Gaceta Crítica

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Reparaciones, que se haga justicia.

Vijay Prashad (TRICONTINENTAL), 28 de Febrero de 2026

Avanza un nuevo estado de ánimo en el Sur Global mientras el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, insta a Europa a abrazar su pasado colonial y defender los valores occidentales frente a la amenaza comunista.

Kwaku Yaro (Ghana), Stand by Me [Apóyame], 2022.

Vivimos en un mundo al revés. Los líderes de las naciones más ricas, las antiguas potencias coloniales, quieren restablecer el lenguaje del imperialismo con elogios a su pasado y el deseo de repetir ese mesianismo en el presente. Mientras tanto, los pueblos de las naciones más pobres se movilizan por la paz, el desarrollo y por una disculpa por los crímenes del colonialismo además de reparaciones por el saqueo cometido durante ese período. La consigna del pueblo es simple: “Que se haga justicia”. Retumba ahora, pero se volverá más fuerte con el tiempo.

Christopher Cozier (Trinidad y Tobago), Tropical Night [Noche tropical], 2006–2014.

Cuando funcionarixs de Estados Unidos van a Europa a hablar de geopolítica, las y los altos funcionarios europeos escuchan atentamente. El año pasado, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, reprochó a los europeos por lo que llamó una crisis “de nuestra propia cosecha”. Fue reprendido por ser insolente con la democracia europea, a la que criticó por no prestar suficiente atención al “tema” de la migración y por estar demasiado preocupada por el ascenso de la extrema derecha actual.

Los periódicos europeos, desde The Guardian hasta Le Monde, criticaron a Vance por su insolencia. Sin embargo, la mayoría de lxs altxs funcionarixs liberales europexs, como la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, inclinaron la cabeza y dijeron que a Europa le convendría cumplir los objetivos fijados por Estados Unidos en materia de gasto militar. Este impulso a la militarización ha ido acompañado de una capitulación constante ante la extrema derecha.

Este año, el representante de Estados Unidos en la Conferencia de Seguridad de Múnich fue el secretario de Estado, Marco Rubio. En su discurso, Rubio ofreció una lección de historia bastante precisa:

Durante cinco siglos, antes del final de la Segunda Guerra Mundial, Occidente se expandió: sus misioneros, peregrinos, soldados y exploradores salieron de sus costas para cruzar océanos, colonizar nuevos continentes y construir grandes imperios que se extendían por todo el mundo. Pero en 1945, por primera vez desde la época de Colón, comenzó a contraerse. Europa estaba en ruinas. La mitad de ella vivía tras una cortina de hierro, y el resto parecía que pronto la seguiría. Los grandes imperios occidentales habían entrado en una decadencia terminal, acelerada por las revoluciones comunistas ateas y por los levantamientos anticoloniales que transformarían el mundo y cubrirían vastas extensiones del mapa con la hoz y el martillo rojos en los años venideros.

La orientación histórica general de Rubio es correcta. El colonialismo europeo estuvo en ascenso aproximadamente desde 1492 con la apertura de las Américas a la conquista y la esclavización, extendiéndose hasta mediados del siglo XX. Luego, con la derrota del fascismo en la Guerra Mundial Antifascista, liderada por la Unión Soviética y librada a un costo inmenso en China, el colonialismo europeo fue desplazado por el rápido ascenso de los movimientos comunistas y de liberación nacional. Se impusieron contra todo pronóstico los comunistas en Vietnam (1945), China (1949) y Cuba (1959) para inaugurar experimentos comunistas en naciones más pobres.

María Magdalena Campos-Pons (Cuba), De las dos aguas, 2007.

Rubio nació en Miami, Florida. Sus padres abandonaron Cuba en 1956, unos tres años antes de la Revolución Cubana. En su discurso, Rubio deja claro que se considera completamente un heredero de la Europa cristiana, sin nada de la rica cultura de la Cuba de sus padres. Una cultura construida tanto sobre las herencias de África, Asia y los pueblos indígenas de las Américas como sobre las de los inmigrantes asturianos, gallegos y catalanes de la Península Ibérica. La Revolución Cubana buscó gradualmente desmantelar las viejas jerarquías racistas de la sociedad de plantación y construir una sociedad de ciudadanxs cubanxs iguales. Este es el tipo de descolonización que Rubio detesta.

Durante la era de la descolonización y el socialismo, dijo Rubio, “muchos llegaron a creer que la era de dominio de Occidente había llegado a su fin y que nuestro futuro estaba destinado a ser un débil y tenue eco de nuestro pasado”. Pero los líderes del mundo atlántico no se doblegaron. “Nuestros predecesores reconocieron que la decadencia era una elección, y fue una elección que se negaron a hacer”.

Ihosvanny Cisneros (Angola), Riots and Rage [Disturbios y rabia], 2011.

Por lo tanto, Rubio argumentó que hoy en día los líderes occidentales deben mantenerse firmes y rechazar lo que él presenta como un declive inevitable: defender los valores occidentales frente al comunismo y comprometerse con nuevas formas de colonialismo (ya sea en Gaza o en el hemisferio occidental). ¿Qué tipo de Europa busca Estados Unidos como aliada? En palabras de Rubio: “Una Europa que tenga el espíritu de creación de libertad que envió barcos a mares inexplorados y dio a luz a nuestra civilización”. En otras palabras, una Europa colonial para unos Estados Unidos imperiales. Lxs líderes europeos en la sala recibieron a Rubio con una ovación de pie. No les molesta en absoluto que haya algunas guerras coloniales si Estados Unidos está a su lado para proporcionarles apoyo y protección militar. No hubo indignación por el discurso de Rubio, ni consternación por la exhibición desnuda de chauvinismo y colonialismo occidentales. Para el liderazgo europeo, parece inaceptable ser crítico con las normas democráticas de Europa, pero totalmente aceptable defender el retorno del colonialismo occidental.

A medida que crece un nuevo estado de ánimo en el Sur Global para ejercer la soberanía y construir una vida digna para los pueblos de África, Asia y América Latina, los líderes del Norte Global celebran la era de Colón y aplauden el retorno a esa época. Quieren irrumpir en sus museos, ponerse los morriones (los cascos de las armaduras de los conquistadores), subirse a sus cazas Lockheed Martin F-35 Lightning II y bombardear hasta el exterminio a los pueblos del Sur. Esto es lo que Estados Unidos le hizo a Venezuela el 3 de enero de 2026, lo que le ha estado haciendo a Palestina y lo que quiere hacerle a Cuba y al Sahel. Puede que tengan un gran poder militar, construido con tesoro saqueado y que sean capaces de usar ese poder para infundir miedo en gran parte de la población humana, pero nunca obtendrán respeto ni sumisión. Así lo demuestra la reacción en todo el mundo ante la flagrante violación de la soberanía de Venezuela, la forma en que la gente se ha movilizado en apoyo a Cuba frente a los intentos de asfixiar la Revolución Cubana, y la indignación de casi todas las personas que  habitan este planeta ante el continuo genocidio del pueblo palestino.

Kelly Sinnapah Mary (Guadalupe), Notebook of No Return [Cuaderno sin retorno], 2017.

En diciembre de 2025, la cámara baja del parlamento de Argelia aprobó un proyecto de ley que declara que la colonización francesa de su tierra de 1830 a 1962 fue un crimen de lesa humanidad. El gobierno argelino había presionado por el tema previamente en la Unión Africana (UA), que en febrero de 2026 adoptó una resolución para designar el 30 de noviembre como el Día Africano en Memoria de los Mártires y Víctimas Africanos de la Trata Transatlántica de Esclavos, la Colonización y el Apartheid. También se decidió convocar una Conferencia Internacional sobre los Crímenes del Colonialismo, que la resolución describe como “genocidio contra el pueblo de África” y buscar el “reconocimiento internacional y la reparación de estos crímenes históricos”. En la reunión de la UA, el presidente de Ghana, John Dramani Mahama, dijo que su país presentaría una resolución en la Asamblea General de las Naciones Unidas en marzo de 2026 para reconocer la trata transatlántica de esclavos como el “más grave crimen de lesa humanidad”. “Todos los pueblos de ascendencia africana han estado esperando este día”, dijo Mahama. “La verdad no puede ser enterrada. Los fundamentos jurídicos son sólidos; el imperativo moral es innegable”.

A un lado del mar Mediterráneo, el Norte Global ve la colonización como algo positivo y sugiere su regreso, mientras al otro lado, el Sur Global la condena con hechos históricos y exige reparaciones. Los comentarios de Mahama se producen tras la publicación del libro de Kwesi Pratt, Jr. Reparations: History, Struggle, Politics, and Law [Reparaciones: Historia, lucha, política y derecho], para el que Mahama escribió un incisivo prólogo. En el libro, presentado en la cumbre de la UA en Malabo (Guinea Ecuatorial) en julio de 2025 y lanzado en Accra en septiembre de 2025, Pratt sostiene que el Norte Global debe al pueblo africano entre 2 y 3 billones de dólares en salarios no pagados y entre 4 y 6 billones de dólares por la extracción colonial no compensada. En conjunto, esto asciende a entre 6 y 9 billones de dólares. En el extremo superior, esto es una décima parte del PIB anual del Norte Global, y es enormemente superior a la deuda externa total del continente africano, de 1,5 billones de dólares (que, como mínimo, debería ser cancelada como gesto de reparación).

Maria Auxiliadora da Silva (Brasil), Parque de diversões, 1973.

Entre tanto, en el Caribe, el Primer Ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, se quitó el traje, se puso un pañuelo y, bajo el nombre de Gassy Dread [Amenaza Gaseosa], se unió a la estrella del reggae Gramps Morgan para lanzar el sencillo Reparations [Reparaciones] en febrero de 2026. Estas son algunas de las letras:

Reparaciones, que se haga justicia
África y el Caribe como uno solo.
Sin caridad, sino exponerlos con audacia,
Restitución por el trabajo y el oro.
A través del océano, arrancados de la tierra,
Cadenas en los pies, látigo en la mano.
Pero la luz de Jah nos guió a través de la tormenta,
Ahora nace un nuevo día de justicia.

Saquearon cuerpos, diamantes y caña.
Generaciones cargaron con el peso y el dolor.
Pero el pueblo es fuerte, aún sobrevivimos.
Ahora es el momento que llegue la justicia:
Reparaciones, que se haga justicia.

Efectivamente. El Primer Ministro Browne debería enviar el link de su canción a Marco Rubio y a todxs lxs jefxs de gobierno europeos. Rubio añora el “espíritu” colonial que enviaba barcos a “mares inexplorados”. Pero los pueblos del Sur Global recuerdan lo que esos barcos transportaban y lo que se llevaron. Si el mundo atlántico quiere hablar de “civilización”, que empiece por la restitución: cancelar las deudas ilegítimas, devolver la riqueza robada y pagar reparaciones por siglos de saqueo colonial y extracción neocolonial. La era de la impunidad colonial ha terminado. Que se haga justicia.

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