Gaceta Crítica

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Once días que sacudieron a Corea del Sur.

Won Youngsu, 22 de Diciembre de 2024

Once días históricos de lucha popular entre el fallido autogolpe del presidente Yoon Suk-yeol el 3 de diciembre y su juicio político el 14 de diciembre sellaron el destino de Yoon. El juicio político y cese de Yoon representa un tremendo triunfo del poder popular en medio de un suicidio político a cámara lenta de los conservadores reaccionarios que han dominado la política nacional durante más de siete décadas.

El Parlamento ha votado a favor del juicio político, y el Tribunal Constitucional deberá emitir su veredicto final. La próxima primavera se convocarán elecciones presidenciales y el Partido del Poder del Pueblo (PPP) de Yoon las perderá por traicionar al pueblo.

Los Liberales: Un problema, no una solución

¿Cómo pudo ser elegido un reaccionario manipulador como Yoon ? ¿Cómo se convirtió este fiscal convertido en político en una opción viable para los conservadores? La respuesta se puede encontrar en los fracasos del gobierno liberal Moon Jae-in, que surgió de una lucha popular histórica: la revolución de las velas de 2016 que condujo al juicio político del entonces presidente Park Geun-hye.

La elección de Yoon en 2022 se debió al fracaso de los liberales a la hora de profundizar la democracia y lograr una reforma social. Los logros del gobierno de Moon fueron escasos, lo que provocó que el Partido Demócrata (DP) perdiera los corazones y las mentes de los votantes y, finalmente, el gobierno.

El DP recuperó su voto en las elecciones de abril con una gran victoria, obteniendo 180 de los 300 escaños en el parlamento (el PPP solo ganó 108). Sin embargo, este resultado se debió más al fracaso de Yoon y a los diversos escándalos que lo envolvían a él y a su esposa, junto con las luchas internas fraccionales del PPP, que a las propuestas o la oposición del DP.

Los diputados de DP, junto con los de partidos más pequeños y los funcionarios parlamentarios, impidieron que las tropas entraran en el parlamento cuando Yoon declaró la ley marcial el 3 de diciembre. También votaron a favor de su juicio político. Sin embargo, desde el primer día hasta el 11, la gente fue la protagonista clave con sus protestas a la luz de las velas.

Detrás del autogolpe

El 3 de diciembre hubo escenas surrealistas, cuando las tropas de élite del ejército en helicópteros y vehículos armados invadieron el parlamento en una operación relámpago. La esperanza de Yoon era que a través del shock y la sorpresa, su autogolpe pudiera tener éxito.

A medida que se desarrollaban los acontecimientos, muchos comenzaron a preguntarse cómo los soldados emergieron de la nada tan rápidamente. ¿Cuál era la emergencia? ¿Por qué se declaró la ley marcial? ¿Por qué Yoon estaba intentando un autogolpe? Nadie parecía tener respuestas. En pocas horas, la oposición aprobó una moción parlamentaria que anulaba la ley marcial. Solo después comenzó a salir la luz la verdad, con nuevos hechos que surgieron diariamente, incluso si muchos detalles siguen sin estar claros.

Yoon planeó y organizó el autogolpe él mismo. El ministro de Defensa, Kim Yong Hyun, fue una pieza clave, ordenando a los generales de la brigada de contrainteligencia, las fuerzas especiales y la brigada de defensa de la capital que sus tropas participaran. Bajo el mando de Yoon y Kim, los generales movilizaron a más de 1.500 soldados, con objetivos como el parlamento, el Comité Electoral Nacional (NEC) y a una empresa de encuestas vinculada a un YouTuber antigubernamental.

El comandante de la unidad de contrainteligencia, Yeo In-hyeong, entregó a sus tropas una lista de los que debían ser arrestados. Incluía al líder del DP Lee Jae-myeong, a otros líderes de la oposición y, sorprendentemente, al líder del PPP Han Dong-hoon. Conmocionado, Han rápidamente se volvió contra Yoon cuando esto salió a la luz. La lista de 14 personas también incluía a dos jueces jubilados de la Corte Suprema, un líder del movimiento de la sociedad civil, el YouTuber mencionado y el presidente de la Confederación Coreana de Sindicatos (KCTU).

El triunvirato golpista – Yoon, Kim y Yeo – son ex-alumnos del Chug-am High School, una reconocida escuela secundaria privada. Kim y Yeo están ahora bajo custodia. Seguramente es solo cuestión de tiempo que Yoon se una a sus viejos amigos de colegio y co-conspiradores.

PPP: Suicidio lento en medio de la confusión

En respuesta al autogolpe de Yoon, el PPP eligió un lento suicidio político. Han y su facción dentro del PPP votaron inicialmente con la oposición para anular la ley marcial. Pero el líder parlamentario del PPP, Joo Ho-gyeong, se aseguró de que los diputados del partido sabotearan la primera votación de juicio político abandonando el parlamento el 7 de diciembre.

La posición de Han se mantuvo ambigua en todo momento, cambiando entre el apoyo y la oposición al juicio político. Poco después de que se anulara la ley marcial, Han dijo que se oponía al juicio político. Pero cambió de opinión después de descubrir que estaba en la lista de arrestos, y durante los siguientes días trató de convencer al PPP de que cambiara su política anti-impeachment. En última instancia, solo siete diputados de PPP permanecieron en el parlamento para votar a favor del juicio político el 7 de diciembre.

El PPP demostró ser la fortaleza del conservadurismo reaccionario. Al final, la mayoría de los parlamentarios del PPP prefirieron tratar de salvar a Yoon, y a ellos mismos, que a la democracia. Cuando se celebró la segunda votación para el juicio político, 85 diputados de PPP se mantuvieron firmes con Yoon, mientras que solo 12 votaron a favor del juicio político (tres se abstuvieron y hubo ocho votos nulos). Sin embargo, junto con la oposición, fue suficiente para obtener los dos tercios requeridos.

Los medios de comunicación nacionales e internacionales criticaron el autogolpe de Yoon desde el principio. Los gobiernos de Estados Unidos y Europa también emitieron declaraciones críticas. China y Corea del Norte, por otro lado, permanecieron en silencio. Sin embargo, a pesar de la enorme presión nacional e internacional, el PPP se resistió obstinadamente.

Mientras cometía lentamente suicidio político, los reaccionarios de la línea dura del PPP buscaron chivos expiatorios, derramando su desprecio sobre Han y sus colegas a favor del juicio político. Han finalmente renunció como líder del partido el 16 de diciembre. Las disputas internas sobre el juicio político han demostrado que el partido no es solo un grupo de matones reaccionarios, sino que, contrariamente a su nombre, es un enemigo del pueblo y la democracia. El juicio popular les espera.

Taegeukgi contra juicio político

La Taegeukgi es la bandera nacional de la República de Corea (nombre oficial de Corea del Sur). Los partidarios del golpe, apoyado predominantemente por grupos marginales de extrema derecha y fundamentalistas cristianos, convirtieron la bandera en un símbolo de sus protestas y se convirtió en una característica común en los mítines contra el juicio político bajo la consigna «la ley marcial es correcta». A veces se podía ver las Taegeukgi acompañadas de banderas israelíes. La mayoría de los coreanos no podían comprender la conexión, pero los fundamentalistas cristianos ven a Jerusalén e Israel como su hogar espiritual.

Los escuadrones casi fascistas con Taegeukgis surgieron por primera vez en oposición a las protestas de las velas contra Park en 2016. Junto con los intelectuales de la Nueva Derecha, estos ardientes partidarios de las dictaduras anticomunistas Syngman Rhee y Park Chung-hee han adoptado posiciones pro-estadounidens y projaponesas. Durante el gobierno de Moon, los escuadrones de Nueva Derecha y Taegeukgis buscaron avivar el sentimiento anticomunista.

Estas fuerzas tienen una influencia ideológica significativa dentro del PPP, a pesar de que el partido mantiene oficialmente su distancia de tales extremistas. Muchos diputados y funcionarios del PPP tienen vínculos personales con estos movimientos fascistas.

Los escuadrones de Taegeukgi comenzaron a movilizarse tan pronto como Yoon fue amenazado con el juicio político. Mientras las protestas de las velas ocupaban áreas que rodean el parlamento en la isla de Yeouido, los escuadrones de Taegeukgi celebraron contra-manifestaciones en el centro de Gwanghwamoon, el principal espacio de las protestas de las velas de 2016. Pero los escuadrones de Taegeukgi se sintieron abrumados por la dimensión de las protestas de las velas. Sabían desde el principio que era probable que perdieran esta batalla, y con ella el poder político.

Entre sus filas había YouTubers de extrema derecha que habían estado agitando a favor de un golpe de estado y la aniquilación de la izquierda pro-Corea del Norte. Jugaron un papel importante a la hora de empujat a Yoon y sus cómplices a iniciar el autogolpe. Sin embargo, el golpe estaba condenado al fracaso desde el principio. Habiendo encendido la ira popular, la gente se levantó y desbordó a los extremistas pro-golpe y en contra del juicio político. Hubo oleadas de protestas que culminaron en una demostración de dos millones de velas encendidas y palos luminosos de colores.

Manifestantes viejos y nuevos

Los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil (en particular las ONGs) desempeñaron un papel clave en los primeros días de movilización. En la noche del 3 de diciembre, activistas veteranos se concentraron ante el parlamento donde, a pesar de que los oficiales de policía bajo el mando de los líderes golpistas bloquearon el acceso, hubo varios miles se manifestaron contra la declaración de la ley marcial de Yoon. Algunos activistas bloquearon valientemente los vehículos blindados que se dirigían al parlamento. La protesta continuó durante toda la noche y cuando se anunció la votación para anular la ley marcial, celebraron su primera victoria.

Durante los siguientes días, los sindicalistas (principalmente líderes sindicales y empleados), trabajadores de las ONGs y activistas del movimiento social celebraron manifestaciones. Dos confederaciones sindicales, la militante KCTU y la más moderada Federación de Sindicatos de Corea (FKTU), declararon una huelga general el 4 de diciembre, aunque solo los sindicatos ferroviarios y algunos sindicatos pequeños se declararon en huelga.

Pero en las dos grandes movilizaciones del sábado, estos activistas veteranos se sintieron completamente abrumados por las generaciones más jóvenes, en gran parte movilizadas a través de las redes sociales. Los contingentes sindicales estaban presentes, pero se vieron desbordados por el mar de velas y palos luminosos de los jóvenes. La presencia de los llamados sectores organizados era muy pequeña en comparación con las nuevas oleadas de jóvenes manifestantes.

Algo similar ocurrió con el movimiento estudiantil. Una sombra de sus días de gloria de las décadas de 1980 y 1990, las organizaciones estudiantiles apenas están activas actualmente. A pesar de esto, un gran número de estudiantes se movilizó, con los campus de todo el país incendiados por jóvenes estudiantes indignados. Evidentemente, estos estudiantes no eran activistas y se movilizaron de forma espontanea.

Las mujeres jóvenes, desde la adolescencia hasta los 30 años, también fueron protagonistas clave, aportando las barras luminosas que normalmente llevan a los conciertos de K-Pop. Indignadas por el machismo patriarcal que sigue profundamente arraigado en la sociedad surcoreana, volvieron su frustración contra Yoon.

Yoon y sus conspiradores de co-golpe no lograron entender estas nuevas dinámicas dentro de la sociedad surcoreana. Incluso si el autogolpe hubiera tenido éxito, se habrían enfrentado a una tremenda ola de protestas indignadas lideradas por estas generaciones más jóvenes. Es difícil predecir lo que sucederá con estas generaciones jóvenes: ¿las protestas de las velas de 2024 conducirán a una nueva ola de activismo o las cosas volverán a la normalidad? El futuro sigue abierto.

Las protestas de las velas de 2024

Desde el momento en que Yoon declaró la ley marcial, la gente comenzó a concetrarse frente al parlamento y a encender las velas. No se detuvieron hasta que Yoon fue destituido. Las vigilias y protestas diarias culminaron en dos gigantescas protestas los sábados con 1 millón de manifestaciones el 7 de diciembre y 2 millones el 14 de diciembre. Estos dos días se recordarán como momentos históricos en defensa de la democracia en Corea del Sur.

A medida que las protestas a la luz de las velas se extendían por todo el país, se convirtieron en una continua movilización nacional. En ciudades importantes como Busan, Daegu, Gwangju y Daejeon, así como en pequeñas ciudades y pueblos, la gente salía a las calles con sus velas. La diáspora coreana también se unió a la lucha, emitiendo declaraciones criticando el autogolpe de Yoon y exigiendo su dimisión, juicio político y castigo. Mientras millones se reunían en Seúl los sábados, los coreanos celebraron protestas a la luz de las velas en París, Berlín, Londres, Nueva York, Sídney, Melbourne y muchas otras ciudades en todo el mundo.

Las protestas de las velas de 2024 fueron genuinamente del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Personas de todos los ámbitos de la vida se unieron donde pudieron, en particular jóvenes y feministas. Generalmente considerados como apolíticos, los jóvenes participaron en gran número, fascinando a las multitudes con sus carteles creativos y palos luminosos que crearon el efecto de convertir las movilizaciones nacionales en algo similar a los festivales de K-Pop.

La tercera revolución de las velas de Corea del Sur

En junio de 1987, tras meses de manifestaciones y peleas callejeras se obligó a la dictadura de Jun Doo-hwan a sucumbir al poder del pueblo. El levantamiento fue tanto una venganza popular por la masacre de Gwangju de 1980 como una continuación del levantamiento de mayo de 1980. Marcó el comienzo de la democracia institucional de Corea del Sur. Jun terminó en prisión en 1995.

En el siglo XXI, los coreanos han experimentado tres revoluciones de las velas: en 2008, 2016 y 2024. La revolución de 2008 de las velas se dirigió contra el gobierno de Lee Myung-bak, que llegó al poder después de una década de gobierno liberal. La decisión de Lee de abrir el mercado de la carne de vacuno a los exportadores estadounidenses encendió la ira popular, que duró más de seis meses, y desencadenó el inicio del movimiento de las velas. Aunque el movimiento fracasó, debilitó la legitimidad del gobierno corrupto. Lee fue encarcelado más tarde por corrupción en 2018.

La gente se levantó de nuevo en 2016 contra Park, la hija del dictador militar Park Chung-hee. Después de perder a su madre, Park se casó con un pastor evangelista y violador, cuya hija Choi Soon-shil se convirtió en su amiga y mentora. Las dos se vieron envueltas en varios escándalos y acusaciones de corrupción. Durante más de seis meses, los manifestantes encendieron velas para destituirla. Finalmente, Park fue cesada y encarcelada en 2017.

Con los precedentes de dos encarcelaciones de presidentes, el poder del pueblo ahora ha destituido a un presidente que pronto se unirá a las filas de sus antecesores en desgracia. Las protestas de las velas han desempeñado un papel clave en la defensa de la democracia de Corea del Sur y han salvado a la nación de una serie de crisis. Generación tras generación han desempeñado su papel en la profundización de la democracia.

Aunque aparentemente menos radical que las movilizaciones de los militantes de los años 80, esta nueva tradición de protestas de las velas ha pasado otra prueba, obteniendo una victoria histórica en el proceso.

En lugar de una conclusión

Yoon ha sido destituido, pero la lucha no ha terminado. Lee Jae-myung y su DP están a punto de volver al poder. Una vez más, deben su éxito al poder del pueblo. Pero el DP no es una solución. La gente lo sabe. Sin embargo, sin una alternativa clara, se ven obligados a elegir entre las opciones disponibles.

Cualquiera que sea el gobierno que surja, las mismas personas que han despertado y recuperado la confianza en si mismas a través de la revolución de las velas de 2024 tendrán que exigir el poder genuino del pueblo con una mayor democracia política, económica, social y cultural.

Debido a la trágica división de la nación, el socialismo sigue siendo tabú. Sin embargo, la lucha por profundizar la democracia puede ayudar a abrir el camino hacia una lucha por el socialismo emancipador.

Won Youngsu, activista, marxista e investigador de estudios laborales. Es el director de Pnyx – Instituto de Estudios Marxistas en Corea. Publicado el 20 de diciembre de 2024 por sinpermiso.

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