España reúne las condiciones para convertirse en un referente de la producción de acero sostenible si apuesta por el hidrógeno verde

Por Raquel Barreiros (Syndex), José Manuel Casado (CCOO de Industria), Antonio Ferrer y Pablo J. Moros (ISTAS- Fundación 1º de Mayo).
La industria siderúrgica española es un sector estratégico clave en la economía del país, desempeñando un papel crucial en el tejido productivo y tecnológico. En los próximos años deberá acometer cambios muy importantes, principalmente asociados a la descarbonización de la actividad para alcanzar la neutralidad climática y cumplir con el objetivo de cero emisiones netas en 2050 asumido por la UE. Este proceso de descarbonización está supeditado a cuestiones tales como la necesaria transformación del mercado eléctrico, la producción y el uso de materias primas alternativas como el hierro de reducción directa (DRI o esponja de hierro), el empleo de la chatarra férrica o la disponibilidad y uso de hidrógeno verde, entre otras cuestiones.
El contexto en el que deberá afrontar desafíos concretos, en el corto y medio plazo, está condicionado por diversos factores entre los que destacan la competencia internacional, la ola proteccionista, la incertidumbre regulatoria y tecnológica o la fluctuación de los precios de las materias primas. Por ello, este proceso de transición ecológica, al que se le suma la transición digital en el que también se ve sumido el sector, conlleva un periodo de ajuste que influirá tanto en la capacidad productiva como en el empleo.
No obstante, la siderurgia española cuenta con fortalezas que pueden ayudar a la transición hacia la neutralidad climática de su producción y a la defensa de los puestos de trabajo. España es uno de los países de la UE con mayor producción de acero a partir de chatarra reciclada en horno de arco eléctrico (EAF), y cuenta con una ventaja competitiva a la hora de integrar las energías renovables al proceso industrial. Ambos elementos nos sitúan en una posición aventajada frente a otros países de nuestro entorno que aún dependen de los altos hornos y necesitan avanzar tecnológicamente. En relación con el hidrógeno verde, el vector clave de la descarbonización del sector, España también presenta un gran potencial en su producción al contar con una gran cantidad de recursos solares y eólicos, una base industrial sólida en esta área, con empresas bien posicionadas en la producción de electrolizadores y otros componentes clave.
Uno de los aspectos más críticos en la transición ecológica de la industria siderúrgica española es el relativo a su posible impacto sobre el empleo. Parece claro que éste se verá afectado, tanto en términos cuantitativos como en términos cualitativos, particularmente en relación con las necesidades de cualificación y formación de los trabajadores para adquirir las competencias necesarias que permitan la implantación de tecnologías más limpias y la adaptación de la industria a las necesidades derivadas de una creciente digitalización y automatización. En consecuencia, es probable que determinados perfiles o familias profesionales que actualmente existen en esta rama de actividad desaparezcan porque ya no sean necesarios en el futuro escenario tecnológico.
El análisis del impacto sobre el empleo en la siderurgia española ha sido uno de los objetivos del Proyecto EMDESID, desarrollado por la Fundación 1º de Mayo en colaboración con la consultora Syndex, y coordinado por CCOO de Industria. Para ello, en primer lugar, se han estudiado y analizado los posibles escenarios tecnológicos para este proceso de descarbonización, identificando con ello diferentes implicaciones para el empleo, en función del rumbo que tomen las decisiones políticas y empresariales. Asimismo, se ha llevado a cabo un trabajo de investigación y diagnóstico de opinión con informantes clave y organismos e instituciones vinculados a la industria siderúrgica, con el fin de recabar sus puntos de vista sobre los procesos de transformación que afronta este sector, en particular en lo relacionado con los cambios y necesidades en materia de cualificación, recapacitación, formación, etc.
Por último, se ha elaborado un marco propositivo para una industria siderúrgica sostenible y descarbonizada que proteja a las personas trabajadoras que puedan verse afectadas por una posible pérdida de empleo o por las consecuencias derivadas de las nuevas necesidades de cualificación y formación de un sector abocado a un profundo cambio tecnológico.
Este trabajo de análisis y de propuesta se ha materializado en el informe Descarbonización y empleo en el sector siderúrgico español, en el que se recalca, entre otras cuestiones, la necesidad de adoptar un enfoque basado en el hidrógeno verde como elemento clave para transformar la industria del acero.
La situación actual de la siderurgia en España exige una respuesta estratégica y decidida que garantice su viabilidad a largo plazo, al mismo tiempo que refuerce su competitividad y sostenibilidad en el contexto de la transición energética global. Ante los desafíos que plantean la descarbonización y la competencia internacional, resulta imperativo adoptar un enfoque basado en el hidrógeno verde como elemento clave para transformar la industria siderúrgica, posicionando a España como referente en este ámbito. Este compromiso, que debe iniciarse de manera inmediata y sin dilaciones, debe ir más allá de esperar iniciativas europeas, adaptándose a las características específicas del país, aprovechando sus ventajas competitivas y recursos disponibles. La urgencia de actuar radica en el poco tiempo restante para cumplir los objetivos climáticos y la necesidad de establecer las bases de una industria sólida y sostenible que garantice el futuro del sector.
El riesgo de deslocalización de la industria siderúrgica, uno de los sectores más afectados por las políticas climáticas y la globalización, ya es una realidad que está impactando negativamente en el sector, exigiendo una acción urgente y decidida. Implementar un modelo que combine hidrógeno verde, electricidad renovable y el aprovechamiento de la red consolidada de hornos de arco eléctrico del país permitirá no solo prevenir este fenómeno, sino también consolidar a España como un centro estratégico para la producción de acero sostenible.
El éxito en la transición hacia un modelo más sostenible dependerá en gran medida de la capacidad de la industria y de las políticas públicas para gestionar esta transformación de manera justa y equitativa, asegurando que las personas trabajadoras sean apoyadas y que se creen oportunidades de empleo en los sectores emergentes, al tiempo que se mantienen en el propio sector.
En este contexto, la Confederación Europea de Sindicatos (ETUC) ha pedido a la Comisión Europea que incluya una propuesta de Directiva de Transición Justa en el próximo Clean Industrial Deal, instrumento destinado a dirigir la inversión hacia las infraestructuras y la industria, en particular en los sectores de gran consumo energético, con el fin de apoyar los objetivos de descarbonización industrial, crecimiento y competitividad de la UE.
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