Countercurrents y Quds News Network, 30 de Abril de 2026

Las fuerzas israelíes siguen atacando y tomando el control de embarcaciones que participan en la Flotilla Global Sumud, una de las mayores misiones de ayuda marítima a Gaza de los últimos años. Los organizadores informan que se ha perdido el contacto con 15 de las 58 embarcaciones de la flotilla en aguas internacionales. La flotilla denunció que las fuerzas israelíes secuestraron a activistas a bordo e inutilizaron sistemáticamente varias embarcaciones antes de retirarse, «dejando intencionadamente a cientos de civiles a la deriva y sin electricidad» para «enfrentarse a una trampa mortal calculada en el mar».
Anoche, alrededor de las 21:00 GMT, medios israelíes informaron que las fuerzas navales tomaron el control de varios buques de la flotilla. Los informes iniciales indicaban que la armada se había apoderado de 7 barcos de un total de 58.
Los participantes afirmaron que la misión es un esfuerzo humanitario a gran escala destinado a entregar ayuda y a desafiar el bloqueo israelí que pesa sobre Gaza.
Los organizadores de la flotilla afirmaron que lanchas rápidas militares israelíes rodearon sus embarcaciones y se identificaron como fuerzas israelíes. Añadieron que los soldados apuntaron con láseres y armas semiautomáticas a los tripulantes y les ordenaron que se colocaran en la proa y se arrodillaran. Los activistas también informaron que los sistemas de comunicación fueron bloqueados durante la interceptación, lo que llevó a las tripulaciones a emitir una señal de socorro ante el aumento de la tensión.
Esta mañana, la flotilla confirmó el secuestro de quince de las embarcaciones. Posteriormente, informó que las fuerzas navales israelíes interceptaron, abordaron e inutilizaron sistemáticamente varios barcos de la Flotilla Global Sumud.
Tras destrozar los motores y destruir los sistemas de navegación, el ejército israelí se retiró, «dejando intencionadamente a cientos de civiles varados en embarcaciones averiadas e inoperativas, directamente en la trayectoria de una enorme tormenta que se aproximaba».
Además, las comunicaciones con múltiples embarcaciones han sido interrumpidas, lo que les impide coordinarse o pedir ayuda, según se indicó, añadiendo que los participantes de la flotilla «se enfrentan a una trampa mortal calculada en el mar».
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel publicó un vídeo en el que, según describió, se veía a «aproximadamente 175 activistas de más de 20 barcos de la flotilla de preservativos… divirtiéndose a bordo de embarcaciones israelíes».
Se estima que la flotilla se encuentra a unas 600 millas náuticas de Gaza (1.111 km), mientras que los activistas afirman que la anterior interceptación más lejana por parte de Israel de una flotilla de ayuda humanitaria fue a 72 millas náuticas (133 km) del territorio palestino.
La flotilla zarpó como parte de la Misión Primavera 2026, que se lanzó el 12 de abril desde Barcelona. El convoy incluía decenas de barcos que transportaban ayuda humanitaria, como alimentos y material educativo para niños en Gaza. Los organizadores afirmaron que la misión tenía como objetivo no solo entregar ayuda, sino también romper el prolongado bloqueo y establecer un corredor humanitario permanente hacia el enclave asediado.
Los participantes destacaron que la iniciativa llega en un momento crítico, ya que los cambios geopolíticos han relegado a Gaza al olvido internacional. Mediante esta acción, buscan atraer nuevamente la atención internacional sobre la crisis humanitaria y presionar para que se encuentren soluciones duraderas.
Esta misión se produce tras un intento anterior de flotilla en septiembre de 2025, que las fuerzas israelíes también interceptaron en aguas internacionales, secuestrando a cientos de activistas antes de expulsarlos. El último incidente suscita nuevas preocupaciones sobre la libertad de navegación y la seguridad de las iniciativas humanitarias dirigidas por civiles.
El viaje de la flotilla se desarrolla en el contexto de una crisis cada vez más grave en Gaza, donde Israel impone un bloqueo desde 2007. El genocidio que se prolonga desde octubre de 2023 ha devastado la infraestructura y agravado el sufrimiento humanitario, provocando una grave escasez de alimentos, medicinas y combustible, mientras que los hospitales y los servicios esenciales luchan por funcionar.
El embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Danny Danon, afirmó en una publicación en las redes sociales que la flotilla fue «detenida antes de llegar a nuestra zona» y que los soldados israelíes actuaron con «determinación al lidiar con un grupo de agitadores delirantes que buscan llamar la atención».
Gur Tsabar, portavoz de la Flotilla Global Sumud, describió el abordaje israelí de sus embarcaciones como «un ataque directo contra barcos civiles desarmados en aguas internacionales».
Tsabar afirmó que el asalto marítimo se estaba produciendo «a cientos de millas de Israel», y que la flotilla estaba siendo «rodeada y amenazada a punta de pistola».
“Esto es ilegal según el derecho internacional. Israel no tiene jurisdicción en estas aguas. Abordar estas embarcaciones equivale a una detención ilegal, que podría constituir un secuestro en alta mar”, declaró Tsabar.
Es fundamental que todos los gobiernos actúen de inmediato. Todos los gobiernos tienen la obligación de proteger a los más de 400 civiles a bordo y de respetar el derecho internacional. El silencio en este momento equivale a una complicidad absoluta.
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