Lev Koufax (THE STRUGGLE-LA LUCHA), 6 de Noviembre de 2025

En los días previos a las elecciones en Nueva York, los multimillonarios de Wall Street y sus medios de comunicación lanzaron una andanada de mentiras, tachando a Zohran Mamdani de antisemita. Fue una mentira diseñada para destruir su campaña. Y no funcionó.
Más de 1.100 rabinos firmaron una petición en la que califican a Zohran Mamdani de enemigo del pueblo judío. Según estos rabinos, Mamdani se opone a la autodeterminación judía simplemente porque se niega a apoyar un estado terrorista de apartheid respaldado por Estados Unidos.
Liel Leibovitz, editor de la revista Tablet, llegó a declarar que «cualquier congregación que acepte a Zohran Mamdani durante Yom Kipur no es una congregación judía». Semejante afirmación es increíblemente odiosa, pues reduce todo el judaísmo a la defensa del genocidio. Ninguna congregación judía que se precie rechazaría a una persona por su fe, nacionalidad u opiniones políticas.
El líder fascista Donald Trump también se sumó a la polémica sobre el supuesto “antisemitismo” de Mamdani. Fiel a su estilo, Trump despotricó : “¡Cualquier judío que vote por Zohran Mamdani, un antisemita confeso y declarado, es un estúpido!”. Esto viene del mismo hombre que afirmó que había “gente buena en ambos bandos” cuando los neonazis marcharon en Charlottesville. Cabe mencionar que el autor judío de este artículo prefiere buscar información sobre el antisemitismo en alguien que no sea un antisemita y demagogo confeso.
A pesar de la intensa campaña propagandística en su contra, Zohran Mamdani —un socialista demócrata musulmán pro-Palestina— obtuvo el 33% del voto judío en la ciudad de Nueva York. Si bien es cierto que Andrew Cuomo se impuso a la mayoría de la comunidad, aún con inclinaciones sionistas, con cerca del 60%, el hecho de que Mamdani ganara un tercio del voto judío, pese a las mentiras y la histeria, revela profundas fisuras en la narrativa imperialista en torno a “Israel”.
El hecho de que la comunidad judía estuviera más dividida respecto a Mamdani —y, por consiguiente, respecto al sionismo— de lo que la opinión pública nos hacía creer se hizo evidente conforme se acercaban las elecciones. En respuesta a la avalancha de acusaciones de antisemitismo contra el ahora futuro alcalde Mamdani, numerosas organizaciones y personas judías progresistas se pronunciaron. Cientos de rabinos y judíos de a pie firmaron una carta en la que denunciaban los ataques contra Mamdani y apoyaban su postura contra el genocidio sionista.
Toda esta saga demuestra, una vez más, que la campaña bélica imperialista para apuntalar a “Israel” como el instrumento de ataque estadounidense en Asia Occidental no tiene nada que ver con el judaísmo, sino con el afán de lucro. El poder de la clase trabajadora que impulsa la campaña de Mamdani representa una verdadera oportunidad para profundizar la conciencia revolucionaria y desenmascarar las mentiras de la clase dominante, como la afirmación de que la financiación estadounidense de un “Israel” genocida defiende de algún modo la autodeterminación judía.
La victoria de Mamdani representa una gran oportunidad para que los judíos con mentalidad revolucionaria continúen impulsando la lucha por una revolución más amplia, capaz de derrocar el imperialismo estadounidense y el proyecto de terror sionista que este sustenta. Esa misma oportunidad existe dentro del movimiento obrero en general. Ahora es el momento de impulsar el socialismo revolucionario y el antiimperialismo con más audacia que nunca.
Lev Koufax es un activista judío antisionista.
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