Quds News Network y Countercurrents, 15 de Septiembre de 2026

El presidente palestino, Mahmoud Abbas, está sopesando las opciones disponibles con respecto a las elecciones legislativas previstas para el 28 de noviembre, incluido su aplazamiento, en medio de desacuerdos internos dentro de su círculo sobre la decisión y su fecha, según han informado fuentes a la Red de Noticias Quds.
Las deliberaciones se complican por una iniciativa del líder encarcelado de Fatah, Marwan Barghouti, que, según fuentes, plantea a Abbas una nueva serie de desafíos internos. La iniciativa de Barghouti exige la formación de una lista unificada de Fatah que agrupe a todas las corrientes del movimiento, incluida la de Mohammed Dahlan, la reincorporación de todos los miembros expulsados con la restitución de sus salarios y la convocatoria de una nueva conferencia general de Fatah. La iniciativa también incluye la candidatura de Barghouti a la presidencia. Fuentes consultadas por QNN indicaron que, de rechazarse su iniciativa, Barghouti y figuras afines a él dentro de Fatah respaldarían una lista rival a la oficial, lo que pondría en peligro la unidad del movimiento y complicaría sus perspectivas electorales.
Fuentes consultadas por QNN indicaron que Egipto tiene la intención de ofrecerse como sede de un amplio diálogo nacional que incluya a todas las facciones palestinas, entre ellas Hamás y la Yihad Islámica. Abbas aún no ha definido su postura al respecto. Si el diálogo se lleva a cabo, según las fuentes, no se celebrará a nivel de secretarios generales, y Abbas conserva el derecho de veto sobre el diálogo directo con Hamás y con la facción de Dahlan. La Autoridad Palestina se inclina por posponer las elecciones legislativas y no ve con buenos ojos la celebración del diálogo antes de que se resuelva la cuestión electoral. Las fuentes señalaron que Abbas tiene tres asuntos pendientes antes de su esperada visita a El Cairo: su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la reconciliación de Fatah con la facción de Dahlan y el diálogo nacional.
Abbas también está estudiando si insinuar o afirmar explícitamente que las elecciones no pueden celebrarse según lo previsto, utilizando, según fuentes, el pretexto de que la ocupación no ha aprobado su actuación en Jerusalén ocupada y que se están obstaculizando los procedimientos en Gaza; la misma justificación que se usó para cancelar las elecciones de 2021. Aún no se ha decidido si anunciarlo públicamente o mantenerlo como una ambigüedad calculada.
Para colmo de males, el Departamento de Estado de EE. UU. aún no le ha concedido el visado para viajar a Estados Unidos antes de las sesiones de la Asamblea General de la ONU, repitiendo lo ocurrido el año anterior. Si bien la demora podría resolverse, ha llamado la atención en los círculos políticos palestinos como una señal más de la tensa relación entre la dirección de la Autoridad Palestina y Washington.
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