Partido del Trabajo de Bélgica, 13 de Octubre de 2026
En tan solo unos días, la Bélgica de las clases populares ha hecho oír su voz. El 9 de octubre, 50 000 trabajadores y trabajadoras y un gran número de jóvenes desfilaron contra la austeridad. El 10 de octubre, en toda Europa y en Bélgica, miles de personas se movilizaron en solidaridad con el pueblo palestino, exigiendo a sus gobiernos una ruptura total con Israel. El 11 de octubre, 60 000 personas marcharon por el clima en Bruselas. Y el 12 de octubre, los servicios públicos están en huelga y en acción.
Cuatro movilizaciones, una misma lucha: la de la Bélgica de abajo, que se niega a pagar la factura de un sistema que beneficia a una pequeña minoría, y que también se niega a seguir siendo cómplice de un Estado de apartheid. Pensaban que podrían imponer sus medidas antisociales sin encontrar resistencia. Se han equivocado.
Viernes, 9 de octubre – Manifestación sindical nacional contra el Gobierno de austeridad
Más de 50 000 trabajadoras ytrabajleurs se manifestaron el 9 de octubre en las calles de Bruselas, a instancias de los sindicatos. Sector público, cheques-servicio, gran distribución, industria, metalurgia, química, cultura, tercer sector… Se lo dejaron claro al primer ministro De Wever (N-VA) y al viceprimer ministro Bouchez (MR): «¡No de nuestros bolsillos!»
Han dicho «no» al aumento de los impuestos y los aranceles especiales. «No» a los ataques contra nuestras pensiones, nuestros salarios y nuestra seguridad social.
La juventud también acudió en masa para defender su futuro y sus derechos, en contra del aumento de las tasas universitarias, del incremento de las tarifas de la TEC (servicio público de autobuses y tranvías), y de los recortes en educación.
Mientras el Gobierno sigue buscando 10 000 millones de eurospara cuadrar su presupuesto, continúa gastando miles de millones en armamento y se niega a que los millonarios contribuyan. Pensaban que podrían imponer sus medidas antisociales sin encontrar resistencia. 50 000 personas han demostrado que se equivocaban.






Sábado, 10 de octubre – Movilización en solidaridad con el pueblo palestino
El 10 de octubre,, en toda Europa y en otros lugares, fue una jornada de movilización en favor de la causa palestina y para boicotear a Isra el.
En Londres, decenas de miles de personas se han reunido eo con un mensaje claro para su Gobierno: dejad de prestar apoyo militar al genocidio. Tomaron la palabra líderes sindicales, políticos y personalidades conocidas.
En Berlín, París y otros lugares, decenas de miles de personas sahan a la calle. En Bélgica se han organizado acciones solidarias locales en varios lugares.
Mientras nuestros gobiernos sigan apoyando al Estado de apartheid israelí, seguiremos intensificando la presión desde la base.


Domingo, 11 de octubre – El capitalismo está destruyendo el planeta. Cambiar el sistema.
Este domingo, éramos 60.000 marchando por el clima en las calles de Bruselas, convocados por la Coalición Clima. Jóvenes, familias, sindicatos, asociaciones… unidos en torno a un mismo mensaje: Es urgente adoptar medidas para proteger el planeta y el bienestar de las personas.
No querivolver a vivir veranos mortíferos como el que hemos vivido este año. Y el Gobierno no lo conseguirá gastando nuestro dinero en aviones de combate F-35 y dejando que las grandes petroleras obtengan beneficios récord.
Necesitamos un plan eficaz contra las olas de calor, unos servicios públicos y de emergencia reforzados, así como inversiones masivas en transporte público, aislamiento de las viviendas y energías renovables accesibles para todas y todos.
El problema es que nuestra sociedad no produce ni invierte en función de nuestras necesidades, sino en función de lo que más beneficios reporta. El capitalismo está destruyendo el planeta; cambiemos de sistema para anteponer las necesidades de la población y del planeta a los beneficios de una minoría.




Lunes, 12 de octubre – Los servicios públicos en huelga y en acción contra la austeridad
Los servicios públicos son el patrimonio común de la clase trabajadora. Es la herencia de quienes no tienen nada. Se merecen que luchemos por ellos. En lugar de recortar cada vez más, reinvertamos en ello. El impuesto a los millonarios, propuesto por el PTB, se dirige al 1 % más rico y puede contribuir a salvar los servicios públicos.
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