Gaceta Crítica

Un espacio para la información y el debate crítico con el capitalismo en España y el Mundo. Contra la guerra y la opresión social y neocolonial. Por la Democracia y el Socialismo.

La educación y sus efectos sobre las oportunidades de la juventud.

Lígia Ferro, Universidade de Porto; Pedro Abrantes, Universidade Aberta e ISCTE– Instituto Universitário de Lisboa, para el Observatorio Social de La Caixa.

A partir de dos indicadores clave, el abandono temprano y los niveles educativos obtenidos por los jóvenes, se interpreta la evolución de los recorridos formativos de la juventud en Portugal y España de 2001 a 2021. Gracias a los datos comparativos de Eurostat y la OCDE, los gráficos exploran el impacto de los niveles educativos alcanzados tanto en las oportunidades laborales de la población joven en Portugal y en España como en su participación en la vida social, comunitaria, cultural, deportiva y artística. Asimismo, se pone de relieve la importancia que sigue teniendo la educación como ascensor social, no solamente en la esfera del empleo, sino también en otros ámbitos de la sociedad.

Puntos clave

  • 1   La evolución de la proporción de jóvenes entre 18 y 24 años que no han completado la educación secundaria superior en los últimos veinte años ha sido positiva, pero a ritmos muy diferentes: lento a escala europea, moderado en España y alto en Portugal.
  • 2   La evolución de la proporción de jóvenes entre 18 y 24 años que no han completado la educación secundaria superior en los últimos veinte años ha sido positiva, pero a ritmos muy diferentes: lento a escala europea, moderado en España y alto en Portugal.
  • 3   Las personas con titulación superior siguen teniendo mayores tasas de empleo que quienes únicamente cuentan con una titulación secundaria. En las dos últimas décadas, las tasas de empleo juvenil han disminuido en Portugal y aumentado en España, pero la desigualdad entre jóvenes con altamente y poco cualificados ha aumentado en ambos casos. Fracaso escolar y marginación social van asociados. La clase social sigue siendo un obstáculo para culminar las etapas educativas y para la posterior inserción laboral.
  • 4   La participación social de los jóvenes es mucho mayor en las actividades culturales y deportivas, así como en las relaciones familiares y de amistad, con cifras relativamente bajas para la participación ciudadana o las prácticas artísticas. Estos patrones son comunes en toda Europa, pero son especialmente pronunciados en Portugal y España.
art1_onepager_ES.jpg

Ocultar artículo completo

1. ¿Cómo se ha reducido el abandono escolar temprano?

La proporción de jóvenes de entre 18 y 24 años que no han completado la educación secundaria superior (bachillerato o formación profesional en España; ensino secundário o de dupla certificación, nível 3-4, en Portugal) y no se han matriculado en ningún programa de educación y formación ha sido un indicador clave del desarrollo educativo a nivel europeo, entre otras cosas porque se mide con un instrumento común (Encuesta de población activa, Eurostat). Como puede verse en el gráfico 1, la evolución de este indicador en los últimos veinte años ha sido positiva, pero a ritmos muy diferentes: lento a escala europea, moderado en España y alto en Portugal. El avance observado en este último país, superando incluso la media europea, es aún más notable si se tiene en cuenta que entre 1992 y 2002 este porcentaje solo había bajado del 50% al 45%, mientras que en España descendió del 40% al 31%. Podría pensarse que esta tendencia estaría asociada a la falta de oportunidades laborales, pero el porcentaje de jóvenes con trabajo en Portugal (30%) es también superior al de España (26%), país que destaca por su elevada tasa de jóvenes que ni estudian ni trabajan (20% en 2021).

La lucha contra el abandono escolar prematuro ha sido una prioridad europea para impulsar tanto el crecimiento económico como la cohesión social. Esto requiere una coherencia duradera entre las políticas educativas, laborales y sociales, y entre los niveles local o municipal, regional, nacional y europeo. En este sentido, el apoyo y la orientación individualizados a la población joven desempeñan un papel clave en la conexión entre los diferentes sectores y niveles (Psifidou et al., 2021). El caso portugués refleja esta coordinación con programas integrados para la inclusión social, la calidad educativa y las cualificaciones profesionales, ya que promueve la creación de redes entre las escuelas y una amplia gama de entidades comunitarias (Álvares et al., 2019). En España, a pesar de los evidentes avances, la investigación ha observado más dificultades, con variaciones significativas entre regiones, tanto para hacer de las escuelas espacios más inclusivos, abiertos e innovadores, como para el desarrollo integrado de políticas educativas, sociales y comunitarias que contribuyan a combatir eficazmente los fenómenos interconectados del fracaso y el abandono escolar (Garrido et al., 2020; Martínez et al., 2016).

2. Riesgos de polarización de la juventud por niveles y áreas de cualificación

Si examinamos con mayor detalle el nivel educativo de la población joven (de 25 a 29 años) en Portugal, podemos confirmar que se han producido avances muy positivos en la última década, especialmente en las cualificaciones de nivel secundario, ya que más del 40% de ellas corresponden actualmente a títulos de formación profesional. Por otra parte, los progresos observados en España para ese período y edad se concentran en las cualificaciones de enseñanza superior, que ahora posee casi la mitad de los jóvenes, un porcentaje que es incluso superior a la media europea. A pesar de estos avances, en el marco europeo ambos países se caracterizan por acusadas desigualdades educativas, es decir, elevadas tasas de jóvenes con altas cualificaciones y bajas cualificaciones (gráfico 2), lo que plantea riesgos de segregación y polarización social.

La diversificación de la oferta de educación secundaria postobligatoria, especialmente con el desarrollo de un sólido sistema de formación profesional, ha movilizado fuertes inversiones en ambos países. Aunque otros sistemas europeos de larga tradición y reconocimiento son una referencia central en este campo, los estudios han señalado la importancia de que estas políticas tengan en cuenta las singularidades económicas y culturales de cada país e incluso de cada región, para garantizar que estas trayectorias sean valoradas tanto en términos académicos como laborales. Además, investigaciones realizadas en Portugal han demostrado que, si bien muchos profesores y estudiantes valoran el carácter más práctico y orientado al trabajo de este tipo de educación, hay sesgos sociales, culturales y etnoraciales asociados a una dualidad entre itinerarios de educación secundaria académica y profesional (Abrantes y Roldão, 2019).   

3. La educación sigue impactando en las oportunidades laborales de la juventud

En la opinión pública, tanto en Portugal como en España, la reducción del abandono escolar y la masificación de las titulaciones de enseñanza secundaria y superior han suscitado a menudo dudas sobre el valor de esta formación para las oportunidades de la población joven, en particular en el mercado laboral. Aun así,  siguiendo un patrón común en Europa, quienes alcanzan titulaciones superiores siguen obteniendo mayores tasas de empleo que quienes superan solo el nivel de bachillerato, mientras que la juventud con bajo nivel de escolarización es la que más dificultades tiene para acceder a un puesto de trabajo (gráfico 3). En las dos últimas décadas, las tasas de empleo juvenil han disminuido en Portugal y aumentado en España, convergiendo en ambos países con la media europea. Sin embargo, la desigualdad entre jóvenes con nivel de estudios alto y bajo ha aumentado en ambos casos (y en el espacio europeo).

Es cierto que las investigaciones han mostrado una intensificación de la precariedad laboral entre los jóvenes, agravada por las políticas de austeridad, así como una «fuga de cerebros» de la península ibérica hacia otras latitudes (Tavares et al., 2021). Estudios cualitativos de tipo biográfico muestran cómo estas situaciones implican dificultades para dejar el hogar familiar, emparejarse o tener descendencia (Casal et al., 2011), dando lugar a trayectorias vitales sinuosas e inciertas, lo que a su vez tiene consecuencias en las bajas tasas de natalidad y el envejecimiento de la población. Aun así, estas tendencias generacionales no están exentas de profundas desigualdades sociales y educativas, acentuadas por la polarización de los mercados laborales, que incluye la valoración de competencias específicas junto a la desvalorización del trabajo considerado «no especializado». También es necesario tener en cuenta que, especialmente en Portugal, las investigaciones han señalado la ineficacia del sistema educativo para reducir las desigualdades sociales, con un fortalecimiento de la afinidad entre el mundo escolar y las clases sociales más desfavorecidas, es decir, la escuela no parece abrir nuevas posibilidades sociales y culturales, sino que más bien refuerza las expectativas y aspiraciones de la infancia de las clases populares (Martins, 2012). Aunque las cualificaciones tienen un efecto positivo en la empleabilidad, su impacto es limitado, ya que las cualificaciones altas o especializadas a menudo no garantizan una remuneración a la altura de lo esperable (Lopes et al., 2019), remuneración que en todo caso es inferior a la que se obtiene en los países del norte o el centro de la Unión Europea. 

4. ¿Más actividades de socialización que de ciudadanía? Educación y participación social

Dado que la educación y el trabajo no agotan las dimensiones en las que la población joven construye sus vidas, también merece la pena considerar el impacto que la educación tiene en otras esferas sociales y en los niveles de participación ciudadana. A menudo se expresa la idea de que la juventud es ajena a la política, pero muy activa en el ámbito del ocio y la vida social, por ejemplo. Pero, ¿es realmente así? Según los datos de Eurostat (gráfico 4), la participación es en realidad mucho mayor en las actividades culturales y deportivas, así como en las relaciones familiares y de amistad, con cifras relativamente bajas para la participación ciudadana (en organizaciones formales e informales) o las prácticas artísticas. Estos patrones son comunes en toda Europa, pero son especialmente pronunciados en Portugal y España. Aun así, los datos también muestran desigualdades persistentes —y marcadas, en el caso de la península ibérica—, siendo las tasas de participación en estas diversas dimensiones más altas entre los jóvenes con mayores cualificaciones, en comparación con los de menor nivel de escolarización.

En términos porcentuales la participación de la población joven en actividades cívicas, culturales, deportivas y comunitarias en Portugal y España es relativamente baja, en especial si consideramos a la juventud con baja cualificación. Sin embargo, sabemos que la juventud más desfavorecida socialmente, en particular de los espacios sociales periféricos de las grandes ciudades de la península ibérica, sí participa activamente en actividades de esta naturaleza. Estamos hablando de espacios informales de construcción de ciudadanía y de participación en la esfera pública con el desarrollo de diversas dinámicas creativas, como podemos ver en la vitalidad ibérica de las culturas urbanas vinculadas especialmente al grafiti, al street art y al parkour, al rap y a nuevos géneros musicales como el reggaetón o el kuduro, entre otras formas de participación social y cultural, deportiva y artística. Sin embargo, es importante señalar que en Portugal y España las chicas participan mucho menos en estas actividades que los chicos, y a menudo están completamente ausentes. El acceso de la juventud menos cualificada y socialmente desfavorecida a la esfera pública sigue estando marcado por diferencias de género muy significativas.

5. Conclusiones

Como hemos visto a lo largo del artículo, la educación sigue siendo un factor fundamental, no solo para la integración y el desarrollo de la juventud en el mercado laboral, sino también para sus oportunidades de participación social, cultural, deportiva y comunitaria. En este sentido, Portugal y España han realizado progresos significativos en la convergencia educativa con los valores observados en el resto de la Unión Europea. Sin embargo, también se pone de manifiesto que todavía hay un gran porcentaje de jóvenes que abandonan el sistema educativo sin obtener siquiera un título de nivel secundario postobligatorio, y que estos jóvenes se encuentren hoy en situaciones de vulnerabilidad y riesgo de exclusión más acentuadas que en el pasado. Además, a la variable edad se unen otras como la clase social, el género o el origen territorial en articulaciones complejas interseccionales que conducen a consecuencias concretas. La juventud de la península ibérica tiende a participar socialmente y a desarrollar actividades culturales y creativas, especialmente en contextos informales y callejeros, lo que revela una búsqueda de espacios más libres de estructura y jerarquías. Aun así, diversos estudios indican que las mujeres jóvenes están relativamente ausentes de estas actividades.

A este respecto, será importante consolidar políticas de juventud que articulen las distintas dimensiones (educativa, laboral, familiar, cívica, deportiva, artística) en las que la población joven se mueve a menudo de forma impredecible y no lineal. La expansión de los niveles educativos es fundamental para su integración, pero es necesario valorar y abrir puertas a la juventud en otras esferas de la vida social, no mantenerla alejada de ello. Además, es importante construir soluciones en las que las desigualdades en estas distintas dimensiones se puedan mitigar, con especial atención a la juventud sin empleo o sin cursaren estudios formales, teniendo en cuenta que un gran porcentaje, especialmente en los dos países ibéricos, sufre además la falta de recursos y oportunidades a nivel familiar, cívico, cultural o comunitario. Este colectivo debe ser prioritario para las políticas públicas, enraizadas en sólidos conocimientos científicos, cuantitativos y cualitativos, desarrolladas a través de procesos de cocreación en los que los jóvenes tengan un papel realmente activo.

6. Referencias

ABRANTES, P., y C. ROLDÃO (2019): «The (mis)education of African descendants in Portugal: towards vocational traps?», Portuguese Journal of Social Science, 18(1).

ÁLVARES, M., P. ABRANTES y P.M.C. DANTAS (2017): «La lucha contra el abandono educativo temprano: políticas y prácticas en red», en Prevención, intervención y compensación del abandono educativo temprano, Madrid: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

CASAL, J., R.M. PAREJA y M. GARCÍA (2011): «Pasado y futuro del estudio sobre la transición de los jóvenes», Papers. Revista de Sociología, 96(4).

COMISIÓN EUROPEA (2014): La lucha contra el abandono temprano de la educación y la formación en Europa: estrategias, políticas y medidas. Informe de Eurydice y el Cedefop, Luxemburgo: Oficina de Publicaciones de la Unión Europea.

FERRO, L. (2016): Da rua para o mundo. Etnografia urbana comparada do graffiti e do parkour, Lisboa: Imprensa de Ciências Sociais.

GARRIDO YSERTE, R., M.T. GALLO-RIVERA y D. MARTÍNEZ-GAUTIER (2020): «¿Cuáles son y cómo operan los determinantes del fracaso escolar? Replanteando las políticas públicas para el caso de España y sus regiones», RICEG-Revista Internacional de Ciencias del Estado y de Gobierno, 1(4).

LOPES, J.T., F. LOUÇÃ y L. FERRO (2019): As classes médias em Portugal: quem são e como vivem, Lisboa: Bertrand.

MARTÍNEZ, M.L., G.M. REVERTE y M.M.P. MANZANO (2016): «El fracaso escolar en España y sus regiones: disparidades territoriales», Revista de Estudios Regionales, 107.

MARTINS, S.C. (2012): Escola e estudantes da Europa, Lisboa: Mundos Sociais.

PSIFIDOU, I., N. MOURATOGLOU y A. FARAZOULI (2021): «The role of guidance and counselling in minimising risk factors to early leaving from education and training in Europe», Journal of Education and Work, 34(7-8).

TAVARES, I., A.F. CÂNDIDO y R.M.D. CARMO (2021): Desemprego e precariedade laboral na população jovem: tendências recentes em Portugal e na Europa, Lisboa: Observatório das Desigualdades, ISCTE-IUL.

Deja un comentario

Acerca de

Writing on the Wall is a newsletter for freelance writers seeking inspiration, advice, and support on their creative journey.