Paula Hergar y Adrian Ruiz (eldiario.es), 30 de Abril de 2026
- Hablamos con Carles Tamayo, que este jueves estrena la segunda entrega de ‘Se nos ha ido de las manos’, su nuevo programa de reportajes en RTVE. El periodista se pronuncia sobre el tardío horario del formato en su puesta de largo y las discretas audiencias que cosechó, poniendo el foco en el consumo en streaming: “Ha pasado casi una semana y va subiendo [en RTVE Play] por el boca a boca”, celebra

29 de abril de 2026 20:45 h
Actualizado el 30/04/2026 08:08 h
Carles Tamayo se muestra muy satisfecho con la acogida que ha tenido el estreno de Se nos ha ido de las manos, nuevo programa de RTVE que llegó el pasado jueves al tardío prime time de La 1 con un aplaudido reportaje sobre la crisis de la vivienda. Y es que aunque el espacio anotó unas discretas audiencias en lineal, lastrado por su prohibitiva hora de comienzo -arrancó a las 23:40 de la noche-, el formato ha tenido una gran repercusión en redes en los días posteriores, con la entrega de arranque aupándose al Top-4 de lo más visto en diferido a través de RTVE Play.‘Se nos ha ido de las manos’ el retraso del prime time: un estreno a medianoche que lleva al extremo una deriva preocupante
El creador audiovisual, que saltó a la fama a través de Internet y que tuvo su primera gran incursión televisiva con la premiada serie documental de Amazon Prime Video Cómo cazar a un monstruo, resta importancia a los datos cosechados por Se nos ha ido de las manos en su emisión en abierto y confía en que, como ha ocurrido con proyectos anteriores, los resultados vayan llegando: “Ha pasado casi una semana y va subiendo por el boca a boca [en el top de RTVE Play], la gente lo ve, le parece interesante y lo recomienda”, empieza valorando en palabras a verTele. “La gente habla y por la calle se nota mucho si algo de lo que hemos hecho ha funcionado o no porque me lo dicen. Se ve que el programa funciona cuando la gente en la calle lo ha visto”, expresa.
Tamayo reconoce que igual otro horario más amable podría ayudar a que el público se asomase a su emisión en abierto: “Un jueves a las doce de la noche trabajando al día siguiente… tienes que ser muy fan para que lo veas en directo”, admite con humor. Sin embargo, hace gala de su filosofía de streamer para depositar esperanzas en que su programa acabe llegando a la audiencia a través de otras formas de consumo: “Yo soy de una generación que todo lo ve ya a la carta”, afirma. “El mundo del lineal, toda la gente con la que yo me relaciono no lo consume. Yo no tengo televisión en mi casa”, confiesa.
En la entrega de este jueves -que según la programación de RTVE arrancará esta vez a las 23:15 horas-, Tamayo pondrá el foco en los bulos sobre el gran apagón que tuvo lugar en España ahora hace un año. El catalán pone el foco en la desinformación tras agitar conciencias durante la última semana a cuenta del problema de la vivienda, un asunto que define como “desalentador”.
“La verdad es que es agridulce porque el feedback que hemos tenido por el documental es superbueno y a todo el mundo le ha parecido original. Pero claro, habla de un tema que al final nos afecta absolutamente a todos”, añade, desvelando que, de momento, ninguna voz política se ha puesto en contacto con él. “En el transcurso del documental intentamos contactar con la ministra de Vivienda, pero no respondió y no insistimos mucho porque tampoco iba por ahí. Si de repente me escribe, le diré de hacer una entrevista de cara al próximo programa”, avanza.

¿Qué feedback has recibido del público tras el estreno de ‘Se nos ha ido de las manos’, centrado en el problema de la vivienda?
La verdad es que es agridulce porque el feedback que hemos tenido por el documental es superbueno, y a todo el mundo le ha parecido original. Pero claro, habla de un tema que al final nos afecta absolutamente a todos, y ver gente que te cuenta situaciones muy parecidas a las que hemos retratado, o incluso millones de veces peor, pues la verdad que… Ahora hay muchísima gente escribiéndonos sus historias personales en redes sociales, algunas también por mensajes privados o por correo, y es todo desalentador.
¿Y qué feedback has recibido de la cadena, de RTVE?
Bueno, no es que hayamos acabado, lo hayan emitido y ya. Estamos todavía trabajando en los siguientes capítulos, entonces cuando vieron el primero les gustó mucho. Todavía seguimos trabajando y la comunicación sigue siendo absoluta, pero nosotros estamos ya en otro capítulo y todo bien. Ahora he visto que el estreno está en el top-4 de RTVE Play, e imagino que cuando acabemos toda la serie hablaremos con ellos y nos dirán si era lo que esperaban o no, pero yo espero que todo bien.
¿Te ha sorprendido especialmente alguien que te haya escrito, o que no?
No, es que en realidad estamos tan agobiados con todo el proyecto que tampoco es que me haya parado mucho a ver quién ha escrito y quién no. Seguimos a tope con el capítulo 3, estamos acabando mil cosas, y no hay nadie que diga ‘hostia, me ha escrito esta persona’.
Siendo un documental sobre el problema de la vivienda, la herida principal del país, ¿has recibido feedback de algún político?
No, la verdad es que no me ha escrito nadie. Deberían, pero no, no. Nadie me ha dicho nada. Ojalá. En el transcurso del documental intentamos contactar con la ministra de Vivienda, pero no respondió y no insistimos mucho porque tampoco iba por ahí. Si de repente me escribe, le diré de hacer una entrevista de cara al próximo programa.
Estáis en el top 5 de lo más visto en diferido en RTVE Play, pero la audiencia del estreno no acompañó tanto, ¿cómo valoras los datos de la TV lineal?
Es un mundo que desconozco por completo, la verdad. Todos los vídeos que yo hacía en YouTube, la gente los puede consumir cuando le dé la gana. El documental de Cómo cazar un monstruo que hicimos antes de esto, también. Se estrenó un día [en Prime Video] y empezó a hacerse viral a partir del tercero gracias al boca a boca. Entonces no sé, este [Se nos ha ido de las manos] se emitió por la tele a una hora y un día en concreto, pero me da la sensación de que ha pasado un poco lo mismo. Ha pasado casi una semana y va subiendo [en el top de RTVE Play] por el boca a boca, la gente lo ve, le parece interesante y lo recomienda. Es lo mismo que pasó con Cómo cazar un monstruo.
Se nota mucho si algo de lo que hemos hecho ha funcionado o no porque me lo dicen. Se ve que el programa funciona cuando la gente en la calle lo ha visto
Carles Tamayo
No hubo movimiento en las redes de RTVE sobre el estreno. ¿Esperabas más respaldo en la promoción?
No sé muy bien cómo funciona, ¿normalmente tuitean cosas?
Sí, de todos sus estrenos y programas…
Para mí el directo ha sido como un experimento, pero tampoco… O sea, acabó a la una de la noche. Mi madre yo creo que sí que estaba viéndolo, pero no sé si otra gente que me quiere pensó en verlo en directo o ya por Internet. Yo todo el rato tenía en mente eso, esperaba que la gente lo viera y luego lo compartiera. Es un poco lo mismo que pasa en los vídeos de YouTube, o en Cómo cazar un monstruo. Y la verdad es que lo que sí me hace ilusión es ver que sigue pasando, que a medida que van pasando los días hay más conversación, los reels se hacen más virales, la gente habla y por la calle se nota mucho si algo de lo que hemos hecho ha funcionado o no porque me lo dicen. Se ve que el programa funciona cuando la gente en la calle lo ha visto. A veces hemos trabajado en otras cosas que no sé si alguien se ha enterado que existe.
¿Crees que este programa de servicio público debería emitirse en un horario más accesible para todos?
A ver, obviamente, por mí guay. Cuantas más veces lo pongan, mejor. Lo único que, al final yo soy de una generación que todo lo ve ya a la carta. Entonces tampoco sé hasta qué punto sería útil. Me haría ilusión, obviamente, pero no sé si sería útil o no. El mundo del lineal, toda la gente con la que yo me relaciono no lo consume. Yo no tengo televisión en mi casa. Directamente me conecto a Internet, entro a RTVE Play en este caso, y lo veo cuando quiero. No sé qué fue lo último que vi en directo, creo que fue un monólogo que hacía Buenafuente en TV3, que quedábamos toda la familia y lo veíamos porque mi abuela era muy fan. Era San Esteban, estábamos todos ahí y veíamos la tele como si fuera 1980. Pero más allá de eso, o quedamos con los amigos para ver algo en concreto, o es todo a la carta. Entonces, [que se emita] en el horario en el que vaya bien. Claro, un jueves a las doce de la noche trabajando al día siguiente… tienes que ser muy fan para que lo veas en directo.
Después del impacto y repercusión de la primera entrega, ¿te han dicho desde la cadena si las siguientes entregas van a tener un mejor horario, adelantando al menos la hora de inicio?
Tengo la sensación de que todo es muy volátil, pero hasta donde yo sé, se seguirá emitiendo después de La Revuelta, e imagino que acabará un poco antes. Pero yo al menos no lo he hablado. Somos dos productores ejecutivos, también está Ramón Campos de Bambú Producciones que es quien habla con RTVE. Yo estoy haciendo el programa, y casi que lo prefiero. Él ya se encarga [ríe]. Pero yo lo que quiero es que la gente cuando lo vea lo recomiende, y si los días siguientes la gente sigue hablando de eso y lo sigue compartiendo, pues genial.
¿Cuánto tardáis en hacer un reportaje como el del problema de la vivienda?
Claro, es que eso es un problema. Cómo cazar a un monstruo fueron casi cuatro años, unos tres años y pico. Y muchos de los vídeos de YouTube cuestan años. En este caso, para nosotros es un experimento. Hablando con Bambú y con RTVE, si esto es un programa de televisión y no es un documental como tal, no puedes estar dos años haciéndolo. Nos dijeron que intentáramos condensarlo en seis meses, y dijimos ‘vamos a probarlo’.
Para nosotros es un reto, ojalá funcione. Puede que de repente no funcione y no pasa nada, pero nos hace mucha ilusión. Empezamos creo que en agosto, han sido ocho meses para hacer tres documentales de una hora aproximadamente y hemos ido locos, pero nos hemos dado cuenta de que hay procesos que no se pueden agilizar. No es una acción que tú planificas y grabas. Aquí nosotros planificamos un concepto, lo grabamos, pasan 35 cosas distintas que no nos esperábamos, lo volvemos a planificar, vuelven a pasar 30 cosas distintas que no esperábamos, y entonces todo el rato es ir reenfocando.

¿Qué otras temáticas o problemáticas tenéis preparadas para los siguientes reportajes?
El próximo es sobre el apagón y hablamos de desinformación, y el siguiente es sobre el marcado de los datos. Mostraremos qué implica aceptar cookies, eso de que al final ya prácticamente no exista el anonimato. Hablamos de todo eso y estoy quedando muy contento con el resultado, vais a flipar con todo ese capítulo.
¿Qué reportaje es el que más os ha costado hacer?
Todos nos han costado, no ha habido ninguno que sea fácil.
¿Cuál impactará más?
El de la vivienda. Fue con el que empezamos y obviamente nos costó mucho, porque era arrancar toda la maquinaria, con todo el equipo, que es la primera vez que estamos haciendo un programa de televisión. En mi caso es la primera vez y también lo es para Fernando, para Marc y para Laia, que es la directora de producción y también es su primera vez ese cargo. Al final, hay muchas cosas que todos estamos aprendiendo a hacer por primera vez. Y el de la vivienda yo creo que funciona porque es un problema que afecta a absolutamente a todo el mundo. Con el de los datos nos estamos dando cuenta de que funciona completamente al revés, es un problema que afecta a todo el mundo pero parece que a nadie le importa. Incluso a mí, que a veces pienso que no es algo que está tan mal, pero te pones a ver diferentes casos, que ya se verá hacia dónde va el documental, y dices: “Hostia, esto realmente es muy grave”. Nuestro objetivo es hacer que esto realmente importe, que la gente lo vea y diga: “Hostia, de nuevo se nos ha ido de las manos”. Yo creo que cada capítulo tiene algo distinto.
Por todos estos temas sociales que tratas, ¿crees que el programa cobra más sentido en la televisión pública? ¿Crees que es en RTVE donde más encajan?
Yo creo que no. O sea, yo creo que en cualquier sitio donde se hable de estos temas está bien. Por ejemplo, hicimos el Caiga quien caiga en Telecinco y muchos me preguntaban si me habían condicionado en los temas. Y no, absolutamente nunca. Tengo suerte. Ni siquiera en los diferentes montajes que hemos pasado. Hubo alguna nota de estructura, que son consejos que nos dan, pero que sí no lo vemos mantenemos nuestra propuesta. Digamos que la libertad que he tenido en todos lados, por lo que he hablado con gente que trabaja en la televisión, me dicen que no es muy normal. Yo espero que siga siendo así. Incluso con las temáticas. TVE ha terminado haciendo eso de ‘la semana de la vivienda’. Y me parece muy bien, pero lo que creo que es guay es que es un tema que surgió de nosotros.
En verano hicimos una reunión de todo el equipo y pensamos de qué nos gustaría hablar. Ahí vimos que el de la vivienda es un tema que nos afecta a absolutamente todos. Ya sea Aarón, que es el chaval más joven del equipo con 22 años, a mí que tengo 31 o a otro de los redactores que trabajan con nosotros que tiene 52 años. Y el tema de los datos, igual. Yo en verano estaba supercontento porque Amazon me había recomendado un molinillo de café, justo el que yo quería, y no sabía exactamente cómo lo había hecho. Pues ahí dijimos que tocábamos ese tema también. Y luego el del apagón, que se emite el jueves, lo grabamos todo nosotros. Hace un año, el 25 de abril del año pasado, estábamos en la oficina, se fue la luz y seguimos grabando. Y eso precisamente es lo que se ve en el capítulo.
Estamos desarrollando una manera de trabajar que le gusta la gente y es un formato que es un híbrido entre ‘The Office’ y el documental
Carles Tamayo
Empezaste tus investigaciones publicándolas en Youtube y ahora las haces para la TV cuando has dicho que ni siquiera tienes tele en casa. ¿Qué te ha convencido para probar en este medio tan convencional?
Yo es que no lo veo como televisión, yo lo veo como una plataforma, en este caso RTVE Play. Cuando la gente me preguntaba dónde se iba a poder ver, yo decía que en La 1 en algún momento, pero sobre todo en RTVE Play, que es donde personalmente a mí me interesa más que lo vea la gente, porque pueden verlo cuando quieran, a la hora que quieran y, sobre todo, desde el principio. Había gente que si ponía la tele en el minuto 15, se iba a perder esos quince minutos del capítulo.Y yo creo que la gente lo tiene que ver desde el segundo cero. Yo pienso que, por ejemplo, la estructura del late night, por cuando colaboraba con Buenafuente, cada 10 o 15 minutos había una temática distinta. Entiendo que eso es un contenido un poco más televisivo que nuestro formato, que si te pierdes los primeros cinco minutos vas un poco perdido hasta que no pillas de qué estamos hablando.
En el primer programa, tuviste problemas porque te reconocieron, pero también alguna ventaja por esto mismo. ¿Qué suele ocurrirte más?
Todo ventajas siempre, todo el rato. Por ejemplo, a veces buscamos a gente porque nos gustaría hablar con una persona de equis características. Y gracias a las redes sociales siempre sale gente que te dice: “Oye, yo conozco a mi primo que le ha pasado eso, igual te interesa hablar con él”. Eso está muy guay la verdad. Es un recurso que no hemos usado para esta serie pero sí para otra cosa que estamos preparando para TV3. La verdad es que nunca me ha dado problemas. Y al final, pues con el chico ese al que llamé como inversor y me dijo que no, pues ya está, ya habrá otro, no pasa nada. El rollo de ir de infiltrado la verdad es que no hace falta. Además, en ese tema, nos hemos dado cuenta de que a todo el mundo se la suda, nadie se escondía.
¿Qué investigación no has hecho aún y tienes pendiente?
Esta es una conversación que tuve con Ramón Campos. Cuando acabamos Cómo cazar a un monstruo, me dijo que le había gustado mucho trabajar conmigo y me preguntó qué más me gustaría hacer. Tuve que pensarlo y reflexionar. Al final, Cómo cazar a un monstruo era un tema personal, de un hombre que conocía y que me llevó cuatro años de mi vida.
Una cosa que me ha gustado y de la que he aprendido mucho haciendo ahora la serie para RTVE, es que realmente no hace falta tener cinco años de material para hacer algo. Simplemente nos hemos dado cuenta de que planteando un tema desde cero, sin tener absolutamente nada, podemos llegar a resultados muy chulos. Y si ahora en vez de tener seis o siete meses tenemos dos años, entonces mi premisa es ir a hablar con alguna plataforma, cadena de televisión o quien sea y decirles: ‘Oye, nos gustaría tener dos años para hacer algo. ¿Qué temas os gustaría que valoráramos?’. Y ya está, porque en realidad nosotros estamos desarrollando una manera de trabajar que le gusta la gente, y un formato que es un híbrido entre The Office, pero en documental. Mientras podamos seguir con este formato, la temática nos da un poco más igual. Yo creo que podemos sacar algo de todos lados, porque como hay muchas cosas que están hechas mierda…
¿Entonces no tienes ningún tema desarrollado, algo mediático?
No, de hecho, es lo contrario. Los temas que están muy manidos ya me dan… no es que me den pereza, pero pienso ya hay mucha gente, mucho mejor que yo, que ya lo está haciendo. Entonces, vamos a ir a otras cosas.
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