Gaceta Crítica

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¿Podrán los BRICS levantar el embargo petrolero contra Cuba?

Hedelberto López Blanch (ORINOCO TRIBUNE), 7 de Septiembre de 2026

Los días 12 y 13 de septiembre tendrá lugar en Nueva Delhi, India, la 18ª Cumbre de los BRICS, con la participación de los países miembros, los miembros asociados y los invitados especiales, bajo el lema «Construyendo para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad».

El Ministerio de Asuntos Exteriores de la India declaró que el evento se celebrará en el Centro de Convenciones Bharat Mandapam de Nueva Delhi, y que los asistentes intercambiarán puntos de vista sobre el fortalecimiento de la cooperación interna de los BRICS en torno a prioridades comunes y compartirán perspectivas sobre cuestiones globales y regionales de interés mutuo.

Esta sería una buena oportunidad para los BRICS, como organización progresista que se esfuerza por lograr un mundo multipolar, para tomar la iniciativa política de enviar combustible a Cuba, rompiendo así la medida inhumana y autoritaria de Estados Unidos que busca derrocar la Revolución Cubana con un estricto embargo petrolero.

Tal y como han denunciado los líderes cubanos y las organizaciones progresistas y solidarias de todo el mundo, lo que están cometiendo el presidente estadounidense Donald Trump, condenado por la guerra, y su secretario de Estado, Marco Rubio, es un genocidio contra el pueblo cubano.

En la Declaración Final de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del Grupo, celebrada en Nueva Delhi los días 12 y 13 de mayo de este año, los participantes reiteraron la necesidad de poner fin a las medidas económicas, comerciales y financieras contra Cuba.

Recordemos que el 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva declarando una «emergencia nacional» en respuesta a la absurda «amenaza inusual» a la seguridad de Estados Unidos y de la región que representa la isla caribeña.

Sobre esa base, anunció la imposición de aranceles a los países que venden petróleo a la nación caribeña, además de amenazas de represalias contra quienes actúen desafiando la orden ejecutiva de la Casa Blanca.

Al reforzar el bloqueo que Washington ha mantenido contra Cuba durante más de 60 años —y sin posibilidad de comprar petróleo en ningún mercado— se han visto afectados los servicios de electricidad, alimentación, atención médica, educación y transporte.

En la reunión de ministros de Relaciones Exteriores, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció que “con este acto criminal, que viola el derecho internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, Estados Unidos pretende imponer al mundo entero la obligación de cumplir con el bloqueo contra Cuba, sin importar la soberanía de cada gobierno ni la voluntad de sus pueblos”.

Continuó explicando que solo una coalición internacional amplia y decidida permitirá hacer frente con éxito a la depredación global de Estados Unidos, la cual está condenada al fracaso si, como naciones, no nos dejamos intimidar. En este contexto, señaló que la reforma de la gobernanza global y del sistema multilateral no es meramente una aspiración, sino una necesidad política urgente e indispensable.

La fortaleza de los BRICS —formados originalmente en 2006 por Brasil, Rusia, India y China, y ampliados en 2011 para incluir a Sudáfrica, seguida de Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán como miembros permanentes en 2024, y posteriormente Indonesia— es innegable. Desde enero de 2025, Cuba, Bolivia, Bielorrusia, Uzbekistán, Malasia, Kazajistán, Uganda y Tailandia son socios.

La Habana ha mantenido a lo largo de los años fuertes lazos de amistad y cooperación con todos sus miembros y socios.

Actualmente, el Grupo ejerce una influencia global, representando el 46% del Producto Interior Bruto mundial y el 55% de la población mundial.

Dadas estas circunstancias, me gustaría preguntar:

¿Permitirán los gobiernos del mundo, y en concreto los países BRICS, que se cometa un genocidio contra Cuba, tal como se está llevando a cabo mediante la política agresiva e inhumana implementada por el imperio estadounidense contra la isla?

¿Seguirán organizaciones internacionales como las Naciones Unidas, los BRICS, la Unión Africana, la Unión Económica Euroasiática, la Organización de Cooperación de Shanghái o la ASEAN —con la que La Habana mantiene buenas relaciones— aceptando la presión de Estados Unidos sobre los países para que no envíen el petróleo necesario?

¿Hasta cuándo las naciones amigas de Cuba —muchas de las cuales también han sufrido extorsión eufemísticamente llamada «sanciones»— seguirán obedeciendo las acciones genocidas e injustas de Washington?

¿No podrían todos ponerse de acuerdo en enviar combustible a Cuba, un país que está sufriendo una de las guerras más despiadadas libradas por un imperio en decadencia pero extremadamente agresivo?

Durante su discurso en las celebraciones del 26 de julio, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez declaró:

Denunciamos que quienes diseñaron esta política de asfixia —quienes la implementan y la mantienen— son responsables del sufrimiento del pueblo cubano. Denunciamos también a quienes guardan silencio y toleran los excesos de la ultraderecha fascista estadounidense, envalentonada, que miente, roba, mata y pretende erigirse en la deidad suprema.

Recientemente, en respuesta a la generosa ayuda en forma de alimentos, paneles solares y otros suministros que la República Popular China ha enviado a la isla, Díaz-Canel enfatizó: “Cuando un imperio nos está asfixiando con un bloqueo que ya dura más de seis décadas, un país hermano decidió tendernos una mano sin condiciones… esto es pura solidaridad; no es caridad, es justicia”.

Añadió: “Cuba ha dado al mundo médicos, maestros y vacunas. Enviamos brigadas médicas a los rincones más remotos del planeta. Compartimos lo poco que tenemos. Somos un ejemplo de humanidad. Ahora, cuando más lo necesitamos, alguien nos devuelve ese gesto. Y no es un favor, es un reconocimiento de que el bloqueo no es un problema solo para Cuba, sino para toda la humanidad”.

Por eso creo que es hora de poner fin a ese mundo unipolar fantasmagórico que Estados Unidos quiere seguir imponiendo, y de tomar medidas políticas para crear finalmente un mundo verdaderamente multipolar.

Hedelberto López Blanch es un periodista cubano que escribe para el diario Juventud Rebelde y la revista semanal Opciones. Además, colabora frecuentemente con Cuba en Resumen.

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