Yitzhak Brik (The Palestine Chronicle), 10 de Febrero de 2026

El general retirado israelí Itzhak Brik advierte que las divisiones internas, la emigración y el aislamiento internacional amenazan la supervivencia de Israel antes de su centenario.
Conclusiones clave
- Brik cuestionó si Israel alcanzaría los 100 años en 2048.
- Citó la profunda fragmentación social y los fallos de liderazgo.
- La emigración está aumentando a medida que disminuye la confianza pública.
- La posición internacional se ha deteriorado significativamente.
- La tensión de la guerra intensificó el debate interno sobre la sostenibilidad.
Advertencia publicada en la prensa israelí
El mayor general retirado israelí Itzhak Brik lanzó una dura advertencia a sus compatriotas de que Israel podría colapsar antes de llegar a su centenario en 2048, escribiendo en el periódico israelí Maariv que el país está “camino a la destrucción y solo hay una manera de salvarlo”.
“Cuando intento mirar hacia el futuro”, escribió Brik, “me pregunto: ¿llegará el Estado de Israel a cumplir 100 años?”
Su artículo planteó la pregunta no como retórica, sino como una preocupación estratégica realista. Según Brik, la crisis que enfrenta Israel no se limita a las amenazas a la seguridad, sino que se deriva del deterioro interno acumulativo en los niveles político, social e institucional.
Describió a Israel como una sociedad “desgarrada desde dentro”, señalando la creciente hostilidad “entre la derecha y la izquierda, y entre judíos y árabes”, una fractura que, según él, ahora moldea la vida cotidiana, el discurso político y la cohesión militar.
Liderazgo y prioridades políticas
Brik criticó duramente a los líderes políticos, argumentando que las instituciones estatales se han subordinado cada vez más a la supervivencia política en lugar de a la estrategia nacional.
Refiriéndose al gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, escribió que Israel está dirigido por un liderazgo que “prioriza la supervivencia política por sobre el interés público”, describiéndolo como “miope y sin rumbo”.
Advirtió que ese tipo de gobernanza socava la planificación a largo plazo, particularmente en un país que enfrenta constantes enfrentamientos en materia de seguridad y presiones económicas.
“Los desafíos que enfrentamos —restaurar la seguridad en el norte y el sur, reconstruir la economía y reparar las relaciones internacionales— requieren una energía que solo existe entre quienes aún tienen décadas de vida por delante”, escribió Brik, instando a un cambio político generacional.
Su argumento sugiere no sólo insatisfacción con los resultados de las políticas sino también preocupación por la propia estructura de toma de decisiones, que considera reactiva más que estratégica.
Fragmentación social y confianza pública
Brik enfatizó que la amenaza más peligrosa para Israel podría no ser el conflicto externo, sino la fragmentación interna. Argumentó que la profunda polarización entre los grupos sociales ha erosionado la identidad compartida que históricamente ha sostenido al Estado durante guerras y crisis.
Vinculó esta fragmentación con una disminución apreciable de la confianza en el futuro del país. Los datos publicados por la Oficina Central de Estadísticas de Israel muestran que la emigración aumentó un 39 % en 2024 en comparación con el año anterior.
Para Brik, el aumento refleja algo más que la migración económica. Indica, sugirió, que un número creciente de israelíes ya no tienen certeza sobre la estabilidad y la seguridad a largo plazo.
El fenómeno, escribió, debilita la resiliencia nacional, un concepto que describió repetidamente como central para la doctrina de supervivencia de Israel.
Posición internacional
Brik también advirtió sobre el creciente aislamiento diplomático. Escribió que Israel es percibido cada vez más internacionalmente como un Estado que «provoca repulsión y rechazo», y añadió que la opinión global afecta las relaciones económicas, las alianzas militares y la disuasión.
El general argumentó que el deterioro de la legitimidad internacional alimenta la inestabilidad interna: la presión económica aumenta, la inversión extranjera se vuelve incierta y la maniobrabilidad diplomática se reduce.
Dijo que la erosión es visible en múltiples sectores (preparación en seguridad, economía, educación, infraestructura y servicios públicos), creando una crisis sistémica en lugar de localizada.
Las últimas declaraciones de Brik siguen a declaraciones públicas anteriores en las que vinculó el declive interno con la prolongada guerra de Gaza. En entrevistas y comentarios, afirmó que Israel perdió «resiliencia nacional y social» durante el conflicto y sufrió enormes daños económicos.
Los informes de instituciones israelíes también han señalado una creciente tensión psicológica entre soldados y civiles, lo que añade presión a una sociedad ya polarizada.
Los comentarios de Brik también ocurren mientras Israel continúa su genocidio en Gaza, una campaña que ha matado a más de 72.000 palestinos y herido a más de 171.000, según el Ministerio de Salud de Gaza.
La magnitud de las matanzas masivas, la destrucción y el desplazamiento ha alimentado sostenidas protestas mundiales, escrutinio legal y presión diplomática, contribuyendo al aislamiento internacional que Brik describió como uno de los factores que amenazan la estabilidad a largo plazo de Israel.
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