Víctor López (PÚBLICO), 9 de Agosto de 2026
- La presidenta madrileña aseguró que el ático se usaría como «oficina temporal», que Planifica Madrid compra y vende bienes de forma constante y que pondría a la venta «cuatro inmuebles» en Gran Vía. Las tres afirmaciones son falsas.
- Alberto González Amador puso a la venta el piso donde vive con Ayuso y el ático que está justo encima por un total de 3,4 millones. El primero lo compró en 2022 y el segundo en 2025. Ambos le costaron 1,5 millones menos de lo que pide ahora por ellos.

La Comunidad de Madrid compró el pasado mes de abril -en secreto- el ático del momento. Le costó 6,3 millones de euros. La vivienda está en el número 35 del Paseo General Martínez Campos, un bloque de nueve alturas que hace esquina con la calle Zurbano en el madrileño barrio de Chamberí. A la izquierda del portal, una sucursal bancaria. A la derecha, el Museo Sorolla. Y justo enfrente, una tienda de alfombras y el edificio en el que tiene un piso -heredado- la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso. Lo recibió como una donación de sus padres para evitar que fuese embargado por una serie de deudas vinculadas a una de sus empresas: MC Infortécnica SL. Los dos inmuebles están a media hora caminando -diez minutos en coche- de los que aún tiene en el mismo barrio la pareja de la presidenta madrileña, Alberto González Amador. El empresario -investigado por presunto fraude fiscal- puso los pisos en venta en julio por un total de 3,4 millones de euros.
Planifica Madrid fue la empresa -pública- que compró el famoso ático de 485 metros cuadrados, cinco dormitorios, terraza, sala de cine y habitación para «el servicio» en Chamberí. Isabel Díaz Ayuso lo iba a utilizar como «oficina temporal», para «recibir reuniones institucionales» mientras se prorrogaban las obras de la sede de la Comunidad de Madrid, licitadas sin concurso este viernes. Esa fue la versión inicial de la presidenta y de su equipo una vez que trascendió la adquisición. El relato fue cambiando a medida que pasaban las horas y se conocían detalles como que el inmueble solo tiene licencia para uso residencial. El Gobierno autonómico anunció entonces que lo pondría a la venta para recaudar dinero y contribuir a la «recuperación» de las zonas devastadas por los incendios. Lo hizo mientras insistía en la idea de que la región «no tiene una residencia oficial para la presidenta», como sí tienen otras comunidades y ministros. El precio de salida del inmueble es de 6,7 millones, sin impuestos.
Y en medio de esta tormenta, Ayuso decidió escurrir el bulto y empezó a señalar a Miguel Ángel García Martín, portavoz de su Ejecutivo y presidente de Planifica Madrid. «Es quien tiene no solo la información detallada, sino los canales de comunicación a tal efecto», respondió ante la mirada del propio consejero durante una visita a Villa del Prado, uno de los municipios más afectados por el fuego en la Sierra Oeste de Madrid. Público repasa a continuación las principales mentiras de la presidenta autonómica para intentar tapar el escándalo del ático, su señalamiento del consejero García Martín,y como se gestaron los pelotazos inmobiliarios de su novio, Alberto González Amador. Es la historia de un ático muy particular.
Las tres grandes mentiras de Ayuso
La compra del ático se conoció el pasado miércoles 29 de julio, tras una información publicada por El País. Isabel Díaz Ayuso fue la primera en salir a defender la adquisición del inmueble. Lo hizo en la habitual rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno, varias horas después de que se conociera la noticia. «A mí el buscar un lugar donde temporalmente se puedan recibir reuniones institucionales (…) me parece que es lo suyo», respondió a las preguntas de los medios. La presidenta autonómica se presentó como víctima de una «campaña de desprestigio» y confirmó que la intención era utilizar el ático como despacho «temporal» durante la «reforma» del edificio de la Real Casa de Correos, sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Algo imposible porque el ático no tiene licencia para usos administrativos. La normativa municipal prohíbe instalar oficinas en edificios de esa zona de la ciudad por encima de la primera planta.
Ayuso reconoció más tarde que todavía no estaba del todo claro quién utilizaría las dependencias del inmueble. «No sé cómo lo vamos a organizar, no sé si yo me quedaré en… la Consejería de Presidencia o en la de Transportes y es el consejero el que se va para allá [al ático de Chamberí]», deslizó la popular, buscando miradas de complicidad, tratando de restarle importancia al asunto. «No es para mí, no es mi casa, no es mi residencia, no le han comprado nada a Ayuso», continuó defendiendo a lo largo de la semana. Miguel Ángel García Martín fue la otra voz -autorizada- del partido en todo este escándalo. «Este inmueble se adquiere para ponerlo al servicio de las necesidades que pueda tener la Comunidad de Madrid. Lo que no se dice es que nosotros no tenemos residencia oficial para la presidenta, como sí tienen la mitad de los ministros de este país», denunció el consejero siete días después de conocerse la compra de la vivienda.
La primera gran mentira fue, por tanto, que un ático que solo se puede usar como residencia iba a destinarse a oficinas. La segunda tiene que ver con la actividad de Planifica Madrid. El Gobierno de Ayuso aseguró, 36 horas después de hacerse pública la compra, que pondría en venta el inmueble de Chamberí. La presidenta autonómica reivindicó además que este tipo de movimientos formaban parte de la política habitual de la empresa. «Planifica Madrid es una agencia que a lo largo de todo el año reorganiza el patrimonio de la Comunidad de Madrid: se compran, se alquilan o también se venden inmuebles, porque tampoco se cuenta todo lo que se ha vendido a cambio de comprar este [el ático] u otros inmuebles que está la agencia comprando. (…) Y me consta que ha habido venta de otros muchos«, respondió en la rueda de prensa del 29 de julio. El objetivo era hacer creer que la adquisición de la vivienda de lujo por parte de la mercantil no era algo excepcional.
Planifica Madrid, sin embargo, solo ha incorporado a su cartera dos inmuebles entre 2020 y 2025, los seis años completos que lleva gobernando Ayuso, tal y como ha revelado Público. La primera adquisición se materializó en 2022: un edificio situado en la calle Edgar Neville de Madrid. La empresa lo utiliza desde entonces como sede social. El bloque tuvo un coste de 7,7 millones de euros, IVA incluido.La segunda compra se realizó mediante «subasta pública judicial» en 2025: Velintonia, la antigua casa del poeta Vicente Aleixandre. La Comunidad de Madrid fue la única que presentó una oferta para hacerse con la vivienda y terminó consiguiéndola por 3,2 millones de euros, tal y como recogen los Presupuestos autonómicos de 2026. Planifica Madrid ha vendido durante el mismo periodo un único inmueble, a finales de 2025.
La tercera de las falacias nos lleva a las oficinas que tiene Planifica Madrid en la Gran Vía. Miguel Ángel García Martín anunció al día siguiente de que estallara la polémica que había «dado instrucciones» para poner a la venta el ático y otros «cuatro inmuebles» de la empresa situados en Gran Vía. El consejero aseguró que todos ellos estaban «valorados en su conjunto en unos 20 millones de euros». Ayuso asumió este discurso un par de días después y habló de nuevo de esos «cuatro inmuebles» en la Gran Vía. Público reveló que la empresa tiene en realidad un único inmueble en dicha calle de Madrid, dividido, eso sí, en cuatro fincas registrales. Planifica Madrid tampoco acordó ponerlo en venta ahora, para destinar el dinero a las zonas quemadas, como intentan transmitir desde la Comunidad de Madrid. Las oficinas salieron a la venta el 6 de agosto de 2025, por un precio de 11,74 millones sin IVA, tal y como consta en el pliego de condiciones de la oferta pública al que ha tenido acceso este diario. El proceso se cerró sin la recepción de ninguna propuesta y la licitación quedó por tanto desierta.
Hay decenas de documentos oficiales en los que Planifica Madrid trata las oficinas de Gran Vía 6, que adquirió en marzo de 2005, como un único inmueble. Algo que volvió a confirmar este viernes 7 de agosto, cuando puso de nuevo a la venta el bien, en esta ocasión por un precio de 11,82 millones sin IVA. En el pliego solo hay un inmueble a la venta, no cuatro. En su día, eran cuatro pisos independientes, cada uno con su entrada, por eso hay cuatro fincas registrales. Ahora, están conectados parcialmente entre sí por el interior. De hecho, ya ni siquiera hay cuatro puertas de entrada, sino únicamente tres. La otra fue eliminada.
Por cierto, además de las oficinas de Gran Vía 6, en la misma licitación de venta de inmuebles consta el ático, por el que Planifica Madrid pide 6,69 millones. En total, la Comunidad de Madrid pide 18,51 millones por los dos inmuebles.
Los ‘pelotazos’ de Alberto González Amador
El revuelo no termina aquí. La misma semana que salió a la luz la compra de la vivienda de lujo por parte de Planifica Madrid, también se conoció que Alberto González Amador había puesto a la venta el piso en el que vive junto a la presidenta madrileña y el ático situado justo encima. Su objetivo es vender los dos inmuebles por un precio total de 3,4 millones de euros. El contraste con las cantidades que habría pagado por ambos pisos resulta cuanto menos llamativo. González Amador compró la vivienda que comparte con Ayuso en julio de 2022 por 850.000 euros. Y la pone ahora en el mercado por 1,8 millones. El ático le costó algo menos de un millón y pide ahora 1,6 millones. Si termina vendiendo ambos inmuebles por lo que pide, habría dado en apenas cuatro años un pelotazo de más de 1,5 millones de euros.
La primera de las propiedades tiene una superficie de 183 metros cuadrados y, cuando lo adqurió, tenía una hipoteca de medio millón. La segunda tiene 158 metros cuadrados y la compró inicialmente Babia Capital, la empresa del economista que asesoró a González Amador en la inspección tributaria que desembocó en el proceso judicial que ahora enfrenta por presunto fraude a Hacienda. El novio de la presidenta autonómica le pagaba a su socio un alquiler de 5.000 euros mensuales con opción a compra, una opción que finalmente hizo efectiva en el verano de 2025.
Los pisos del empresario también tuvieron su propia polémica. Alberto González Amador realizó obras de reforma sin licencia inicial en uno de los inmuebles y tiempo después solicitó la correspondiente regularización al Ayuntamiento de Madrid. Más Madrid presentó entonces una denuncia ante las sospechas de «infracción urbanística». El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 14 de Madrid terminó pronunciándose a favor del empresario.
El consejero, pieza clave y señalado por Ayuso
Miguel Ángel García Martín fue el único consejero del Gobierno de Ayuso que salió a -intentar- justificar la compra de un ático de lujo con dinero público en el barrio de Chamberí. Lo hizo como portavoz del Ejecutivo autonómico, pero también como presidente de la empresa que realizó la compra, Planifica Madrid. ¿Qué papel jugó el consejero en este proceso? La adquisición del ático la tuvo que acordar formalmente bien el consejo de administración de la sociedad -órgano que preside el consejero-, o bien el consejero delegado de Planifica Madrid, Pedro Corbalán Ruiz. En este caso, quedaría por aclarar si lo hizo por iniciativa propia o por instrucciones de García Martín. Público contactó esta semana con la Consejería de Presidencia y le remitió una serie de preguntas sobre el proceso de adquisición del ático, pero no hubo ningún tipo de respuesta.
El consejero de Presidencia formaba hasta ahora parte del círculo de máxima confianza de Ayuso, pero hace unos días lo dejó públicamente a los pies de los caballos. «Les tengo que remitir a la Consejería de Presidencia, entre otras cosas porque es quien tiene no solo la información detallada, sino los canales de comunicación a tal efecto», aseguró la presidenta madrileña, ante la mirada del consejero. Y, por si había alguna duda, insistió: «[Planifica Madrid] compra y vende inmuebles a lo largo del año y de ello no tengo la menor idea porque no es mi competencia saberlo. Sí lo es que estén mis consejeros encima de ello». La comunicación entre ambos fue más fría de lo habitual. El consejero intervino un día después para decir que llevaba «muchísimos días dando explicaciones» y trató de cerrar la polémica, acusando a «la izquierda» de buscar «fantasmas».
Lo que busca la izquierda, de momento, es que se inicie una investigación por parte de la Fiscalía. Más Madrid anunció una denuncia y el PSOE ya presentó otra. El tiempo dirá si a la ya ajetreada historia del ático se le une un capítulo judicial.

Deja un comentario