Emilia G. Morales (PÚBLICO Y DECLASSIFIED UK), 13 de Febrero de 2026
El medio ‘Declassified UK’ publica un listado con el número de ciudadanos extranjeros que habrían participado en el asedio a Gaza. El ‘ranking’ lo encabezan estadounidenses, franceses y rusos.

En la ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza, bajo investigación por posible genocidio ante dos tribunales internacionales, participaron cerca de medio millón de militares -entre reservistas movilizados y profesionales-. Unos 50.000 eran residentes en el extranjero con doble o múltiple nacionalidad. De ellos, al menos 451 eran ciudadanos españoles, según los datos desvelados por Declassified UK. Esta información proviene de la respuesta de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) a una solicitud de transparencia realizada en marzo de 2025 por Elad Man, abogado de la ONG israelí Hatzlacha.
De acuerdo al ranking publicado por el medio británico, los soldados con nacionalidad española e israelí ocupan el puesto número 21 de ciudadanos extranjeros que habrían servido a las IDF desde el 7-O. Aquel día, varios milicianos de Hamás y otros grupos armados palestinos e islamistas se adentraron en el territorio controlado por Israel y asesinaron a 1.200 civiles y militares israelíes.
La respuesta de Israel a este mortífero ataque fue brutal. El Gobierno del ultraderechista Benjamín Netanyahu, lanzó una serie de operaciones militares contra la Franja de Gaza, que a fecha de 10 de febrero de 2026, se han cobrado 72.045 vidas palestinas, entre civiles y militares.
Migración judía: la base del Estado israelí
La migración de judíos -practicantes o culturales- de cualquier parte del mundo a la Palestina histórica es la base del proyecto sionista. Desde la creación del Estado israelí, en 1948, sus diferentes gobiernos han aprobado leyes para flexibilizar y promover la aliyá. Es decir: la inmigración judía a la considerada como Tierra Santa por las tres principales religiones monoteístas.
El principal ejemplo de este impulso fue la ley del Retorno de 1950 y sus posteriores ampliaciones, que establecieron el derecho a la nacionalidad israelí a los judíos y a los nietos, hijos o cónyuges de judíos.

De acuerdo a esta normativa, resulta irrelevante si la persona que solicita la doble nacionalidad es descendiente de los judíos europeos empujados al exilio por el antisemitismo del Viejo Continente entre el siglo XIX y XX. Tampoco se tiene en cuenta si quien aspira a la ciudadanía israelí carece de algún vínculo con Israel, o si ni siquiera ha pisado su territorio.
En el extremo opuesto se encuentran los palestinos -árabes- que viven en los territorios ocupados por Israel en Cisjordania o Jerusalén Este. Estos están sometidos a un sistema legal y administrativo diferente al de los israelíes. Esta es la razón por la que la Corte Internacional de Justicia emitió en 2024 una opinión consultiva en la que denominaba al israelí como un sistema jurídico y político basado en el apartheid o segregación racial.
Los soldados israelíes cuentan con becas específicas para estudiar, préstamos ventajosos para adquirir una vivienda o bienes de consumo, así como ayudas al alquiler
Israel dio el paso definitivo a su consagración como etnoestado judío en 2018. Aquel año, el parlamento israelí, de mayoría conservadora, aprobó la ley del Estado-nación del pueblo judío. Según esta norma, Israel es la «patria histórica» y el «hogar nacional» del «pueblo judío», y sólo este puede ejercer el derecho a la autodeterminación nacional. Esta estricta definición de ciudadanía deja fuera a los israelíes musulmanes o cristianos.
Las prebendas del servicio militar israelí
En Israel, el servicio militar es obligatorio para todos los ciudadanos de más de 18 años, si bien las condiciones son diferentes para hombres y mujeres. Ellos deben servir, al menos, durante un periodo de dos años y medio, mientras que para ellas el periodo mínimo es de dos años. Como excepción a esta regla, las mujeres casadas o a las personas religiosas, entre otras, pueden quedar exentas de realizar el servicio obligatorio.
Por otro lado, los ciudadanos israelíes que viven en el extranjero, las condiciones del servicio militar son más flexibles. En todos los casos, quienes reciben formación militar tienen acceso a una serie de prebendas económicas, académicas y simbólicas. Así, los soldados israelíes cuentan con becas específicas para estudiar, préstamos ventajosos para adquirir una vivienda o bienes de consumo, así como ayudas al alquiler.
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