Luis de la Fuente Sanz (Fundacion 1º de Mayo -CCOO-), 28 de Enero de 2026
Mientras que las grandes corporaciones españolas han experimentado un crecimiento notable en sus resultados consolidados, los avances en materia de derechos laborales, equidad salarial y estabilidad en el empleo son mucho más discretos

Fruto de las regulaciones existentes, las empresas del IBEX 35 tienen una transparencia cada vez mayor en cuestiones relacionadas con la sostenibilidad medioambiental, social, económica y de gobernanza. Esta transparencia se plasma en las memorias de sostenibilidad y estados de información no financiera de estas empresas, lo que permite realizar estudios comparativos de la información publicada y analizar los avances en materia de sostenibilidad de estas empresas. Fruto de esta comparación se han podido comprobar mejoras en materias en sostenibilidad que, sin embargo, resultan insuficientes para cerrar las brechas existentes.
Uno de estos estudios es el informe anual de indicadores de sostenibilidad sobre las empresas del IBEX 35 realizado por la Fundación 1º de Mayo. En estos informes se analizan aspectos como los resultados económicos, la evolución de las plantillas, sus consejos de administración y equipos de alta dirección, las brechas salariales, las remuneraciones de sus órganos de gobierno, o la contribución de las empresas a la sociedad a través de impuestos, la evolución de las tasas de negociación colectiva o indicadores de salud y medio ambiente, entre otros.
En la última edición, publicada en 2025 y realizada en base a las cuentas anuales de 2023 se evidencia una realidad contrastante: mientras que el conjunto de las grandes corporaciones españolas experimentó un crecimiento notable en sus resultados consolidados, los avances en materia de derechos laborales, equidad salarial y estabilidad en el empleo no acompañaron la senda seguida por los beneficios, perpetuando las brechas existentes entre géneros y entre los altos ejecutivos y la plantilla media.
El ejercicio de 2023 fue positivo para el IBEX 35, con un resultado consolidado global de 51.445 millones de euros, un aumento del 3,8% respecto al año anterior. Sin embargo, estos beneficios se distribuyeron de manera desequilibrada. El salario medio agregado de la plantilla subió un 4,4%, situándose en 60.300 euros anuales. En contraste, la remuneración de los primeros ejecutivos fue de 4,4 millones de euros de media. Las cifras comparativas son llamativas: la remuneración del primer ejecutivo fue 73,5 veces superior al salario medio de la plantilla. Si bien este ratio se redujo ligeramente respecto a 2022, el nivel de desigualdad se mantiene nuevamente en niveles muy elevados, superando ampliamente la relación 1:12 en la mayoría de los casos.
Empresas como Indra mostraron la mayor desigualdad, donde el primer ejecutivo percibió una remuneración 450,6 veces superior a la media. Le siguió Inditex, con una ratio de 286,7 veces. Incluso la retribución media de la alta dirección (excluyendo al CEO) superó 20,9 veces las remuneraciones medias de los empleados. Estos datos subrayan la urgencia de establecer límites éticos y normativos a la desproporción salarial.
Empleo y Derechos: Precariedad e Internacionalización
A pesar del aumento en los beneficios, el crecimiento de la plantilla global del IBEX 35 fue leve (0,9%). Es crucial destacar que la mayor parte de la plantilla total (62,7%) se sitúa en el extranjero. Aunque las tasas de temporalidad media se redujeron en un punto porcentual (situándose en 7,7%), la precariedad persiste en sectores clave. Inditex y ACS registraron la mayor temporalidad, ambas con porcentajes superiores al 18%. De igual forma, la parcialidad media en el IBEX 35 es del 15,3%, pero en Inditex esta tasa se dispara hasta el 58%.
Un elemento fundamental, según la perspectiva sindical, es el diálogo social La tasa global de cobertura de la negociación colectiva mejoró ligeramente hasta el 78%, manteniéndose estable en España (93,6%). No obstante, la vulnerabilidad de los trabajadores se acentúa fuera de la UE: 21 empresas tienen presencia y negociación colectiva en 30 países clasificados por la Confederación Sindical Internacional (CSI) en niveles 4 y 5, donde existen violaciones sistemáticas de los derechos laborales o éstos no se encuentran garantizados. Empresas altamente internacionalizadas como Indra (27 países) y Acerinox (15 países) destacan en esta lista.
En materia de salud y seguridad, si bien se observó un descenso moderado en los índices de frecuencia y gravedad de accidentes en general, sigue existiendo una preocupante heterogeneidad y falta de homogeneidad en la forma en que las empresas miden y reportan la siniestralidad (algunas usando 1 millón de horas trabajadas y otras 200 mil horas). Esta falta de estándares dificulta la comparación y la implementación de políticas preventivas eficaces.
La Paridad Estancada y la Contribución Fiscal a la Baja
En cuanto a la gobernanza y la diversidad de género, aunque la presencia de mujeres en los consejos de administración está próxima a alcanzar el objetivo del 40% – fue del 39,9% en 2023), la paridad se estanca en las posiciones de poder ejecutivo. En la alta dirección, el porcentaje de mujeres apenas crece, situándose en un insuficiente 24,1%. Es especialmente significativo que las mujeres representan solo el 6,9% de los puestos de consejeras ejecutivas. La ley de representación paritaria exige que la alta dirección alcance un 40% de presencia del sexo menos representado, un objetivo del que la mayoría de las empresas está muy lejos.
Respecto a la desigualdad salarial por género, la brecha salarial bruta se situó en un promedio agregado del 11,6%. Empresas como Merlín Properties registraron una brecha del 64%. Es fundamental que el seguimiento de las brechas salariales por género se realice de forma homogénea y comparable para garantizar el principio de igual remuneración por trabajo de igual valor.
Finalmente, el comportamiento de las grandes empresas en cuanto a su responsabilidad fiscal y social genera más dudas que certezas. En 2023, las empresas del IBEX 35 repartieron el 56% de sus beneficios consolidados en dividendos (28,9 mil millones de euros), lo que supone un crecimiento de 4 mil millones de euros en dividendos respecto al año anterior. Es igualmente llamativo que cuatro empresas registraron pérdidas consolidadas (Colonial, Telefónica, Cellnex y Merlín Properties) y a pesar de ello remuneran a sus accionistas.
A pesar de que la contribución fiscal global por beneficios aumentó en 2023, hasta alcanzar la cifra de 22 mil millones de euros, la contribución fiscal por beneficios en España descendió, pasando de 6,9 mil millones en 2022 a 6,2 mil millones en 2023. Esto refuerza la demanda sindical de mantener y reforzar la información fiscal país por país en la normativa, para evitar que las grandes corporaciones eludan su responsabilidad social a través de estrategias fiscales internacionales.
En resumen, los datos de 2023 confirman que las empresas del IBEX 35 han priorizado la retribución de sus cúpulas directivas y accionistas por encima de la consolidación de derechos laborales y la seguridad de sus plantillas. Desde la perspectiva sindical, es imperativo que los avances legislativos en materia de sostenibilidad con estándares internacionales (GRI) o nacionales (Ley 11/2018), no se diluyan como consecuencia de la publicación de nuevos estándares europeos (NEIS). Además, ya es momento de que los beneficios récord de estas empresas se traduzcan en una reducción real de la desigualdad salarial y en un compromiso ineludible con la estabilidad y los derechos de los trabajadores y la negociación colectiva a nivel global.
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