Nosotros, los parlamentarios abajo firmantes de todo el mundo, condenamos la designación de Cuba como “Estado patrocinador del terrorismo” y llamamos a nuestros respectivos gobiernos a tomar medidas inmediatas para abogar por su eliminación.
La designación por parte de Estados Unidos de Cuba como “Estado patrocinador del terrorismo” es cínica, cruel y una clara violación del derecho internacional.
La designación, eliminada en 2015 luego de una evaluación exhaustiva de la administración Obama, fue aplicada nuevamente a Cuba en los últimos días de la presidencia de Trump como acto final de su campaña de guerra económica contra la isla.
Como candidato, Joe Biden se comprometió a restablecer la relación diplomática impulsada por su predecesor demócrata. Pero como presidente, Biden renegó, incluso después de que el gobierno colombiano retirara los cargos de extradición contra miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN): la justificación original para que Trump volviera a solicitar la designación de «Estado patrocinador».
La designación es por tanto cínica porque Cuba, lejos de patrocinar el terrorismo, ha servido como un intermediario clave en las conversaciones de paz entre el gobierno colombiano, el ELN y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Las presentes conversaciones marcan una década desde que Cuba convocó a los estados miembros de la CELAC para declarar la región Zona de Paz, “basada en el respeto a los principios y normas del Derecho Internacional”.
Esta designación es cruel porque está diseñada para maximizar el sufrimiento del pueblo cubano, estrangulando su economía, desplazando a sus familias e incluso restringiendo el flujo de ayuda humanitaria.
Según los expertos de las Naciones Unidas, la designación ha socavado “los derechos humanos fundamentales, incluido el derecho a la alimentación, el derecho a la salud, el derecho a la educación, los derechos económicos y sociales, el derecho a la vida y el derecho al desarrollo”.
Finalmente, la designación es ilegal porque socava el principio de igualdad soberana de los Estados, la prohibición de intervenir en los asuntos internos de los Estados y el principio de solución pacífica de controversias internacionales, según expertos jurídicos de la ONU. Las sanciones extraterritoriales extremas que conlleva la designación constituyen, por lo tanto, una clara violación del derecho internacional.
En mayo de 2024, el Departamento de Estado de EE. UU. finalmente eliminó a Cuba de la lista de estados que «no cooperan plenamente» con Estados Unidos en las iniciativas antiterroristas. Pero esto no es suficiente. Cuba sigue sufriendo las consecuencias de su cínica, cruel e ilegal exclusión de la economía internacional.
Con esta carta, subrayamos la urgencia de eliminar a Cuba de la lista de “Estados patrocinadores del terrorismo” en nombre de la dignidad, la decencia y la integridad de la Carta de las Naciones Unidas, y llamamos a nuestros gobiernos a utilizar todos los medios diplomáticos para reparar esta grave injusticia continua.
GACETA CRÍTICA, 12 DE MARZO DE 2025
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