Gaceta Crítica

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EL CRIMEN QUE SE NIEGAN A VER. Carta Abierta a toda la humanidad, a las madres del mundo, a Médicos Sin Fronteras, a los periodistas con dignidad, a los gobiernos que aún creen en la justicia.

Desde CUBA, 28 de Marzo de 2026

Mi nombre es como el de millones de personas. No tengo un apellido famoso ni un título importante. Soy una cubana común y corriente. Hija, hermana, patriota. Y escribo esto con el alma desgarrada y las manos temblorosas, porque lo que mi pueblo está viviendo hoy no es una «crisis». Es un asesinato lento, calculado, ejecutado fríamente desde Washington. Y el mundo mira hacia otro lado.

DENUNCIO EN NOMBRE DE MIS ABUELOS: Denuncio que en Cuba, los ancianos mueren prematuramente porque el bloqueo impide la llegada de medicamentos para el corazón, pastillas para la presión arterial y tratamientos para la diabetes. No se trata de falta de recursos, sino de una prohibición deliberada. Las empresas que desean vender a Cuba son multadas, acosadas y amenazadas. Sus gobiernos guardan silencio. Mientras tanto, un abuelo cubano se lleva la mano al pecho y espera. La muerte no avisa; el bloqueo sí.

DENUNCIO EN NOMBRE DE MIS HIJOS: Denuncio que en Cuba haya incubadoras que se hayan tenido que apagar por falta de combustible. Que haya recién nacidos luchando por sus vidas mientras el gobierno de Estados Unidos decide qué países pueden vendernos petróleo y cuáles no. Que haya madres cubanas que hayan visto la vida de sus hijos en peligro porque una orden firmada en una oficina de Washington vale más que el llanto de un bebé a 145 kilómetros de sus costas. ¿Dónde está la comunidad internacional? ¿Dónde están las organizaciones que defienden con tanta vehemencia la infancia? ¿O acaso los niños cubanos no merecen vivir?

DENUNCIO EL HAMBRE INTENCIONAL: Denuncio que el bloqueo es hambre programada. No es que falten alimentos sin motivo alguno. Es que nos impiden comprarlos. Se persiguen los barcos que transportan alimentos. Se bloquean las transacciones bancarias. Se sanciona a las empresas que nos venden granos, pollo y leche. El hambre en Cuba no es un accidente. Es una política de Estado del gobierno de Estados Unidos, perfeccionada durante 60 años, actualizada por cada administración, intensificada por Donald Trump y ejecutada con malicia por Marco Rubio. A esto lo llaman “presión económica”. Yo lo llamo terrorismo a través del hambre.

DENUNCIO EN NOMBRE DE MIS MÉDICOS: Denuncio que nuestros médicos —los mismos que salvaron vidas durante la pandemia mientras el mundo entero se derrumbaba— hoy no tienen jeringas, ni anestesia, ni equipos de rayos X. No porque no sepamos producirlos. No porque nos falte talento. Sino porque el bloqueo nos impide acceder a suministros, repuestos y tecnología. Nuestros científicos crearon cinco vacunas contra la COVID-19. Cinco. Sin ayuda de nadie. Contra todo pronóstico. Contra el bloqueo y las mentiras. Y aun así, el imperio nos castiga por haberlo logrado.

AL MUNDO LES DIGO: Cuba no les pide limosna. Cuba no les pide soldados. Cuba no les pide que nos amen. Cuba les pide justicia. Nada más. Nada menos. Les pido que dejen de normalizar el sufrimiento de mi pueblo. Les pido que llamen al bloqueo por su nombre: UN CRIMEN CONTRA LA HUMANIDAD. Les pido que no se dejen engañar por el cuento del “diálogo” y la “democracia” mientras nos aprietan la soga al cuello. No queremos caridad. Queremos que NOS DEJEN VIVIR.

A los gobiernos cómplices que permanecen en silencio: la historia les pedirá cuentas.

A los medios de comunicación que mienten: La verdad siempre encuentra las grietas.

A los verdugos que firman las sanciones: El pueblo cubano no olvida y no perdona.

A quienes aún conservan la humanidad en sus corazones: Miren a Cuba. Miren lo que le están haciendo. Y pregúntense: ¿De qué lado de la historia quiero estar?

De esta pequeña isla, con una gente gigantesca, una mujer cubana común y corriente que se niega a rendirse.

SI ESTE TEXTO TE CONMOVIÓ, COMPÁRTELO. No me importa si tienes 10 amigos o 10.000 seguidores. No me importa si tu muro es público o privado. No me importa si nunca compartes nada. Pero esto es diferente. Esto no es una foto de una puesta de sol. Esto no son noticias de famosos. Esto no es solo otra opinión. Esto es un GRITO. Y los gritos no se guardan. Se ESCUCHAN. Se HACEN ECO. SE CONVIERTEN EN UNA MULTITUD. Hoy no pido un «me gusta». Te pido que uses tus pulgares para algo más grande que desplazarte. COMPARTE. Para que el mundo sepa que en Cuba no hay crisis. Hay un CRIMEN. Para que las madres en otros países sepan que aquí hay bebés luchando en incubadoras apagadas por el bloqueo. Para que los abuelos en otras tierras sepan que aquí hay ancianos muriendo mientras esperan medicinas que Washington no deja entrar. Para que los gobiernos cómplices sientan vergüenza. Para que los medios mentirosos no tengan escapatoria. Para que los verdugos sepan que NO NOS SILENCIARÁN. Que una sola persona comparta esto no cambia el mundo. Miles, millones, SÍ. No mantengas este texto oculto. No seas cómplice del silencio. HAZ QUE ESTA DENUNCIA VAYA MÁS ALLÁ DEL BLOQUEO. COMPARTE. AHORA.

Una mujer común y corriente

Mi nombre es como el de millones de personas. No tengo un apellido famoso ni un título importante. Soy una mujer cubana común y corriente. Hija, hermana, patriota.

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