecutivo de Sánchez fue de los primeros en reconocer el Estado Palestino y se desmarcó de la exigencia de elevar el gasto militar en la OTAN hasta el 5% del PIB.
  • «Es uno de los pocos que ha mantenido la firmeza frente a las presiones y el acoso de la Administración estadounidense durante los últimos años», afirma Giacomo Filibeck, secretario general del Partido de los Socialistas Europeos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a las banderas de la UE y de España, en una imagen de archivo.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a las banderas de la UE y de España, en una imagen de archivo.Europa Press / Eduardo Parra

En las elecciones del 29 de noviembre no sólo se dirime el futuro de España. También está en el foco el futuro de la socialdemocracia y de la izquierda en el seno de la Unión Europea.

La figura de Pedro Sánchez y las políticas que su Gobierno ha defendido en el ámbito internacional se han convertido en un referente moral para las fuerzas progresistas de Europa.

«A la izquierda le faltan líderes carismáticos que hablen claro y que no se sientan incómodos a la hora de adoptar posiciones claras», explica Jean-Michel De Waele, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Libre de Bruselas. En su opinión, en Europa se ve a Sánchez como «alguien que está llevando a cabo una política de izquierdas, con una política económica y social de izquierdas, y que ha adoptado posiciones en el ámbito internacional en las que la izquierda y la izquierda radical pueden reconocerse».

Entre las políticas que ha abanderado España a nivel europeo destaca su defensa de Palestina y sus críticas al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. Junto con Irlanda, ha sido uno de los pocos gobiernos europeos en hablar abiertamente de genocidio y también fue uno de los primeros en reconocer el Estado Palestino o en imponer un embargo a los productos procedentes de las colonias ilegales de Cisjordania.

También se ha enfrentado al presidente Donald Trump, negándole la utilización de las bases estadounidenses en España durante la ofensiva contra Irán o desmarcándose de la exigencia de Washington de elevar el gasto hasta el 5% del PIB para incrementar las capacidades militares de la OTAN.

«Es uno de los pocos que ha mantenido la firmeza frente a las presiones y el acoso de la Administración estadounidense durante los últimos años y, al mismo tiempo, ha sido también quien ha preservado el propio espíritu europeo ante la tragedia de Oriente Próximo en Gaza», resume Giacomo Filibeck, secretario general del Partido de los Socialistas Europeos (PSE).

En lo que se refiere a la inmigración, España fue el único país que votó la semana pasada contra el reglamento de retornos que permite la creación de centros de deportación en terceros países. Quedó aislada incluso frente a otros gobiernos de centro-izquierda, como el de Dinamarca que lidera la primera ministra Mette Frederiksen y que defiende una política restrictiva próxima a las posiciones tradicionales de la derecha.

Para el profesor De Waelle, Frederiksen «representa una izquierda un tanto peculiar que intenta recuperar a parte del electorado de la izquierda retomando algunos de los temas de la extrema derecha, como la inmigración o el reforzamiento del Estado del bienestar». Según el Gobierno danés, la sostenibilidad del modelo social del país requiere controlar la inmigración.

Las elecciones españolas serán, por tanto, mucho más que una cita electoral nacional. Serán también el espejo en el que se mirará la socialdemocracia que debe decidir si la mejor estrategia para contener el avance de la extrema derecha es posicionarse en el centro o reforzar las alianzas con la izquierda. El socialismo empezó a perder fuerza en Europea en la década del 2000, tras la derrota de la Tercera Vía de Tony Blair en Reino Unido y los años de austeridad que siguieron a la crisis de 2008.

Para el grupo de La Izquierda en el Parlamento Europeo, la suma de las fuerzas progresistas es esencial para vencer a la extrema derecha y no basta con apelar al miedo para detener su avance. «No es posible defender un sistema democrático diciendo a la gente que tiene que aceptar seguir viviendo en las duras condiciones en las que vive ahora y que simplemente hay que frenar a la extrema derecha. Eso no funciona», afirma Catarina Martins, eurodiputada portuguesa del Bloco de Esquerda. Por ello defiende la necesidad de la coalición que ha permitido impulsar cambios políticos reales: «Sin la fortaleza de la izquierda, tendríamos un Gobierno centrista más que ofrecería a la ciudadanía más de lo mismo».

Actualmente, los gobiernos socialdemócratas están claramente en minoría en las reuniones del Consejo Europeo donde se toman las decisiones. Sólo hay tres países en los que gobierna el centro-izquierda, además de España: Dinamarca, Eslovenia y Malta. Y en Suecia, las negociaciones para tratar de formar una coalición siguen su curso tras la estrecha victoria conseguida por la socialdemócrata Magdalena Andersson.

El año 2027 será pues crucial para el conjunto de Europa ya que se celebran elecciones en Francia, Italia, Polonia y  Grecia, entre otros. «Una victoria supondría, sin duda, un refuerzo de la confianza y una especie de clarificación. Un momento de la verdad», explica Filibeck.

Para el profesor De Waelle, la Unión Europea está ante «una de las elecciones más importantes para la izquierda en Europa». En su opinión, una victoria de Sánchez en España «demostraría a la izquierda temerosa y a la izquierda que corre detrás de la extrema derecha que existe otro camino».

Con una socialdemocracia europea debilitada electoralmente y dividida sobre cómo responder al avance de la extrema derecha, España se ha convertido en un campo de pruebas. El resultado de las elecciones españolas puede convertirse en una señal sobre el rumbo que tomará la izquierda europea.

Deja un comentario

Acerca de

Writing on the Wall is a newsletter for freelance writers seeking inspiration, advice, and support on their creative journey.