Gaceta Crítica

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Tras ser liberado de su detención en Israel, el activista de la flotilla a Gaza Saif Abukeshek promete continuar “exponiendo la complicidad con el Genocidio”

DEMOCRACY NOW -EEUU-, 16 de Mayo de 2026

“Todos los días escuchábamos los gritos de otros palestinos que estaban siendo torturados dentro de este centro de investigación”.

Hablamos con el activista Saif Abukeshek, ciudadano español de origen palestino, acerca de su experiencia de pasar diez días retenido en Israel tras ser apresado en aguas internacionales. Abukeshek era uno de los 175 activistas internacionales que navegaban hacia Gaza como parte de la Flotilla Global Sumud la cual, a lo largo de los años, ha hecho varios intentos de romper el bloqueo marítimo que ejerce Israel sobre Gaza y entregar ayuda humanitaria al pueblo palestino.

Abukeshek y el activista brasileño Thiago Ávila fueron los únicos miembros de la flotilla a quienes se llevaron detenidos para ser “interrogados” dentro de Israel, donde denuncian haber sufrido graves abusos físicos. Abukeshek, quien se comunica con Democracy Now! desde Turquía, señala que tener doble nacionalidad les brindó cierta protección al concitar la atención internacional. “Imaginen cómo se trata a los [presos] palestinos. Imaginen las violaciones [de derechos humanos] que se están cometiendo contra las personas de Palestina”, enfatiza.


Transcripción

Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now! Democracynow.org. El informativo de guerra y paz. Soy Amy Goodman, con Juan González.

Israel ha deportado a dos activistas que fueron detenidos de forma violenta por fuerzas armadas israelíes en aguas internacionales mientras viajaban a bordo de una flotilla de ayuda humanitaria con destino a Gaza.

Los activistas eran parte de la Flotilla Global Sumud, que intentaba desafiar el bloqueo marítimo de Israel sobre la franja y entregar ayuda humanitaria a los palestinos devastados por años de guerra. El brasileño Thiago Ávila y el español de origen palestino Saif Abukeshek se encontraban entre los 175 activistas internacionales que fueron obligados a punta de pistola a abandonar sus barcos. Mientras que la mayoría de los activistas fueron liberados en Creta, Abukeshek y Ávila fueron llevados a Israel para ser “interrogados”, según afirmaron las autoridades israelíes.

Hadeel Abu Salih, miembro del equipo legal de los activistas, calificó su detención como ilegal y un “procedimiento falso sin base legal, destinado a castigarlos por intentar desafiar el bloqueo ilegal de Israel contra Gaza”.

La abogada también dijo que ambos activistas sufrieron graves abusos físicos por parte de Israel. Los presidentes de Brasil, Lula da Silva, y de España, Pedro Sanchéz, condenaron las acciones de Israel y pidieron la liberación inmediata de sus ciudadanos.

El Ministerio de Exteriores de Israel acusó a Abukeshek y a Ávila de tener vínculos con la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero, o PCPA, una organización que según funcionarios estadounidenses e israelíes está controlada por Hamás. Sin embargo, no se presentaron cargos contra los dos hombres, quienes fueron liberados y deportados el domingo.

Este es Thiago Ávila dirigiéndose a sus simpatizantes después de llegar a São Paulo, Brasil.

THIAGO ÁVILA: “Necesitamos derrotar a [Benjamin] Netanyahu y Donald Trump, necesitamos derrotar a los criminales de guerra, necesitamos derrotar al complejo militar industrial que se beneficia de la guerra, a las grandes compañías tecnológicas que quieren controlar nuestras vidas y necesitamos construir un futuro diferente para nosotros. Sí, [Netanyahu] cometió otro crimen de guerra, pero lo que nos hizo a nosotros no es nada comparado con lo que les hacen a los palestinos todos los días. Una vez más, siempre tenemos que repetirlo: no se trata de nosotros a título individual; se trata de un pueblo que lleva ocho décadas sufriendo actos de genocidio y de limpieza étnica.

Ese era el activista Thiago Ávila hablando a su regreso a Brasil, donde su madre, Teresa Regina de Ávila e Silva, desafortunadamente murió tras una larga enfermedad mientras su hijo se encontraba detenido.

Para más información vamos a Turquía, desde donde nos acompaña el activista Saif Abukeshek, ciudadano hispano-sueco de origen palestino y miembro del Comité Directivo de la Flotilla Global Sumud. Abukeshek fue recientemente liberado de la custodia israelí y deportado después de ser detenido por las fuerzas israelíes en aguas internacionales en abril.

Saif, muchas gracias por acompañarnos. ¿Puede describir cómo se lo llevaron por la fuerza? Y háblenos en particular de lo que pasó durante su detención en Israel.

SAIF ABUKESHEK: Bueno, el tiempo del transporte fue de unos tres días. La intercepción fue el miércoles por la tarde noche y nosotros llegamos el sábado por la mañana a Ascalón y desde ahí nos llevaron al centro de interrogatorio del servicio secreto, donde mantuvieron de una manera inmediata un proceso de interrogación. Fuimos separados. Todo el transporte fue bastante violento, con las manos atadas detrás, con los ojos cerrados [sic].

Yo tuve un problema para respirar en el barco cárcel y me han tenido que dar oxígeno, y luego pues hemos estado hasta el viernes, 11 días, en los que nos interrogaron de una manera continua, en los que nos han hecho varias acusaciones, de las que no pudieron presentar ninguna prueba y al final tuvieron que cerrar la investigación. Estuvimos en huelga de hambre durante todos los días. Yo estuve en huelga de sed durante cinco días.

AMY GOODMAN: Hable sobre el grupo del cual los acusaron a usted y a Thiago de ser parte, y sin embargo no los imputaron formalmente de ningún cargo.

SAIF ABUKESHEK: Sí, ellos decían que formamos parte de la Conferencia de los Palestinos en el Extranjero y que para ellos este es un grupo ilegal y como nosotros formamos parte de ello, pues actuamos de una manera ilegal.

En España, donde vivo yo, este grupo no se considera un grupo ilegal. Es cierto que fue sancionado en enero por Estados Unidos. Es un grupo que está registrado en Turquía, donde tampoco está registrado como un grupo ilegal, pero, en todo caso, yo el año pasado ya presenté mi renuncia de este espacio colectivo, por tener bastantes más tareas a nivel sindical y a nivel de movimientos sociales que no me permitía llegar a estar en todos los sitios. Yo no tenía ningún conocimiento de lo que ellos dictaron en Israel, porque, básicamente, yo no vivo ahí, entonces no tengo por qué conocer las decisiones que toman por ahí.

AMY GOODMAN: Describa lo que le sucedió mientras estaba bajo custodia israelí, las denuncias del maltrato que usted sufrió, Saif Abukeshek, y también Thiago. ¿Estuvieron retenidos juntos?

SAIF ABUKESHEK: No, fuimos separados desde el primer momento. Cuando a mí me llevaron primero dentro del barco cárcel y luego al transporte de la nave militar, desde entonces no he vuelto a ver a Thiago o a poder hablar con él hasta el viernes, el día que nos informaron de que íbamos a ser deportados.

Dentro de la cárcel la primera cosa al llegar es que nos comunicaron la acusación de creo que cinco cargos: colaborar con enemigo del Estado en tiempo de guerra e intentar organizar una violación de la legalidad israelí por querer romper el bloqueo, contacto con un agente extranjero, cargos que tampoco se podían sostener ni explicar.

Deprivación [del sueño] de noche, es decir, no se podía dormir. Es una celda bastante más pequeña, en solitario todo el rato. Todos los movimientos vamos atados de piernas y de manos y con los ojos cerrados. El transporte al juzgado, ida y vuelta, con bastante agresividad, con violencia, insultos y amenazas durante todos los interrogatorios, [amenazas] sobre sobre mi vida, la vida de mi familia, que nunca voy a ver a mis hijos, que nunca voy a ver a mi madre, que voy a estar encerrado todo el rato.

Y lo más importante para mí ha sido escuchar los gritos de otros palestinos que estaban encerrados o siendo interrogados en este mismo espacio. Yo estoy seguro que no nos estaban tratando igual por la dimensión del apoyo a nivel internacional que se estaba montando, pero del resto de personas escuchamos gritos muy fuertes mientras estaban siendo torturados. Estaban intentando obligarme a romper la huelga de hambre, la huelga de sed, y yo me mantuve firme con este plan.

AMY GOODMAN: Después de su detención, los Gobiernos de España, el país donde ha vivido durante dos décadas, y de Brasil, de donde es Thiago, emitieron una declaración conjunta que dice, en parte: “Esta acción flagrantemente ilegal de las autoridades israelíes fuera de su jurisdicción constituye un atropello al Derecho Internacional”. Este es el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, exigiendo su liberación.

PEDRO SÁNCHEZ: Ahora que Netanyahu ha hecho eso, secuestrar a ciudadanos extranjeros, uno de ellos español, y llevarlo a Israel, yo le digo varias cosas al primer ministro Netanyahu: la primera es que España siempre va a proteger a sus ciudadanos; la segunda es que siempre vamos a defender el derecho internacional, y esta es una nueva violación del derecho internacional; y la tercera es que queremos la libertad del ciudadano español que ha sido secuestrado ilegalmente por parte del Gobierno de Netanyahu.

AMY GOODMAN: Escuchábamos al presidente del Gobierno español. Al final usted fue enviado de vuelta a España, donde ha vivido durante las últimas dos décadas. ¿Cuál es la importancia del pronunciamiento del presidente Sánchez?

SAIF ABUKESHEK: Bueno, esto primero nos hace ver que cuando los Gobiernos actúan pueden obligar a que Israel deje de seguir siendo… deje de utilizar su impunidad. Cuando los Gobiernos actúan utilizando la presión política conseguimos resultados. Esto ha sido fundamental.

Yo estoy seguro de que sin el apoyo político del Gobierno español, del Gobierno brasileño y los otros que apoyaron no hubiera sido posible salir de la cárcel, porque Israel actúa de una forma ilegal siempre y no le importa nada. Tenemos que construir a base de esto. Lo Israel quiere es que nosotros dejemos de creer en la legalidad internacional, en el derecho internacional, y tenemos que forzar que esto es posible, que los Gobiernos tienen una responsabilidad.

Nosotros estamos viviendo un sistema que está diseñado para reprimir a las personas y la lucha tiene que venir por dentro. Hacer esta movilización política con los pocos Gobiernos que quieren defender el derecho internacional, que quieren defender a la sociedad civil y conseguir que esos resultados políticos puedan ir creciendo todavía más.

AMY GOODMAN: Saif, ¿dónde nació usted?

SAIF ABUKESHEK: En Nablus, en Cisjordania, en Palestina.

AMY GOODMAN: En la Cisjordania ocupada. Y luego se mudó a España. Usted es ciudadano español y sueco. ¿Se pronunció el Gobierno de Suecia en su nombre?

SAIF ABUKESHEK: Bueno, Suecia la verdad actuó con un papel bastante más débil y esto nos ayuda a ver la diferencia en la manera que actúa un Estado u otro. Mientras que el Gobierno español defendía la legalidad internacional y hablaba de una manera clara sobre el secuestro ilegal a 700 millas náuticas de las playas de Gaza, Suecia estaba hablando sobre un proceso judicial justo. No demandaba la libertad inmediata por el secuestro ilegal.

Y aquí podemos ver cómo la complicidad puede permitir que Israel siga actuando de la forma que actúa. Tenemos dos ejemplos muy concretos que tenemos y llevar por delante el ejemplo español, que es el que hay que seguir. Cuando se cometen cosas ilegales hay que llamarlas por su nombre, como actos ilegales, como actos criminales y forzar un resultado. No hay que pedir permiso a la persona o al Gobierno que está cometiendo los crímenes para que cumplan con la legalidad internacional.

AMY GOODMAN: Usted vive en España y fue deportado allá, pero luego viajó a Turquía. ¿Por qué está en Turquía en este momento?

SAIF ABUKESHEK: Porque el resto de mis compañeros y compañeras están aquí. La misión aún no se ha acabado y estoy aquí para apoyar a nuestro equipo, a nuestra gente, en la preparación de la fase final de la misión. Nuestro trabajo aún sigue en marcha y no podía dejar a mi gente atrás. Tenía que estar con ellos aquí. Tenía que seguir trabajando, dando todo el apoyo que pueda, para que puedan seguir con la misión.

AMY GOODMAN: ¿Qué significa eso exactamente? ¿Puede explicar el objetivo de la Flotilla Global Sumud y cuáles son los planes ahora?

SAIF ABUKESHEK: Bueno, nuestros objetivos son muy claros: exponer la complicidad de los Gobiernos que son cómplices con lo que hace Israel, los que permiten que Israel siga cometiendo crímenes de genocidio. Por ejemplo, Grecia permitió que Israel desembarcara a las personas que fueron secuestradas de manera ilegal y permitió que nosotros también fuéramos secuestrados desde aguas territoriales de Grecia hacia Israel, hacia Ascalón.

Nuestro trabajo también es traer otra vez Palestina al mapa mediático, para que se vuelva a hablar sobre los crímenes, para que se vuelva a hablar sobre lo que está pasando en Gaza, sobre la hambruna, sobre el bloqueo, sobre el genocidio, sobre la ocupación militar, sobre la colonización de Palestina. Ayudar a que haya movilizaciones en todas partes. Hemos visto que más de 200 ciudades han salido para manifestarse y exponer todavía más la ilegalidad de los crímenes que comete Israel, para que la legalidad internacional pueda actuar, para que los Gobiernos puedan actuar y presionar para que Israel deje de seguir cometiendo un genocidio y que deje de seguir cometiendo crímenes.

Y si conseguimos imponer un corredor humanitario, que es una necesidad absoluta para la gente de la Franja de Gaza, porque no tienen acceso a los recursos, porque no les está entrando la ayuda humanitaria que les debe entrar, entonces habremos conseguido cumplir con esos objetivos.

Y nuestros siguientes pasos es seguir movilizándonos por tierra y por mar. Además de los barcos que se están preparando, sabemos que hay un convoy de ayuda humanitaria que está saliendo de Libia en esos momentos para intentar llegar a la frontera de Ráfah con mucha ayuda humanitaria.

AMY GOODMAN: Cuando hablamos con usted antes de que Israel se los llevara por la fuerza, antes de que Israel asaltara sus embarcaciones y se llevara a más de 175 personas, hablamos con usted a bordo del barco de Greenpeace. ¿Qué tiene que ver Greenpeace con la Flotilla Global Sumud?

SAIF ABUKESHEK: Bueno, Greenpeace es una organización independiente que trabaja en temas de medio ambiente y que participó en parte de nuestra misión para facilitar apoyo logístico a nuestros barcos. Y, la verdad, le debemos un gran favor porque ellos han ayudado a recuperar, en bastantes situaciones, nuestros barcos por fallos mecánicos, han ayudado a las personas, han dado el apoyo técnico necesario para que se pueda mantener la misión. Es una organización totalmente independiente, pero ha hecho lo que se debe hacer, ha hecho la obligación ética que tienen las organizaciones de la sociedad civil de participar en campañas de la ciudadanía, como la Global Summer Flotilla, para enfrentar una agresión tan brutal como es el bloqueo a Gaza y el genocidio que está cometiendo Israel ahí.

AMY GOODMAN: Y finalmente, ¿qué llevaban a bordo de la Flotilla Global Sumud? Si hubieran podido romper el bloqueo, ¿qué ayuda humanitaria llevaban a bordo?

SAIF ABUKESHEK: Sí, bueno, además de Greenpeace teníamos a Open Arms, que también ayudaba con el mismo papel de ayuda logística y mecánica para todos nuestros barcos.

Y en los barcos llevamos ayuda humanitaria que consiste en comida, que consiste en leche para niños y la parte más importante, porque nuestros barcos no son barcos de carga, la parte más importante es poder abrir un corredor humanitario y tener un proceso de [entrega de] ayuda humanitaria que está controlado por el pueblo, que está controlado por la sociedad civil.

Porque lo que no podemos hacer, lo que no podemos permitir, es que haya un proceso de entrega de ayuda humanitaria que está controlado, que está siendo condicionado por el mismo Gobierno que comete el genocidio, por el mismo Gobierno que está aplicando un bloqueo desde hace más de 18 años. ¿Cómo vamos a confiar en que este Gobierno va a permitir que entre la ayuda humanitaria necesaria a la Franja de Gaza?

AMY GOODMAN: Saif Abukeshek, quiero darle las gracias por acompañarnos. Ciudadano hispano-sueco de origen palestino. Miembro del comité directivo de la Flotilla Global Sumud. Israel acaba de liberarlo de prisión y deportarlo después de interceptar violentamente y en aguas internacionales a la flotilla con destino a Gaza en abril y llevárselo por la fuerza a él y a Thiago Ávila, un ciudadano brasileño.

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