Gaceta Crítica

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Nueve policías por ciclista: Madrid se blinda en el sprint final de La Vuelta Ciclista a España ante una movilización pro Palestina sin precedentes.

Inés García Rábade (Público), 13 de Septiembre de 2025

«¿Tiene sentido un dispositivo de estas características, militarizar todo Madrid, para frenar unas protestas pacíficas que denuncian la comisión de un genocidio?», ponen sobre la mesa voces de BDS.

Decenas de personas durante una concentración contra la participación de Israel en la Vuelta Ciclista de España, en el Alto de San Cosme (Pontevedra).
Cientos de personas durante una concentración contra la participación de Israel en la Vuelta Ciclista de España, en el Alto de San Cosme (Pontevedra).Adrián Irago/Europa Press

La capital mundial de la seguridad. Así definía a Madrid su propio alcalde, José Luis Martínez Almeida, en las vísperas de la celebración de la 32ª Cumbre de la OTAN en la ciudad. «Durante estos días entraremos en situación de bloqueo», insistía el político del Partido Popular. No estaba exagerando. Entre el 28 y el 30 de junio de 2022 se llegaron a movilizar 10.000 agentes de las fuerzas de seguridad: 6.550 policías nacionales y 2.400 guardias civiles. Un despliegue sin precedentes para salvaguardar la visita de hasta 40 líderes internacionales y sus correspondientes delegaciones. Biden, Macron, Scholz o Erdogan. Una foto histórica. Para la organización, pero también para España.

Tres años después, un evento deportivo volverá a concentrar un dispositivo «extraordinario» de seguridad en la capital. Lejos de las cifras de la OTAN, eso sí. Pero el más grande desplegado desde entonces en la ciudad. Y por un motivo mucho menos glamuroso. Las multitudinarias protestas a pie de carretera que han acompañado el desarrollo de La Vuelta Ciclista en España. Desde Figueres, en la provincia de Girona, hasta Guijuelo, en Salamanca. Pueblo a pueblo, etapa a etapa. Con un final a la vuelta de la esquina: las etapas vigésima y vigésimo primera de la competición. Que discurrirán, precisamente, por las calles y carreteras del interior de la Comunidad de Madrid.

A la cita deportiva acudirá la Brigada Provincial de Información, especializada en monitorizar a grupos radicales violentos.

A los 132 guardias civiles, 59 motocicletas, 28 vehículos todoterreno y un helicóptero que acompañan, de base, al pelotón ciclista, se sumarán al paso por Madrid 1.400 agentes de la Policía Nacional y otros 400 de la Guardia Civil. Nueve agentes de seguridad por cada uno de los 183 ciclistas de la competición. Los primeros, el cuerpo de policías, se concentrarán en torno al núcleo urbano de la capital. Desde El Pardo hasta Cibeles. Los segundos, la Guardia Civil, en el paso de la caravana por la sierra madrileña a lo largo de la jornada del sábado. Robledo, El Escorial, Guadarrama o Navacerrada. En los sucesivos municipios, se incorporarán al dispositivo de seguridad los agentes municipales cedidos por cada alcaldía, cuyo número no ha trascendido. Pero no termina ahí. A la cita deportiva está convocada la Brigada Provincial de Información. Una unidad policial especializada en monitorizar a grupos radicales violentos. ¿De qué se encargarán? De calibrar los niveles de peligrosidad y el índice de asistencia para organizar al resto de activos. Algunos acudirán sin uniforme. Como una suerte de policía secreta. Para dar cuenta de cualquier movimiento sospechoso entre los asistentes.

Los datos principales del dispositivo se conocieron el pasado miércoles, de la mano del delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre. Todo ello tras la reunión de Coordinación de Seguridad en la que participaron, además del consistorio de la capital y de los dos cuerpos implicados, la Dirección General de Tráfico, más de una quincena de administraciones de los municipios que atraviesa el recorrido, la Real Federación Española de Ciclismo y Unipublic, organizadora del evento. «Seguiremos trabajando para compatibilizar el desarrollo y la seguridad de la prueba deportiva con el legítimo derecho de manifestación de aquellos ciudadanos que así lo decidan», se comprometía entonces el político socialista. «Y hablo de seguridad, a diferencia de ese término nostálgico que utiliza el señor Martínez Almeida al hablar de represión«, censuraba el delegado.

«El discurso también puede ser un arma»

Las críticas del político socialista tenían su razón de ser. Preguntado el pasado jueves por el dispositivo de seguridad madrileño, el alcalde popular reafirmaba su intención de «reprimir» con contundencia cualquier «incidente violento». «Una retórica amenazante y que criminaliza a manifestantes pacíficos que están replicando muchos políticos de su misma formación», denuncia a Público Iván Vázquez, portavoz de BDS. Como el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local de la misma comunidad, Miguel Ángel García Martín, que calificaba de «bochorno» la permisividad institucional con las protestas. «La imagen de España está en juego«, dramatizaba el portavoz del ejecutivo madrileño.

Pero es que Almeida lo ha vuelto hacer. «Por supuesto que estamos preocupados porque entendemos que hay algunos que quieren mezclar la protesta con la generación de disturbios e incidentes», aseguraba la mañana del viernes el político. Aprovechando para lanzar una pregunta al aire: «¿Cuántos de esos manifestantes pacíficos van a mencionar a Hamás? ¿Cuántas veces voy a leer en pancartas que haya en el recorrido de La Vuelta alguna alusión a este grupo terrorista?» «¿Qué se puede esperar del mismo alcalde que ha negado públicamente que se esté produciendo un genocidio?», le responde el activista madrileño. El discurso puede ser un arma tan violenta -sentencia el portavoz- como un dispositivo policial.

BDS: «Se está intentando trasladar una imagen muy concreta de las protestas para difuminar nuestro motivo de fondo: la causa palestina»

Y es que, desde que la carrera ciclista pisó suelo español, los máximos dirigentes del partido conservador madrileño no han hecho más que subir el tono para criticar las movilizaciones por la causa palestina. Encabezados por su presidenta, Isabel Díaz Ayuso. «No es la primera vez que se atenta contra participantes israelíes. Ya ha habido atentados en la historia, por ejemplo, en las Olimpiadas, como ocurrió en Múnich», señalaba la política madrileña, asimilando también las protestas a la violencia de ETA. «Nos tachan de violentos mientras se dedican a lanzar este tipo de afirmaciones para caldear el ambiente», critica Vázquez. «Se retratan ellos mismos. Nosotros no somos los violentos«, concluye el portavoz.

La lucha continúa

La Brigada de Seguridad Ciudadana, la Unidad Especial de Subsuelo, la Unidad Especial de Guías Caninos, la Unidad de Prevención y Reacción, la Brigada Móvil, drones y antidrones, otro helicóptero, efectivos de las comisarías locales de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes… La letra pequeña del dispositivo policial seleccionado es, cuanto menos, abrumadora. «¿Tiene sentido un dispositivo de estas características, militarizar todo Madrid, para frenar unas protestas pacíficas que denuncian la vulneración de los derechos humanos, del derecho internacional? La comisión de un genocidio», trasladan a Público voces de la Plataforma para el Boicot Deportivo a Israel. «Se está intentando dar una imagen muy concreta de las protestas para difuminar nuestro motivo de fondo: la denuncia de las políticas de colonización, apartheid y limpieza étnica del Estado de Israel«, valora Vázquez. «No lo vamos a consentir», completa con convicción.

Tampoco van a parar. «Hasta que acabe el genocidio, hasta que los palestinos puedan regresar a sus hogares», sostiene en conversación con Público Jorge Ramos Tolosa, portavoz de BDS País Valencià. Con las próximas convocatorias ya en mente. Este fin de semana volverán a salir a las calles. Primero de todo, para frenar La Vuelta. «Madrid, calienta, que sales», exhortan desde la plataforma convocante. Pero también para exigir en el resto del país el efectivo embargo de armas a Israel, la ruptura de las relaciones diplomáticas con el Estado hebreo y la imposición de sanciones. «Se acabó la impunidad. Palestina libre«, sentencian las mismas voces.

Público se ha puesto en contacto con la organización de La Vuelta para preguntarle por el dispositivo policial organizado en torno al paso de la carrera por Madrid. «La valoración del dispositivo corresponde a las autoridades competentes en coordinación con las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. A este respecto agradecemos su apoyo y destacamos la buena colaboración que mantenemos con todos ellos», contestan desde su departamento de comunicación. Sobre la posibilidad de que se produzcan nuevas interrupciones, el equipo de la competición se limita a constatar que «lo deseable sería que no hubiera ningún incidente». «Tenemos total confianza en el dispositivo que se va a desplegar«, añaden estas mismas fuentes. Desde La Vuelta se muestran tajantes: «Las etapas llegarán hasta el final».

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