Adhik Arrilucea (PÚBLICO), 25 de Julio de 2026
En lo que va de 2026 las hectáreas arrasadas por el fuego suponen un gasto estimado de casi 2.500 millones de euros, una cifra mucho más alta de lo que cuestan las labores de prevención.

Vista de un incendio forestal propagándose por la sierra de Burgohondo, en Ávila, España.REUTERS
Un incendio forestal es, ante todo, peligroso: implica personas evacuadas, cuando no desaparecidas, heridas o muertas. También supone daños medioambientales, animales afectados, casas desintegradas y medios de vida destrozados. Pero también existe otra faceta: un incendio forestal es caro. Las labores de extinción tienen un coste muy alto. Más alto que las labores de prevención, las cuales son más rentables y eficientes en la gestión de estos desastres naturales. Sin embargo, las partidas presupuestarias se encuentran lejos de alcanzar los objetivos deseablespara facilitar el manejo de las llamas.
Por cada euro que se invierte en prevención, se reducen 100 en la factura de la extinción. Así lo afirma el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales. Greenpeace recoge también información de la Agenda Forestal de Navarra, que estima el coste en 10.000 euros por hectárea cuando intervienen medios aéreos. Por su parte, la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla La Mancha cuantifica el coste de un incendio en 20.000 euros de media.
En lo que va de 2026 se ha quemado en España la superficie equivalente al municipio de Córdoba
Celia Ojeda, responsable de Biodiversidad en la organización, fija una horquilla «de 10.000 a 19.000 euros por hectárea». Explica a Público que no todos los incendios cuestan lo mismo porque dependen de muchos factores. En algunos casos se requieren medios aéreos, el uso de maquinaria, la asistencia de brigadas móviles, etc., mientras que otros no lo necesitan. Según los últimos datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios (EFFIS), este 2026 se han quemado alrededor de 130.000 hectáreas. En términos geográficos, equivale al municipio de Córdoba. En términos monetarios, equivale a un gasto de entre 1.300 y 2.470 millones de euros.
Cuidar del paisaje a lo largo del año
Un informe publicado este mes de julio en la revista Mediterráneo Económico -editado por CajaMar–, también evalúa la importancia de invertir en políticas de prevención. El estudio ha sido coordinado por Asun Cámara Obregón, profesora asociada de silvicultura por la Universidad de Oviedo (UniOvi) y vicepresidenta de la Sociedad Española de Ciencias Forestales. También lo ha coordinado Francisco Carreño Sandoval es profesor emérito en el departamento de Economía de la Universidad de Murcia (UMU) y presidente de la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE) y de la de la Asociación de Certificación Española de la Sostenibilidad Forestal (PEFC España).
«Una bioeconomía fuerte implica bosques más cuidados, mayor extracción sostenible, aprovechamientos en cascada y una presencia constante de actividad humana y profesional en el territorio», apunta el estudio. Esta clase de medidas sirven para reducir la conectividad de la vegetación ignífuga, crear paisajes mosaico y disminuir «la probabilidad de incendios de alta intensidad». Todo ello «protege el paisaje, preserva biodiversidad y reduce gastos públicos asociados a extinción y restauración post-incendio«.
Esta es una cuestión clave. Ojeda también reconoce que una mayor inversión en prevención no significa que se vaya conseguir un escenario de cero incendios. De hecho, el fuego forma parte de los ecosistemas peninsulares –especialmente en el mediterráneo– y ayuda a su equilibrio. No obstante, la responsable de Biodiversidad de Greenpeace también recuerda que la mayoría de incendios son provocados «por negligencias o despistes». El verdadero problema de estos incendios no es que sucedan, sino las magnitudes que alcanzan por las transformaciones sociales y territoriales, azuzadas por la crisis climática.
¿Cuánto se debería invertir en prevención?
El quid de la cuestión es que las tareas preventivas dificultan que las llamas se extiendan e involucren una gran cantidad de medios para su extinción o que incluso rebasen esta posibilidad. Es decir, no se trata de que no haya fuegos, sino de que apagarlos salga sustancialmente más barato. En una línea parecida se expresan los autores del informe de Mediterráneo Económico: «Sería un error reducir sustancialmente el gasto de extinción de un año para otro. Pero sería también un error no iniciar una rotación de ese gasto de extinción hacia un gasto de prevención«.
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Ahora bien, ¿cuánto más se debe invertir? El catedrático en ingeniería forestal Víctor Resco de Dioscalcula que han de ser alrededor de 3.000 millones de euros. Así lo afirmó en una entrevista con Onda Regional el pasado mes de junio. El experto consideró que es una cuantía «asumible» teniendo en cuenta el alto gasto que conllevan las hectáreas arrasadas.
Greenpeace estima un presupuesto necesario de 1.000 millones de euros al año. Se trata de una cifra menor al gasto que ya han supuesto los incendios del 2026 hasta ahora. Además, «esta cantidad permitiría gestionar y salvar 9,9 millones de hectáreas, una superficie similar a la de Portugal o casi una quinta parte de España», indica la entidad ambientalista en una nota de prensa. De este modo, «el ahorro estimado sería de 99.000 millones de euros, es decir, un retorno del 9,9%».
Cifras lejanas al presupuesto de los gobiernos
Pese a las recomendaciones de ecologistas y expertos, el gasto presupuestado por la Administración General del Estado y las comunidades autónomas para estas tareas se encuentra muy lejos. La Asociación Nacional de Empresas Forestales (ASEMFO) realizaba hasta el año 2022 un informe sobre las cuantías dedicadas a la prevención de incendios.Este último año la inversión fue de 175,8 millones. Fuentes de la organización informan a Público que desde entonces es el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) el encargado de recoger y publicar estos datos.
Los últimos datos disponibles del MITECO corresponden al año 2024, pero no todas las comunidades autónomas proporcionaron toda la información. El presupuesto total de todas las administraciones que informaron de sus partidas asciende a 143,8 millones de euros. La cantidad es menor al 2022, pero supera los 138,49 millones invertidos en el 2023.
A falta de conocer el dinero presupuestado para el 2025 y para el 2026, Celia Ojeda recalca que se debe alcanzar un compromiso político para con la crisis climática, que agrava el problema de los incendios forestales. Insiste en que estos deben ser entendidos como un síntoma de la emergencia medioambiental y aboga por la aprobación urgente del Pacto de Estado climático. De esta manera, «podremos gestionar mejor los fuegos y hacer que la naturaleza sea más fuerte y resiliente».
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