Gaceta Crítica

Un espacio para la información y el debate crítico con el capitalismo en España y el Mundo. Contra la guerra y la opresión social y neocolonial. Por la Democracia y el Socialismo.

Los jóvenes y su idea de la familia en el siglo XXI.

Sara Serrate, Agustín Huete, José Manuel Muñoz, Judith Martín, David Caballero y Jesús Ruedas, Universidad de Salamanca

Nuestra forma de vivir evoluciona para adaptarse a una sociedad en constante cambio, resultado, entre otros aspectos, de avances económicos, laborales, sociales y tecnológicos. Frente a la población general, las personas jóvenes son el motor de esta transformación y quienes articularán las distintas formas de convivencia y relación en el contexto familiar. El estudio llevado a cabo, basado en una encuesta a dos mil jóvenes de 16 a 32 años residentes en España, aborda cuáles son sus inquietudes, motivaciones y referentes en torno a la construcción, o no, de una unidad familiar. Para ello, se analizan distintos criterios que los conducen a tomar determinadas decisiones acerca de su futuro, como el peso del modelo de hogar en el que han crecido, su paradigma de unidad familiar o la tipología de vivienda a la que aspiran. Asimismo, se indaga en otros aspectos como la dependencia o independencia personal, social y laboral, el estilo de vida o los valores familiares.

Puntos clave

  • 1   Nueve de cada diez jóvenes consideran que la familia de origen es muy importante en su vida, y ocho de cada diez, que ha sido o será referente a la hora de formar la suya propia.
  • 2   Más de la mitad de los jóvenes construirían una familia basada en el matrimonio con o sin hijos. Entre los motivos para casarse se encuentra el deseo de mantener la tradición, mientras que quienes manifiestan no querer casarse lo hacen por rechazo al matrimonio o por encontrarse bien en su situación actual.
  • 3   Tan solo el 16% de las personas encuestadas tienen hijos. Seis de cada diez mujeres han debido renunciar a su promoción formativa o profesional al tenerlos, frente a tres de cada diez hombres.
  • 4   Las personas jóvenes tendrían hijos, o más hijos, si se garantizaran mejores medidas de conciliación, se generalizara el teletrabajo y pudieran acceder a una vivienda propia.
  • 5   Los jóvenes quieren vivir en zonas con servicios básicos, viviendas en propiedad y cerca de familiares o amigos. Aspiran a familias con autonomía individual, pero con responsabilidad compartida en los cuidados. En este sentido, casi la mitad se responsabilizarían del cuidado de sus padres si llegaran a ser dependientes, conviviendo con ellos.
242020

Ocultar artículo completo

Introducción

Este artículo recoge los resultados del estudio Percepción, interés y motivación de las personas jóvenes por formar una familia, centrado en averiguar cómo conciben los jóvenes de hoy en día la unidad familiar, y sus inquietudes y motivaciones al respecto. Para ello, se ha encuestado a dos mil jóvenes de 16 a 32 años residentes en España. De estos, el 35% provienen de familias con tres o más hermanos, y en torno al 50% tan solo tienen un hermano. Las estructuras familiares predominantes en sus familias de origen son las tradicionales, es decir, las de parejas de hombre y mujer con descendencia (74%), o bien familias con hijos cuyos progenitores están separados o divorciados (16%). 

Casi la mitad de los encuestados (41%) siguen viviendo en el domicilio familiar, el 25,2% conviven con su pareja (sin hijos), el 12%, con sus hijos (solos o en pareja), el 11% viven solos y un 8% comparten vivienda con otras personas externas al núcleo familiar. Los principales motivos para seguir viviendo en el domicilio familiar tienen que ver con la falta de recursos económicos para emanciparse (52%), seguir estudiando (21%) o preferir vivir en la vivienda familiar a independizarse (13%). 

La inquietud acerca del futuro es alta entre la población joven. Por sexo, los hombres manifiestan una mayor incertidumbre que las mujeres respecto a independizarse y formar el propio hogar. No obstante, a medida que avanza la edad, las personas jóvenes van teniendo menos miedo a independizarse del contexto familiar de origen y formar su propia familia. 

1. Los jóvenes españoles consideran a su familia de origen referente para formar su propio hogar

La familia sigue siendo, para los participantes en el estudio, el principal agente de socialización. Nueve de cada diez jóvenes consideran que la familia que les ha criado es muy importante en su vida, y ocho de cada diez, que ha sido referente o lo será a la hora de formar la suya propia.
Aunque las diferencias por sexo no son notorias, las mujeres se muestran ligeramente más de acuerdo que los hombres con la idea de que la familia de origen es importante. Son ellas también, las que se muestran más conformes con la idea de tomarla como referente a la hora de formar su propio hogar.
 

2. Las personas jóvenes españolas tienden a tener pareja estable y prefieren el matrimonio civil

Dos de cada tres jóvenes encuestados manifiestan tener pareja estable (67%), entendiendo por esta, para el estudio llevado a cabo, una relación superior a los seis meses. Sin embargo, tan solo el 10% de quienes tienen pareja están casados, de los cuales, el 64% se casaron de forma civil, frente al 34%, que lo hicieron por rito religioso. Los jóvenes casados afirman que lo hicieron por proporcionar estabilidad a la relación sentimental, por una cuestión de compromiso o por pensar en tener hijos.

Dos de cada tres jóvenes solteros quieren casarse; de estos, el 48% preferirían el matrimonio civil, frente al 32% que optarían por el matrimonio religioso. El 18% afirman no haberlo pensado todavía. A quienes les gustaría casarse les motiva formar una familia, o bien lo harían por tratarse de una tradición o cuestión religiosa. Quienes no desean casarse manifiestan rechazo al matrimonio, encontrarse bien en la situación actual o no considerar el matrimonio una cuestión importante para ellos.

La media de acuerdo con la consideración del matrimonio como una finalidad para cualquier pareja se sitúa en torno a 5 puntos sobre 10, siendo los hombres quienes muestran mayor acuerdo que las mujeres con esta afirmación. 

Los jóvenes participantes en el estudio manifiestan tener muy claro cómo quieren que sea la familia que van a construir o están construyendo. Más de la mitad se ven a sí mismos en una estructura familiar basada en el matrimonio con o sin hijos. Apenas el 5% optan por otras tipologías, como ser soltero sin hijos o progenitor soltero con un hijo. La población encuestada no concibe otras estructuras familiares que no sean en pareja, aunque uno de cada diez no tiene claro cómo le gustaría que fuera su familia. 

 

3. Los jóvenes reclaman estabilidad para formar una familia y condiciones que les permitan conciliar la vida familiar y laboral

Tan solo el 16% de la población joven de entre 16 y 32 años tienen hijos, de los cuales, el 63% tienen solo un hijo, el 28%, dos, y el 8%, más de dos. El 70% de los jóvenes de entre 16 y 25 años y el 71% de los jóvenes de 26 a 32 años que todavía no tienen descendencia manifiestan que les gustaría ser padres, siendo tan solo el 14% quienes indican no querer tener hijos.

La conciliación familiar y laboral sigue pesando más entre las mujeres, a quienes ha afectado más en el ámbito laboral. Seis de cada diez mujeres manifiestan haber tenido que renunciar a distintos aspectos de su vida profesional por tener hijos, frente a tres de cada diez hombres. Aunque el 95% de los encuestados con hijos indican que volverían a renunciar a diferentes aspectos de su promoción, tan solo uno de cada dos afirma que tendría más hijos. Un dato destacable es que el 9% de las madres jóvenes han perdido su trabajo o su carrera profesional, frente al 1% de los hombres. 

La población joven española manifiesta no tener hijos, o más hijos, principalmente por falta de ayudas, por no contar con recursos económicos o por considerarse demasiado jóvenes aún. 

4. Los jóvenes quieren vivir en zonas con servicios básicos, casas de su propiedad y cerca de familiares o amigos

Para formar una familia, al 67% de las personas jóvenes no les importaría vivir en una vivienda similar a aquella en la que crecieron. La elección de dónde vivir es una cuestión importante. Tienen claros los aspectos que priorizarían en si pudieran elegir: vivirían en zonas con acceso a servicios básicos, en hogares de su propiedad y cerca de familiares o amigos. El 70% de los jóvenes no consideran la posibilidad de formar una familia sin vivir bajo el mismo techo.

Los aspectos menos relevantes tienen que ver con la localización, aunque los jóvenes encuestados prefieren vivir en una zona rural antes que en una urbanización o en el centro de un municipio. 

5. Los jóvenes creen en la autonomía individual, pero también en la corresponsabilidad

Las relaciones familiares, el reparto de tareas y la educación de los hijos son aspectos esenciales a la hora de decidir formar una familia con otra persona. La población joven española afirma que trasmitirán los valores que a ellos les inculcaron sus familias. Además, los jóvenes están muy de acuerdo con afirmaciones como la de que ambos progenitores deben compartir los cuidados y la educación de los hijos, o que los hombres deben cuidar y atender las obligaciones familiares. 

También se encuentra un alto grado de acuerdo ante la idea de que, dentro de la familia, cada uno debe tomar sus propias decisiones. El nivel de acuerdo desciende casi nueve puntos ante la afirmación de que hay responsabilidades de cuidado y atención del hogar que deben recaer sobre las mujeres. Sin embargo, la media se sitúa por encima de 5 puntos sobre 10 frente al aserto de que la madre siempre debería poder disfrutar de más tiempo de baja por nacimiento del hijo que el padre, y alrededor de 5 puntos sobre 10 ante la idea de que la responsabilidad del cuidado debería recaer en quien menos jornada laboral tenga. 

En cuanto a las relaciones de pareja, el 47% afirman que consensuarían con su pareja poder mantener relaciones sexuales con otras personas. Sin embargo, la población joven se manifiesta fiel y no perdonaría una infidelidad, pues la mayor parte se muestran totalmente en desacuerdo cuando se les pregunta si mantendrían relaciones sexuales fuera de su relación de pareja –sin consensuar previamente– y si perdonarían que su pareja les fuera infiel.

El grado de acuerdo entre los jóvenes encuestados se sitúa por encima de 8 puntos sobre 10 al afirmar que transmitirán a sus hijos los valores que aprendieron de su familia durante su infancia. Se muestran abiertamente en desacuerdo ante la idea de que «un bofetón a tiempo es necesario», y casi de forma unánime afirman que no deben permitirse los chantajes, las coacciones o las amenazas en una familia. Del mismo modo, casi todos ellos manifiestan que aceptarían que su hijo tuviera una orientación sexual diferente a la suya y que es necesario hablar más de sexo en familia. 
Respecto al cuidado de las personas mayores, casi la mitad de los encuestados (el 49%) afirman que, si sus padres llegaran a ser dependientes, se harían responsables de sus cuidados viviendo con ellos. El 37% manifiestan que contratarían servicios en el hogar, y tan solo un 6%, que elegirían para ellos trasladarles a una residencia o un centro especializado.
 

6. Conclusiones

El estudio sobre el que se basa este artículo ha puesto de manifiesto la importancia de la familia para los jóvenes españoles. Así, la gran mayoría consideran a su familia de origen referente para formar la suya propia. 

En cuanto a aspectos relacionados con el estilo de vida o la orientación sexual, la juventud actual se manifiesta mucho más abierta que generaciones anteriores. No obstante, los datos revelan que más de la mitad de los jóvenes prefieren formalizar su relación de pareja a través de estructuras o modelos tradicionales, como el matrimonio, mayoritariamente civil, como paso previo a conformar su familia. Tan solo un pequeño porcentaje de los jóvenes encuestados tiene hijos, lo que evidencia la baja tasa de maternidad y paternidad en este sector de la población. Esto se debe, en gran parte, a la falta de conciliación familiar y a la poca estabilidad laboral y económica a la hora de independizarse, tal y como los propios encuestados manifiestan. 

Por otra parte, la juventud prefiere vivir en zonas donde también residan amigos y familiares, y en un entorno rodeado de naturaleza y servicios básicos. 

Cabe concluir, además, que, al menos a corto plazo, persistiría la expectativa de transmitir a los hijos los valores fundamentales de la institución familiar de procedencia, y perduraría la sobrecarga para las mujeres en los cuidados familiares. 

Conocer lo que piensan y cómo quieren los jóvenes que sean las familias del futuro, aspectos que recoge el estudio Percepción, interés y motivación de las personas jóvenes por formar una familia, es un valioso indicador en el planteamiento de políticas públicas vinculadas a la protección y el cuidado familiar, de políticas laborales que atañen a la conciliación e incluso de políticas urbanísticas. 

7. Referencias

AYUSO, L. (2019): «Nuevas imágenes del cambio familiar en España»Revista Española de Sociología, 28(2).

BERNAL, T., et al. (2020): «La influencia de la familia y la educación en la autonomía de los jóvenes: una revisión sistemática», Bordón. Revista de Pedagogía, 72(2). 

CASTRO-MARTÍN, T., y SEIZ, M. (2014): «La transformación de las familias en España desde una perspectiva sociodemográfica». Documento de trabajo 1.1. En: Fundación FOESSA (2014): VII Informe sobre exclusión y desarrollo social en España. Madrid.

FUNDACIÓN ADECCO (2016): V Informe de la monoparentalidad y empleo. Madrid.

SANTIBÁNEZ, R., FLORES, N., y MARTÍN, A. (2018): «Familia monomarental y riesgo de exclusión social», iQUAL. Revista de Género e Igualdad, 1.
 

Deja un comentario

Acerca de

Writing on the Wall is a newsletter for freelance writers seeking inspiration, advice, and support on their creative journey.