Jorge Otero (PÚBLICO), 18 de Septiembre de 2026
- Comisiones Obreras denuncia el «clima laboral insoportable» en los bancos españoles: presiones para vender, salarios a la baja, enormes cargas de trabajo y jornadas agotadoras están a la orden del día.
- «Los bancos no solo deben retribuir a sus accionistas, sino también a sus plantillas», advierte Ramón González Monroy, secretario general de CCOO Servicios. La banca gana 93 millones netos cada día.

La gran banca española vive años dorados, con beneficios récord, pero maltrataría a sus trabajadores y trabajadoras, unos 172.000 en todo el país. Un estudio elaborado por el Gabinete de Estudios del sindicato Comisiones Obreras (CCOO) presentado este jueves denuncia que mientras los bancos acumulan ganancias extraordinarias de 93 millones de euros al día—en 2025 ganaron 36.000 millones y en el primer semestre de 2026, 20.695 millones—, las plantillas tienen que hacer frente a «un clima laboral insoportable» marcado por los recortes de empleo, salarios a la baja, enormes cargas de trabajo, jornadas agotadoras que se alargan más allá de lo razonable, presiones laborales y, en definitiva, un ambiente que los responsables de CCOO no dudan en calificar de «tóxico».
CCOO —sindicato mayoritario en el sector— lleva tiempo denunciando esta situación, pero ahora alerta de que se está llegando a un punto límite. «La excelente eficiencia financiera de la banca española se ha logrado a través de un agresivo proceso de desmantelamiento físico y humano que ha tensionado gravemente a los trabajadores», se puede leer en el informe titulado El sector financiero. El momento es ahora.
Los datos avalan esta afirmación. Ramón González Monroy, secretario general de CCOO Servicios, ilustró con cifras durante la presentación del informe cómo la banca apuntala su eficiencia sobre malas condiciones laborales. Acompañado por los responsables de CCOO en cada uno de los grandes bancos, González Monroy también explicó cómo se ha transformado el sector en menos de 20 años: «Los bancos han expulsado a 108.000 personas desde la crisis de 2008 y se han cerrado dos de cada tres oficinas que había abiertas ese año. En 2008, España era el país europeo con la mayor densidad de oficinas bancarias por cada 10.000 habitantes. Hoy está a la cola».
Sin embargo, el número de clientes no ha disminuido. Tampoco lo ha hecho el volumen de negocio. La carga de trabajo, por tanto, ha aumentado de manera evidente: según los cálculos de CCOO, «el índice de carga de atención se ha disparado a 300 habitantes por empleado, el doble que en 2008». Lo mismo ocurre con el volumen de activos y créditos gestionados por empleado, que ha crecido de forma ininterrumpida.
Pero no es solo la carga de trabajo. También hay que medir el impacto en el empleo de la Inteligencia Artificial (IA). CCOO cifra dicho impacto entre el 15% y el 20% para los próximos años en un sector que ya se encuentra «muy tensionado». También cuentan las horas extra no pagadas. En 2025, el 7,8% de los empleados y empleadas de la gran banca española hizo horas de más. El 76% de ellas no se pagaron.
A todo ello hay que sumar salarios bajos y muy vinculados a la retribución variable, la trampa con la que los bancos presionan a sus empleados para lograr objetivos, «una práctica poco saludable» que, según González Monroy, que solo consigue crear un ambiente tóxico de trabajo.
González Monroy también explicó que la retribución variable puede llegar a representar «el 60% o el 70% del salario» de un gestor comercial. De hecho, entre los jefes, la parte variable del sueldo suele ser mayor que la parte fija. De entrada, la retribución variable condicionada a objetivos puede parecer muy golosa, pero en realidad es la puerta de entrada a «presiones brutales» a los gestores comerciales, que son los encargados de conseguir los objetivos, según explicó Paola Torrico, secretaria general de la sección sindical de CCOO en BBVA.
Torrico explicó que los gestores comerciales de los grandes bancos están sometidos a un continuo control de su rendimiento, «hora a hora y casi minuto a minuto», hasta el punto de forzarles a vender productos financieros «que en realidad no necesitan los clientes» para alcanzar los objetivos fijados. «La banca española nunca ha ganado tanto dinero y sus plantillas nunca han estado peor», concluyó la representante de CCOO en el BBVA. «Los sistemas de retribución variable son perversos y generan una rueda de presión de arriba y abajo», acusó a su vez Íñigo Vicente, responsable estatal de CCOO en CaixaBank.
Vicente aportó otro dato que refleja muy bien el empeoramiento de las condiciones laborales en la banca. Entre 2019, los costes salariales del sector suponían el 35% del margen bruto que la banca obtiene por su actividad; en 2025, ese porcentaje había bajado al 24%. «Los bancos no solo deben retribuir a sus accionistas, sino también a sus plantillas», terció González Monroy.
«El sector de la banca ha dejado de tener el atractivo salarial que tenía en el pasado», incidió González Monroy. Ante la falta de nuevas incorporaciones, las plantillas de los bancos españoles envejecen y se agotan en un clima laboral «tóxico», apuntó a su vez Javier de Dios, responsable de Políticas Sectoriales del Sector Financiero de CCOO: «Han conseguido deteriorar el clima laboral hasta llevarlo a un nivel de toxicidad inaceptable».
Todas esas condiciones adversas generan un malestar cada vez mayor en las plantillas de los bancos. Tener un trabajo cada vez peor retribuido está ocasionando un deterioro cada vez mayor de la salud de las plantillas, según el informe de CCOO. «El 80% de los trabajadores afirma que estas condiciones afectan a su salud mental», sentenció Javier de Dios.
El escenario laboral en la banca es tan adverso para sus trabajadores que CCOO cree que ha llegado la hora de actuar, sobre todo ahora que toca negociar los tres convenios colectivos del sector. «Tenemos que ser agresivos en nuestras reivindicaciones», aseguró González Monroy.
Entre esas agresivas reivindicaciones figuran una importante mejora de los sueldos —un aumento salarial del 7% para 2027 y del 4% anual entre 2028 y 2030— y, especialmente, lo que el sindicato denomina «Tiempo para vivir». Esta propuesta se concreta en reducir la jornada laboral a un máximo de 1.600 horas al año y potenciar la conciliación para amortiguar el desgaste del día a día. Para ello, CCOO propone una medida un tanto pionera: «Exigimos la consolidación de fines de semana de tres días mediante que permitan disfrutar de fines de semana de tres días, como instrumento de descanso efectivo y de reparto del tiempo de vida.
El sindicato también reclama más teletrabajo con derecho a desconexión digital garantizada y que se alcance un pacto de reposición y relevo generación en el sector. Además, se apuesta por un control a la presión comercial y una regulación laboral del impacto de la inteligencia artificial (IA).
Los representantes sindicales creen que ahora es el momento de «transformar el sector de la banca». Están convencidos de que ha llegado la hora de movilizarse. Según una encuesta que ha realizado el propio sindicato, más del 90% de los trabajadores del sector están dispuestos a hacerlo. Por eso, Comisiones Obreras anticipa «un otoño caliente» de movilizaciones en el sector de la banca sin descartar una huelga general en la primavera de 2027.

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