Gaceta Crítica

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Se inaugura en La Habana el primer coloquio internacional “Fidel: Legado y Futuro”.

Por Thalía Fuentes Puebla, Marxlenin Pérez Valdés, Enrique González Díaz Enro (CUBADEBATE Y RESUMEN LAT.) el 12 de agosto de 2026

Inauguración del Coloquio Internacional en honor al centenario del nacimiento de Fidel Castro en La Habana. Foto: Enrique González (Enro)

El lunes por la mañana, en el marco de la conmemoración del centenario del nacimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, se inauguró en la capital cubana el Primer Coloquio Internacional “Fidel: Legado y Futuro”. A la sesión inaugural asistieron más de 1.500 delegados, entre ellos más de 900 extranjeros procedentes de 63 países, quienes desafiaron amenazas y peligros para acompañar al pueblo cubano en este homenaje al líder histórico de la Revolución.

Al acto asistió el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Dr. C. Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien pronunció el discurso de apertura de este importante evento.

El Dr. René González Barrios, director del Centro Fidel Castro Ruz, pronunció el discurso de bienvenida, en el que enmarcó el encuentro dentro de un contexto global de profunda convulsión.

“Nos reunimos aquí gracias al líder histórico de la Revolución Cubana; Fidel Castro nos convoca en un momento crucial de la historia de la humanidad”, dijo González Barrios, quien advirtió que nunca antes el planeta había estado tan cerca de la autodestrucción.

El director del Centro señaló que el mundo atraviesa tiempos oscuros, en los que una camarilla de fascistas anticuados gobierna el país más rico del planeta con estilos y métodos que se asemejan cada vez más a los del Tercer Reich en la Alemania de Adolf Hitler.

En sus declaraciones, también denunció la pasividad con la que el mundo observa en tiempo real el exterminio del pueblo palestino y las guerras impuestas a Irak y Libia.

Foto: Bill Hackwell

El director del Centro reconoció que este encuentro se celebra en un momento difícil para el pueblo cubano, en medio de una situación socioeconómica sumamente compleja. Sin embargo, enfatizó que la presencia de cientos de amigos de todo el mundo —hombres y mujeres valientes que, en solidaridad con Cuba y su proyecto emancipador, han decidido apostar su destino por el nuestro— sirve de incentivo para seguir luchando por el sueño de Martí y Fidel: un país que se solidariza con todos y es soberano para todos, y para el bien de todos.

En su intervención, González Barrios hizo un llamamiento a volver a Fidel, a su legado, y a recurrir a sus ideas y a su práctica revolucionaria para afrontar los retos del presente.

“Junto a él, reflexionemos sobre cómo afrontar un futuro que inevitablemente pertenece a nuestro pueblo”, instó.

El director del Centro recordó que el Centro Fidel Castro Ruz fue inaugurado oficialmente el 25 de noviembre de 2021 y que, desde entonces, se ha convertido en un referente para las personas de buena voluntad interesadas en apreciar la labor emancipadora que un pueblo noble y resuelto construyó junto a su líder histórico, forjando una patria nueva, libre y soberana.

Se inaugura en La Habana el Primer Coloquio Internacional “Fidel: Legado y Futuro”. Foto: Enrique González (Enro)/Cubadebate.

El Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, pronunciando el discurso de apertura. Foto: Bill Hackwell

Díaz-Canel: “Fidel nos enseñó que los sueños se alcanzan defendiendo nuestras ideas”

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, pronunció el discurso de apertura del Primer Coloquio Internacional “Fidel: Legado y Futuro” con una intervención extensa y profunda en la que repasó la vida, el pensamiento y la perdurable relevancia del líder histórico de la Revolución Cubana, en el marco de las conmemoraciones de su centenario.

Díaz-Canel comenzó su intervención situando el homenaje que se le debía a Fidel en el contexto de la Cuba anterior a 1959, «un país marcado por la injusticia, la desigualdad y la dependencia», una dolorosa realidad que Fidel se propuso cambiar.

Recordó al joven abogado que convirtió su legítima defensa en el programa político del Movimiento 26 de Julio; al preso que transformó su celda en una escuela de combate; y al Comandante en Jefe que, con tan solo 34 años, pronunció en la Asamblea General de las Naciones Unidas «el discurso más largo y significativo jamás pronunciado en apoyo de la República».

El líder cubano pintó un retrato detallado de la Cuba prerrevolucionaria: 600.000 cubanos desempleados, tres millones de personas sin acceso a la electricidad, el 37,5% de la población analfabeta, el 60% de los niños en zonas rurales sin maestros, una tasa de mortalidad infantil extremadamente alta y una esperanza de vida muy baja.

Se inaugura en La Habana el Primer Coloquio Internacional “Fidel: Legado y Futuro”. Foto: Enrique González (Enro)/Cubadebate.

“El 85% de los pequeños agricultores pagaban renta por sus tierras, mientras que un solo terrateniente controlaba el 46% de la población”, explicó. Señaló que la mayoría de los servicios públicos, el sector bancario, el comercio, las refinerías y las mejores tierras agrícolas de Cuba eran propiedad de empresas estadounidenses.

“Esa situación exigía la transformación más radical del siglo XX en este país”, afirmó.

En este contexto, Díaz-Canel destacó los indicadores actuales de Cuba en salud, educación, ciencia, cultura y deportes, que, incluso bajo el bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos, siguen siendo superiores a los de otros países del continente. Señaló que Cuba tiene la mayor proporción de médicos per cápita —más de nueve por cada mil— y se encuentra entre los diez primeros países de América en esperanza de vida, con 77,7 años. «Y es el país que más ha contribuido a la salud y la educación de su propia gente y de la de otras naciones», añadió.

El presidente citó entonces una de las observaciones más acertadas de Fidel sobre los problemas del mundo, expresada en septiembre de 1960: que estos problemas se agravarían con el colapso del bloque socialista y la imposición de la Unión Soviética. «Desde los albores de la humanidad, han surgido fundamentalmente por una razón: el deseo de unos derrocar a otros en beneficio propio. Que desaparezca la filosofía del espejo, y desaparecerá la filosofía de la guerra. Que desaparezcan las colonias; que desaparezca la explotación de los países por sus territorios; y entonces la humanidad habrá entrado en una verdadera era de progreso indefinido», recordó de las palabras del Comandante.

Se inaugura en La Habana el Primer Coloquio Internacional “Fidel: Legado y Futuro”. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Díaz-Canel compartió entonces lo que consideraba los legados fundamentales de Fidel: «Nos legó la certeza de que los sueños se alcanzan defendiendo ideas. Nos dejó con la convicción de que el internacionalismo es una actitud que debe distinguirnos. Nos enseñó la convicción de que el socialismo es el único camino para sacar a la humanidad de la pobreza».

Recordó que Fidel fue el primero en denunciar la globalización neoliberal como “el imperio de la muerte” y también el primero en abogar por “un mundo para todos”. Asimismo, destacó el legado ambiental, el legado de la unidad revolucionaria y el legado de la ciencia al servicio del pueblo.

«En Fidel encontramos no solo a un líder histórico, sino también una escuela de práctica revolucionaria: estudiar, analizar, vivir y escuchar al pueblo», afirmó. Y recalcó que Fidel no dejó fórmulas, sino un método: «un método que surgió no solo de la facción minoritaria».

Recordó el discurso pronunciado el 17 de octubre de 1953, en el que Fidel formuló las cinco leyes revolucionarias: reforma agraria, derechos laborales, reforma laboral, nacionalización de los bienes no reclamados y participación fiscal. Señaló que no se trataba de un curso universitario introductorio, sino que diagnosticaba los males culturales de una economía subdesarrollada y dependiente. «Esa combinación —diagnóstico riguroso, propuestas programáticas y acción decisiva— se repitió en cada oportunidad», enfatizó.

El presidente destacó la idea de Fidel de que “la economía no es una esfera autónoma separada de la política, sino su expresión material. Sin considerar su contabilidad, no hay economía sin política, ni política sin economía”. También subrayó el legado de pobreza y ética : “Predicó con el ejemplo. No acumuló riquezas, no traicionó sus principios, vivió como pensó y murió como vivió”.

 foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Díaz-Canel también abordó el legado del internacionalismo, el optimismo revolucionario y la estrategia militar. «Fidel lideró la Revolución Cubana con una dedicación inquebrantable; para él, la patria era Cuba. Por eso apoyó las causas de la liberación de los pueblos africanos y de Palestina, denunció el genocidio y alzó su voz contra la guerra y la ocupación colonial de cualquier pueblo del mundo», afirmó.

Respecto al optimismo, señaló que «en los momentos más oscuros, cuando el bloque socialista se derrumbaba, mantuvo su fe en la humanidad y en la historia». Y en cuanto a su pensamiento militar, lo describió como «un maestro de la guerra de guerrillas que nos condujo a la victoria el 1 de enero de 1959» y «un profundo estudioso del arte militar contemporáneo».

Se inaugura en La Habana el Primer Coloquio Internacional “Fidel: Legado y Futuro”. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

El presidente cubano esbozó el enfoque de Fidel hacia el trabajo, basado en cuatro principios: la prioridad de la política —“toda decisión económica es una decisión política”—, la secuencia táctico-estratégica —“las tácticas cambian, pero los principios no”—, la movilización popular como recurso estratégico y la innovación bajo restricciones —“la escasez no es solo una falta; es un estímulo para la creatividad”—.

Díaz-Canel rindió homenaje a la generación del centenario de José Martí, «esa generación que reunió a jóvenes con figuras históricas: Fidel, Raúl, Che, Allende, Camilo, Celia y tantos otros; todo un pueblo dispuesto a dar la vida por la unidad que habían conquistado». Recordó que Fidel comprendió la necesidad de combinar la firmeza ideológica con la sensibilidad práctica y citó a Lenin: «El marxismo no es una doctrina muerta; no es capitalismo, sino una guía para resolver plenamente los problemas de la vida».

El presidente destacó la insaciable curiosidad de Fidel, su pasión por la historia y el conocimiento, y recordó un fragmento de una carta escrita desde la prisión en Isla de Pinos: «Mi mayor lucha, desde que estoy aquí, ha sido insistir —y nunca cansarme de insistir— en que no necesito absolutamente nada. Los libros eran necesarios, y considero que los libros son bienes espirituales».

Señaló que Fidel registró sus reflexiones en 84 textos publicados entre el 28 de marzo de 2007 y el 9 de octubre de 2016, y que diez años después de su fallecimiento, nueve libros recopilan sus pensamientos. Citó una reflexión del 22 de julio de 1976: «No comencé esta obra como parte de un plan prematrimonial, sino por un fuerte deseo de dialogar con el principal protagonista de nuestra resistencia».

Díaz-Canel recordó los logros de la Revolución: la campaña de alfabetización que movilizó a más de 150.000 personas; el sistema de salud universal más avanzado del Tercer Mundo; los más de 600.000 profesionales de la salud enviados a 165 países; el sistema de educación gratuita desde la primaria hasta la universidad; y el sistema cultural y deportivo que sirve de modelo para el mundo. «Los acontecimientos que, en muy poco tiempo, transformaron las relaciones entre gobiernos y pueblos con las perspectivas más desiguales del mundo, sin duda han pasado a la historia del siglo XX como momentos decisivos», afirmó.

Foto: Bill Hackwell

El presidente luego contextualizó la situación actual. «El mundo está en crisis: una crisis climática y una crisis de recursos no renovables, una crisis financiera, migraciones forzadas que convierten los mares en cementerios y una división social donde la riqueza de los pobres se acumula a costa de la miseria de muchos. El orden internacional está en crisis. El multilateralismo imperialista busca imponer su voluntad por la fuerza, pero el mundo multipolar llegó para quedarse», afirmó.

Denunció que el imperio está intensificando sus ataques y que Cuba sigue siendo uno de los principales objetivos de la furia imperial, con el endurecimiento del bloqueo, la inclusión arbitraria en la lista de estados patrocinadores del terrorismo y las campañas mediáticas masivas.

“Junto con la agresión económica, política y financiera, la guerra económica y cultural, la subversión digital y la movilización de mercenarios internos que, con financiación de la derecha de Miami, intentan fracturar nuestro país”, señaló.

Denunció que Estados Unidos ha destinado millones de dólares a promover un cambio de régimen y citó declaraciones del Secretario de Estado estadounidense que consideraba una «amenaza abierta del gobierno de Estados Unidos contra todo el pueblo si no se somete al yugo del imperio».

Sin embargo, afirmó que Cuba ha respondido “con la dignidad que nos caracteriza, la resistencia que nos es inherente”. Reconoció las dificultades: “los cortes de luz que perturban la vida familiar, la escasez de agua, la disminución del poder adquisitivo de los salarios, la escasez de combustible que paraliza la economía y el transporte, y la dificultad para obtener la ración básica de alimentos”. Pero enfatizó que “no estamos aquí para lamentar estas dificultades, sino para cambiar aquello que nos causa dolor”.

Destacó los logros alcanzados en medio de la crisis: la respuesta soberana a la pandemia, el fortalecimiento de la agricultura urbana y suburbana, y la capacidad de convertir la adversidad en oportunidad.

Díaz-Canel anunció que más de 30.000 profesionales se han graduado en los últimos días, entre ellos 705 procedentes de otros países.

“La respuesta del pueblo, bajo el liderazgo del Partido Comunista de Cuba, ha sido de resistencia firme y creativa a través de la unidad, la defensa de sus logros y la actualización del modelo en un mundo social que ha evolucionado hacia los principios del socialismo, sin ceder a la presión ni al chantaje”, afirmó.

El presidente enfatizó la necesidad de producir y generar riqueza para distribuirla con la mayor justicia social posible y preservar los logros históricos de la Revolución. Aclaró que el proceso de modernización económica “tiene como objetivo revitalizar la economía, no restaurar el capitalismo. No habrá privatización de empresas; los medios fundamentales de producción permanecerán bajo el control del pueblo, y la soberanía e independencia del país se preservarán plenamente”.

Díaz-Canel hizo un llamado a los participantes del simposio para que dialogaran sobre la verdad acerca de Cuba y todos los pueblos de nuestra América. “Los invitamos a dialogar sobre la verdad acerca de Cuba y todos los pueblos de nuestra América en un mundo donde se avecinan grandes desafíos, y como quienes vienen de fuera, tienen la responsabilidad de enfrentarlos”, afirmó.

Dirigiéndose a la juventud, dijo: “Cada joven cubano, cada joven presente en cada conferencia en sus países, es un baluarte de la Revolución. La batalla de ideas se ha convertido en el baluarte más vital contra el oscurantismo ideológico y las fuerzas de todo aquello que se opone al progreso”.

Concluyó con una declaración de principios: «El futuro de nuestros hijos, los sueños que debemos alcanzar, están en nuestras manos». Y finalizó citando a Fidel: «Estamos preparados para resistir el bloqueo imperialista con dignidad y a gran escala durante los años que sean necesarios. Cuba sabrá mantenerse firme, siguiendo el ejemplo de una Revolución que no se rinde».

Se inaugura en La Habana el Primer Coloquio Internacional “Fidel: Legado y Futuro”. Foto: Enrique González (Enro)/Cubadebate.

China destaca la contribución histórica de Fidel Castro a las relaciones bilaterales.

Liu Haixing, foto: Bill Hackwell

Liu Haixing, miembro del Comité Central del Partido Comunista de China y jefe del Departamento Internacional del Comité Central del Partido Comunista de China, destacó el lunes el legado histórico del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, y su contribución al desarrollo de las relaciones entre China y Cuba durante el Coloquio Internacional “Fidel: Legado y Futuro”.

En el acto, Liu transmitió la admiración y el respeto del pueblo chino hacia el líder cubano, a quien describió como un gran líder de la Revolución Cubana y un amigo de larga data del pueblo chino.

Durante su intervención, Liu leyó una carta enviada por Xi Jinping, Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de China y Presidente de la República Popular China, a Raúl Castro, líder de la Revolución Cubana, y a Miguel Díaz-Canel, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de Cuba, con motivo del centenario del nacimiento de Fidel Castro.

En la carta, Xi Jinping extendió sus saludos a los miembros del Partido Comunista de Cuba y al pueblo cubano, y enfatizó que Fidel Castro dedicó su vida a la lucha por la liberación nacional, la defensa de la soberanía y la construcción del socialismo.

El líder chino señaló que los logros históricos de Fidel Castro en defensa de la justicia y la dignidad nacional han quedado grabados en la historia de Cuba y siguen inspirando al pueblo cubano en sus esfuerzos por preservar la soberanía, promover el desarrollo y mejorar el bienestar social.

Xi Jinping también recordó que Fidel Castro hizo contribuciones históricas al establecimiento y desarrollo de las relaciones entre China y Cuba, gracias a su visión estratégica y su dinamismo personal, al tiempo que destacó que Cuba fue el primer país de América Latina en establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China.

Liu Haixing señaló que sus encuentros con Fidel Castro le causaron una profunda impresión debido a la amplia visión internacional, la capacidad intelectual y el firme compromiso político de Castro. Añadió que, gracias a los esfuerzos conjuntos de ambas partes durante décadas, los lazos entre China y Cuba se han convertido en un modelo de cooperación solidaria entre países socialistas y de asistencia mutua entre naciones del Sur Global.

El líder chino afirmó que, ante una situación internacional compleja y cambiante, China mantiene su apoyo a Cuba en su búsqueda de un desarrollo socialista acorde con sus condiciones nacionales, así como en defensa de su soberanía , seguridad nacional y rechazo a la injerencia externa.

Liu sostenía que Fidel Castro representa un símbolo de la Revolución Cubana y que su trayectoria vital es un testimonio de su lealtad a sus ideales, su lucha revolucionaria y su compromiso con la amistad entre China y Cuba.

Recordó que Fidel Castro escribió en el prólogo de la edición china del libro *Cien horas con Fidel* que las revoluciones sociales que tuvieron lugar primero en China y luego en Cuba habían forjado un vínculo entre los dos pueblos en la lucha por el socialismo.

También citó palabras del líder chino Mao Zedong en una carta dirigida a Fidel Castro, en la que Mao expresaba que sus experiencias y luchas compartidas habían unido estrechamente a los pueblos de China y Cuba.

Liu hizo hincapié en que, durante 66 años, las relaciones entre los dos partidos y países han resistido los cambios en el escenario internacional y han fortalecido la confianza estratégica mutua, lo que ha dado resultados fructíferos en la cooperación bilateral en diversos sectores.

El representante chino señaló que ambas naciones mantienen un firme apoyo en cuestiones relacionadas con sus intereses fundamentales y principales preocupaciones, al tiempo que avanzan juntas por el camino de la construcción socialista y abordan los desafíos actuales.

En referencia al panorama internacional, Liu afirmó que el mundo está experimentando profundas transformaciones, marcadas por el auge del unilateralismo y los crecientes desafíos en las áreas de paz, desarrollo, seguridad y gobernanza.

En este contexto, destacó las iniciativas propuestas por Xi Jinping en relación con una comunidad de futuro compartido para la humanidad, el desarrollo global, la seguridad global, la civilización global y la cooperación global como propuestas para responder a los cambios internacionales y promover una gobernanza global basada en la cooperación.

Liu afirmó que, ante un entorno internacional cambiante, es necesario fortalecer la confianza y la solidaridad, y aseguró que el Partido Comunista de China está dispuesto a trabajar con partidos políticos y organizaciones de todo el mundo para defender el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas , promover el multilateralismo y rechazar las prácticas hegemónicas y la injerencia externa.

El líder chino hizo un llamamiento a impulsar una multipolarización global más justa y ordenada, así como una globalización económica inclusiva, con el objetivo de promover un futuro de paz, seguridad, prosperidad y progreso.

 Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Al concluir su intervención, Liu recordó una cita de Fidel Castro: «La revolución es una empresa eterna», y afirmó que honrar su memoria no solo preserva el legado de su obra, sino que también nos permite llevar adelante sus ideas y su espíritu ante los nuevos desafíos históricos.

“El espíritu de Fidel Castro es eterno, y ¡que viva la amistad entre China y Cuba!”, concluyó Liu Haixing.

“Cuito Cuanavale es la llama eterna que nunca morirá”

En el marco del Primer Coloquio Internacional “Fidel: Legado y Futuro”, celebrado en La Habana como parte de las conmemoraciones del centenario del nacimiento del Comandante en Jefe, el Primer Ministro de la República de Namibia, el Honorable Dr. Tjitunga Elijah Ngurare, pronunció un emotivo discurso en el que rindió homenaje a Fidel Castro y al papel decisivo de Cuba en la liberación del sur de África.

El representante de Namibia comenzó expresando su gratitud por la oportunidad de intervenir y transmitió los cordiales saludos y la solidaridad de la presidenta de Namibia, la Dra. Netumbo Nandi Naitwa, la primera mujer en liderar el Partido SWAPO y la primera mujer presidenta de la República de Namibia. «También les transmito los saludos de sus amigos, sus familias y, en particular, del pueblo namibio, que ama la paz», dijo, y señaló que la presidenta Nandi Naitwa ya había expresado su solidaridad con Cuba en las Naciones Unidas.

El orador destacó que el Parlamento de Namibia había aprobado por unanimidad una resolución en apoyo a Cuba, y que Namibia se enorgullecía de figurar entre los 136 países que recientemente pidieron el fin del bloqueo contra la isla. «Namibia y Cuba han sido inseparables», afirmó, recordando el vínculo entre el presidente fundador de Namibia, Sam Nujoma, y ​​el comandante Fidel Castro, una relación que describió como «inseparable».

“Como sabemos, falleció en 2016, apenas una década antes de cumplir 100 años. Fidel Castro fue una figura monumental que, en muchos sentidos, moldeó el mundo que conocemos hoy”, señaló el primer ministro.

“Soportó enormes adversidades; su liderazgo transformó la realidad social y económica de Cuba de maneras inesperadas. Hizo posible lo imposible”, añadió.

“Fidel es Fidel”, repitió el representante namibio, haciendo hincapié en la condición del líder cubano como “símbolo de solidaridad internacional, emblema de patriotismo” que “encarnó un coraje y una determinación sin parangón”.

“Para nosotros en Namibia, el comandante Fidel Castro es un héroe venerado. Hoy en día, nadie puede hablar de libertad en el sur de África sin mencionar a Cuba.”

El discurso pasó entonces a su capítulo más conmovedor: la participación de Cuba en la lucha por la independencia de Namibia y el fin del apartheid en Sudáfrica. «Se cuentan historias, impregnadas de la memoria viva de los combatientes internacionalistas cubanos que lucharon codo con codo con namibios y angoleños bajo el liderazgo de la SWAPO», relató. «El objetivo era asegurar la independencia de Angola y garantizar que la SWAPO tuviera una posición sólida para continuar la lucha armada».

“La dignidad no puede ser suprimida”: Walter Baier

Foto: Yaimi Ravelo

“Hoy celebramos la vida y el legado de Fidel Castro, un revolucionario, un estadista, un internacionalista, un hombre que cambió la historia”, dijo Walter Baier, presidente del Partido de la Izquierda Europea (PLE), quien recordó el impacto que la victoria de la Revolución Cubana tuvo en su generación.

“Para mi generación, la victoria de la Revolución Cubana fue más que un acontecimiento político. Cambió la historia; acabó con el mito de que la dignidad no puede ser cuestionada”, dijo, refiriéndose a la lección de que el pueblo puede cambiar la historia y que las ideas son más importantes que el poder militar.

El líder europeo recordó que, durante más de 60 años, Cuba ha defendido su soberanía, ha afrontado la invasión, el sabotaje y el terrorismo estadounidenses, y ha soportado un bloqueo económico que describió como “un asedio energético, una persecución financiera y sanciones extraterritoriales”.

“Muchos creían que el pueblo cubano se rendiría, que abandonaría sus principios. Se equivocaron, porque el pueblo cubano nunca se rindió. Porque la dignidad no puede ser bloqueada. Porque la voluntad del pueblo cubano no puede ser quebrantada”, enfatizó.

“Por eso Cuba es respetada en todo el mundo, no porque sea el país más grande o el más rico, sino porque ha defendido su dignidad”, subrayó Baier, quien añadió que, hoy más que nunca, Cuba necesita la solidaridad internacional.

“El bloqueo económico estadounidense es un castigo colectivo; es una guerra económica; es un genocidio silencioso”, denunció, afirmando que, durante más de seis décadas, el imperio ha intentado doblegar la voluntad del pueblo cubano y ha fracasado, “por la determinación de un pueblo orgulloso que es más fuerte que las sanciones. Porque la solidaridad es más fuerte que las armas”.

“Esta lucha por Cuba no es solo la lucha de Cuba. Es la lucha de todos los que creen en la soberanía nacional. Es la lucha de todos los que creen en el derecho internacional. Es la lucha de todos los que creen que la paz es más fuerte que la guerra”, enfatizó.

Baier concluyó su discurso con un mensaje de unidad y esperanza. «En esta lucha, camaradas, la solidaridad es nuestra principal arma, nuestra motivación más importante. Fidel lo entendió mejor que nadie. Sabía que las revoluciones se defienden con valentía y también con ideas, con dedicación, con cultura y con solidaridad internacional», afirmó.

Su legado no es solo un recuerdo; es una responsabilidad para todos nosotros: defender la paz, la justicia, la soberanía y la dignidad humana. Ese legado está en Cuba; perdura en América, en Asia, en África, en Europa; perdura dondequiera que haya personas que se nieguen a aceptar la injusticia, dondequiera que los trabajadores luchen por la libertad.

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