Pearls and irritations, 28 de Enero de 2025

Todo se debe aparentemente a la física básica:
- Las aguas calientes del océano proporcionan más humedad al aire.
- El aire más cálido retiene más humedad, la «energía latente de las tormentas» y «la gasolina de los huracanes» .
- El agua caliente del océano favorece la «intensificación rápida», es decir, la transformación muy rápida de las depresiones tropicales en grandes huracanes. Esto dificulta a los meteorólogos predecir los fenómenos y a las autoridades y a los ciudadanos prepararse.
- Un clima más cálido aumenta la velocidad del viento. Un pequeño aumento de la velocidad del viento puede tener un efecto desproporcionado en los daños.
- Más ciclones de alta intensidad están tocando tierra, incrementando nuevamente los daños.
- Existe una tendencia creciente a que se produzca una segunda tormenta poco después de la primera.
El clima no sólo está cambiando, sino que ya ha cambiado, pero nuestro modo de pensar no ha seguido el ritmo. Vivimos en un mundo en el que los supuestos históricos ya no se sostienen y los cambios seguirán produciéndose.
Y lo más importante, el sistema capitalista está basado en la rentabilidad y, a pesar de todas las cumbres del clima, las empresas seguirán apostando por energías contaminantes en tanto no haya más rentabilidad en las energías llamadas limpias. Sólo los estados controlando las grandes empresas energéticas y variando el modelo pueden hacernos caminar en un sentido diferente. Por lo que podemos ver, no parece que vaya a ser el rumbo dominante los próximos años.
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